jueves, 21 de septiembre de 2017

APLICAR LA CONTITUCION



Es de todos sabido y de casi todos imaginado que los Estados se dotan de una constitución para regular las relaciones de sus ciudadanos entre sí y de todos ellos con el Estado.
Así lo hace también la Constitución Española de 1978 que, en su segundo artículo establece que:
2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
Los ciudadanos de Cataluña son parte de España y sus dirigentes electos llevan años proclamando abiertamente su propósito de escindir de España una de sus partes integrantes, Cataluña.
Alardean de que se proponen violar el artículo 2 de la Constitución.
Y el gobierno del Estado Español calla y consiente.
¿Por qué aplican sin ninguna consideración la ley de tráfico al conductor de vehículos que podría poner en peligro la seguridad de otros, y no hacen  lo mismo con los que insisten en que privarán en Cataluña de los derechos que como a españoles les corresponden?
Los españoles, ciudadanos y gobiernos, tienen el derecho de reclamar y el deber de cumplir las obligaciones que la Constitución vigente regula.
Por no cumplir esas obligaciones se enfrentan los ciudadanos a las sanciones que la ley establece.
¿No hay en la Constitución ninguna norma legal que castigue por acción u omision a los gobiernos de España y de Cataluña por consentir el primero e impulsar el segundo el incumplimiento de la Constitución?  

miércoles, 20 de septiembre de 2017

PREFERIBLE LA DICTADURA



El miedo es el argumento más persuasivo para que el que se niegue a ceder lo haga.
Hasta el gobierno la Junta de Andalucía, que el PSOE trasmite como herencia libre de cargos  a sus herederos partidarios, ha tenido que ceder por la presión del miedo.
La disyuntiva a la que se enfrentaba si no lo hacía lo convenció: pierde de buen grado lo que ingresaba por el impuesto de sucesiones, o pierde los votos que le han permitido casi medio siglo gobernar en Andalucía.
Como era de esperar en gobernantes más que inteligentes listos, mantienen el impuesto de sucesiones pero limitando el número de extorsionados,  y conservan el gobierno de la Junta, desde el que podrán maquinar nuevas exacciones con las que seguir expoliando a los ciudadanos.
Y es que no hay gobierno honesto y, menos que ninguno, el que se escuda en que la mayoría de los ciudadanos les encomendó manejar sus asuntos.
¿Y las dictaduras no roban?
Tanto como los gobiernos democráticos, pero sin el consentimiento previo de los expoliados.
Y es que mandar desde una dictadura es tan malo para los gobernados como mandar desde la democracia.
Pero contra la dictadura se puede y se debe protestar mientras que, en las democracias, el que critique al gobierno se está quejando de sí mismo.
En resumen: el derecho al pataleo, último desahogo del descontento, es un sinsentido en regímenes democráticos..
¿Es lógico que uno proteste contra sí mismo?

martes, 19 de septiembre de 2017

ESPAÑA MUTILADA



 Los gobernantes catalanes iniciaron hace ya demasiado tiempo una marcada deriva desde la autonomía hacia la independencia, sin ocultar que utilizarían la primera para conseguir la segunda.
Solo el gobierno de España se dejó engañar porque le convenía no saberlo, para evitar la adopción de medidas que podrían haberle costado votos.
La invocación del artículo 155 de la Constitución hubiera bastado para frenar a los independentistas y mantener la unidad territorial, como por sus cargos están obligados.
El tiempo que el gobierno ya ha perdido es tiempo que los independentistas han ganado.
Cuándo no tengan que gobernar los 32.000 kilómetros cuadrados de Cataluña y los siete millones de catalanes, ¿conservarán como superficie y población de España el resto?

lunes, 18 de septiembre de 2017

RENUNCIO A CATALUÑA



Los españoles no catalanes han andado con el bolo colgando demasiado tiempo,
Aclaremos que se llamaba bolo al machete que los soldados peninsulares deberían haber tenido siempre presto para rechazar los ataques imprevistos de los mambises independentistas cubanos.
Y que los catalanes independentistas utilizan todos los medios, legales , ilegales y armas a su alcance para conseguir la independencia.
Todos los que hablan quieren ser independientes de España. Y los mudos prefieren no comprometerse oponiéndose abiertamente, por si los independentistas ganan.
Y el Gobierno de España, que con tal de no perder votos asiente con su silencio al desarrollo de la pugna, calla y otorga.
Todos contentos, que nadie tenga la osadía de quejarse.
Por lo que a servidor respecta, he ido a Cataluña en dos ocasiones: la primera para recoger un coche que me había autoenviado desde México y la segunda invitado por Jordi Pojol a comer en la Generalitat.
Si me resulta incómodo ahora salir de mi confortable casa, imagínense lo que supondría viajar a la exótica Cataluña.
Solo de pensarlo me fatigo. Que se la coman con su pan y su tomate refregado.

domingo, 17 de septiembre de 2017

QUE LES DEN



En el idioma en el que uno aprendió a hablar se calificaba de esaborío al fulano o la fulana del que convenía apartarse para no complicarse uno la vida.
Significaba esaborío en el resto del mundo hispanoparlante desabrido, el fulano o la fulana que ladraba en lugar de hablar y mordía la mano que intentaba acariciarlo.
Un catalán independentista de los que en éstos tiempos ladran y en aquellos entonces movían el jopo de gusto para que el Caudillo les echara el mendrugo de alguna fábrica.
A quien agradece los palos y se queja de los confites hay que apalearlo para que sea feliz.
Por eso pasa ahora lo que ahora está pasando.
Atiborrados de tantos dulces que la llamada democracia les ha estado dando, exigen ahora lo que nadie les aconseja.
Se merecen que les den lo que piden.
Con todas sus consecuencias.

sábado, 16 de septiembre de 2017

CATALUÑA Y RAJOY



La gente actúa si es consecuente con la respuesta afirmativa a dos preguntas rituales:
a) ¿pudo hacerlo?
b) ¿quiso hacerlo?
“Pues Dios lo hizo” fue la conclusión a la que llegaron los sabios para proclamar dogma la Inmaculada Concepción.
Mariano Rajoy, que desde luego no es Dios, tiene casi sus mismas atribuciones para hacer y deshacer en España.
¿Pudo Rajoy atajar la ya aparentemente inevitable secesión de Cataluña?
¿Quiso hacerlo?
Desde luego que no porque, si hubiera querido, habría recuperado para el Estado las funciones que el Estado Español delegó en La Comunidad Autónoma Catalana.
Y, como conviene personalizar en un individuo las contrariedades que el conjunta sufra,  Rajoy debería ser penitenciado para indultar al conjunto del pueblo español.
Entonces, ¿los españoles no catalanes son inocentes de lo de Cataluña?
De eso concretamente son inocentes,  pero de la culpabilidad por haber festejado a la democracia como los israelitas al becerro de oro, no hay quien los absuelva,
¿No es una insensatez que el ciudadano que no es capaz de solucionar sus problemas personales se comprometa a resolver los ajenos?
Pues eso es la democracia española.

viernes, 15 de septiembre de 2017

RAJOY Y EL SEPARATISMO



"Para alcanzar el éxito se requiere voluntad, valor y decisión".
"La ambición es el motor del éxito y los escrúpulos su freno".


La sabiduría popular, que emana de la experiencia repetida a lo largo de situaciones diferentes pero similares a lo largo de la historia, induce a pronosticar que los separatistas catalanes conseguirán su propósito.
Los separatistas actúan y el gobierno de Mariano Rajoy reacciona. La audaz actuación de los primeros desencadena la tardía reacción del segundo.
Quieren que Cataluña sea independiente de España aunque tengan que saltarse la ley y el gobierno de Mariano Rajoy se empeña en ceñirse a la ley, pero solo a la parte de las leyes cuya aplicación no le reste votos.
Y las leyes solo son normas dictadas por el que ejerza el poder.
La dictadura urdió su propia estructura legal después de haber suprimido la legislación de la desaparecida republica y la nueva nación catalana lo hará cuando ya no sea parte de la España de las Autonomias.
El gobierno de Mariano Rajoy que  puede aplicar todos los recursos de la ley en la España de la que todavía forma parte Cataluña, se resiste a recurrir a ese artículo 155 de la Constitución, que le permitiría recuperar las funciones que las autoridades autonómicas catalanas usan para escindirla de España.
Prefiere que España pierda una de sus partes integrantes, con tal de no perder una parte de los votos que le permitieron ser Presidente del Gobierno.
Cuando la historia lo juzgue señalará Mariano Rajoy como responsable de la secesión de Cataluña.