miércoles, 27 de mayo de 2015

REFORMA CONSTITUCIONAL



La comisión constitucional del Frente Popular formado por los Partidos Políticos de izquierda que se coaligaron tras las elecciones municipales del 24 de Mayo ganadas por el derechista Partido Popular, han alcanzado un consenso inicial:

El título I. De los derechos y deberes fundamentales, que en la Constitución todavía vigente proclama en su artículo 14 que  “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social” tendrá la siguiente redacción:

“Los españoles, excepto los antiguos militantes y sospechosos votantes del desde ahora proscrito Partido Popular, son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión, o cualquier otra circunstancia personal o social.

No obstante, se prohibe expresar públicamente las preferencias por las relaciones entre personas de diferente sexo, la creencia religiosa basada en el cristianismo y la opinión de que el núcleo de la sociedad es el individuo y no el Partido”.

Aunque el acuerdo sobre la redacción de ese artículo contó con la opinión unánime de todos los constituyentes, hay enconadas discusiones sobre otros asuntos, sobre todo en cuento al nombre con que, en registro civil y en las conversaciones privadas entre españoles, podrán llamarse los españoles.

Los constitucionalistas del Partido Socialista, los más radicales, insisten en que se prohiba llamarse Pepe a ningún español o futbolista brasileño-portugués del Real Madrid.

“Pepe”, argumenta el portavoz del Partido Socialista, “podría convertirse en apología del PP, el Partido Popular”

martes, 26 de mayo de 2015

TORTILLA DE PATATAS



Se conoce por democracia el sistema de organización del estado que consiste en que los ciudadanos decidan quien debe gobernarlos, generalmente por elección.
O eso es mentira o en España no hay ni ha habido democracia.
La constitución de 1978, de la que emanan las leyes que rigen en el Estado Español, asignaron a los partidos políticos la autodesignación de sus burocracias políticas, cuyo principal cometido es elaborar las listas y el orden de colocación en ellas de los nombres de los candidatos a gobernarlos.
Fuera de esas listas, nadie puede ser candidato aunque cumpla todas las condiciones para ser electo, menos la de del beneplácito de los burócratas partidarios para incluir su nombre en la nómina de aspirantes.
Pero ni con ese visto bueno es bastante: si la lista que haya conseguido el mayor número de votos,(pero no suficientes para que salgan elegidos la mitad más uno de los imprescindibles para gobernar sin ayuda de alguna de las candidaturas derrotadas), es como si hubiera perdido los comicios.
Porque las burocracias de los partidos recuperan la autonomía que habían compartido con los incluidos en sus listas y son libres para negociar qué partido debe gobernar.
Así, un partido que haya conseguido el mayor número de votos puede tener que conformarse con oponerse a la coalición de partidos perdedores, que sume la mitad más uno a la que no llegaron los ganadores, negociada sin contar con los ciudadanos electores.
Los gobernantes pueden ser consecuencia del enjuague pactado entren los burócratas políticos que hayan negociado el reparto de los muchos beneficios y de los escasos contratiempos de gobernar.
Así que esto que pasa en España desde 1978 no es una democracia.
Es, más bien, una tortilla de patatas a la que, además de aceite, papas y huevos, se le puede añadir cebolla, ajos, pimientos y, si ni con eso fuera suficiente, se puede y debe sazonar con cocaína venezolana.

lunes, 25 de mayo de 2015

LA ESPAÑA BIPOLAR



No es España un país al que le siente bien la bipolaridad porque siempre (moros o cristianos, partidarios del candidato francés o del aspirante austríaco, carlistas o isabelinos, conservadores o liberales, frente popular o coalición de  derechas) se acaba en guerra civil.
Asusta, por eso, que el secretario general socialista Pedro Sanchez, para justificar anoche el fracaso electoral de su partido, dijera que los resultados demostraban que era la principal fuerza de izquierdas.
La última vez que esa bipolaridad nacional hizo saltar por los aires la paz de España provocó un millón de muertos de la coalición de izquierdas llamada  frente popular y de la alianza militar-acomodada capitaneada por Franco.
Si las mitades opuestas de una sociedad se enzarzan, no hay lugar para los neutrales: es enemigo al que hay que exterminar todo el que no colabore en ese exterminio.
Todas las declaraciones que he oído a los dirigentes socialistas cuando interpretaban el resultado de las elecciones de ayer sugerían que aspiran a resucitar la condición bipolar que la Constitución de 1978 intentó eliminar.
Lo hizo facilitando que la sociedad española se fragmentara en tantos partidos políticos que dificultara su concentración en dos mitades opuestas.
Pedro Sanchez y Susana Diaz, dos de los socialistas a los que he oído la aspiración de que su partido encabece a los grupos de izquierdas que se presentaron a las elecciones municipales señalaron implícitamente al adversario común de sus coaligados: la derecha.
Poco dura la paz en España. Menos que la alegría en la casa de un pobre.

sábado, 23 de mayo de 2015

CONTRA LA JORNADA DE REFLEXION



Un sieso es un fulano esaborío, sin grasia, que va cuando los demás vienen y viene cuando los demás van. Un malage.
Pues la cosecha de siesos esta temporada ha sido particularmente abundante. Se distinguen de las personas normales en que dicen que habría que suprimir la jornada de reflexión que antecede a la electoral.
Los siesos no entienden que ese día es más que necesario, imprescindible y que, en ocasiones como la actual en la que el voto está tan disputado, más que un día de reflexión haría falta una semana.
Sobre todo, en Andalucía, crisol de razas con preponderancia de las semíticas que, como todo el mundo sabe, tienen especiales inclinaciones para  el comercio gracias a su habilidad para el regateo.
Y en esta ocasión, un solo día para regatear el precio del que está dispuesto a vender su voto con el comprador que esté interesado en pagar por conseguirlo es demasiado poco tiempo.
¿Razones? El crecimiento de la demanda porque hay agentes nuevos en el mercado del voto que, como artículo sometido a las inmutables leyes de la oferta y la demanda, ha disparado su precio.
En la bolsa clandestina del voto protestan tanto los compradores como los vendedores por las limitaciones a su comercio porque la jornada de reflexión, impide utilizar los medios de comunicación para difundir las últimas ofertas y  demandas de votos.
Los agentes del mercado del voto, aunque son contrarios a la interferencia estatal que altere el precio que fije el ajuste entre oferta y demanda, estarían dispuestos a aceptar dos medidas:
a) Que el precio del voto tenga un precio máximo equivalente al de seis meses del salario mínimo y,
b) Que en todos los colegios electorales se habilite un espacio acotado, contiguo a las mesas sobre las que se encuentren las urnas, desde el que los agentes de los partidos hagan su oferta final a los votantes.

viernes, 22 de mayo de 2015

ESPAÑA: VOLVER A EMPEZAR



Supongo que algún psicoloco habrá inducido a su paciente a un estado de amnesia para reajustar su comportamiento al ambiente en que desarrolla su actividad.
Volver a empezar para recuperar el sentido de lo que se hace y para qué se hace, si lo que hacemos mecánicamente y sin saber por qué ni para qué, nos deja cada vez más confusos.
Hacer punto y aparte si, como parece, los españoles de ahora no sabemos si España es la patria por la que merece la pena morir o la farsa que debemos matar para que vivamos.
De hecho, los españoles siempre hemos tenido nostalgia como pueblo diferenciado, si es que lo somos, de los tiempos remotos en que cada individuo era enemigo de su semejante y cada grupo coyunturalmente aliado lo era de la pandilla contraria.
En éstos momentos, por un capricho evolutivo de la sociedad, pandillas de españoles accidentalmente agrupados en un partido político disputan a las bandas adversarias los beneficios de la explotación del territorio.
Tiene prioridad la eliminación de la pandilla adversaria, como paso inevitable para el disfrute en exclusiva del disfrute del espacio en disputa.
Ahora, como pasaba mil años antes del nacimiento de Cristo, grupos  de individuos conocidos por iberos, descendientes de los llegados de Libia y el Norte de Africa, disputaban el control del territorio a los indoeuropeos llamados celtas , que habian entrado por los Pirineos.
Hasta que llegaron los romanos y los obligaron a todos a soportarse, aquellos iberos y celtas andaban como sus descendientes actuales, a guantazo limpio.
Pero es más difícil de solucionar que el de entonces el conflicto de ahora porque, antes de los romanos, los de etnia distinta vivían en pueblos cercanos pero alejados.
Los de los partidos políticos enemistados de ahora conviven en regiones, ciudades, pueblos y hasta en las mismas casas, mirándose todos de reojo, acechando un descuido del adversario para rebanarles el cuello.
No es como antes, lo de ahora es peor.
Si la Historia tiende a repetirse, algún Imperio Romano, si Dios quiere, llegará de fuera para que los españoles dejen de pelearse entre ellos.

jueves, 21 de mayo de 2015

ELECCIONES: QUE LO QUE SIGUE SIENDO NO LO PAREZCA



¿Qué le importa al cerdo el nombre del porquero? ¿Aligera el peso que tiene que cargar el caballo si la piel del jinete es blanca y no negra?
Si el vencedor no lo enchufa en una colocación cómoda y bien pagada, ¿qué mas le da al votante que gane las elecciones PP, PSOE, Podemos, Ciudadanos o cualquier otro partido?
Algo tan superfluo y artificial como el recurso electoral no basta para alterar las naturales aspiraciones básicas del hombre: alimentarse, perpetuarse y mandar para que otros lo obedezcan y, así,  no tener que obedecer a otros.
Porque, ¿qué busca el que dirija el partido que gane las elecciones?
Garantizarse las condiciones de vida a las que aspira, que lo suceda el que designe para sucederlo y  mandar a los que, por el cargo obtenido al ser electo, estén obligados a obedecerlo.
Con o sin elecciones, con democracia o dictadura, el que manda es único y los que obedecen, multitud.
Es el sistema electoral, de moda en las sociedades que se autoconsideran avanzadas socialmente, un medio más sutil y engañoso que el dictatorial, propio de pueblos primitivos.
Una envoltura más tentadora para inducir a comprar un producto igual de grosero: obedecer al que mande.
Al sometido a obedecer al dictador le quedaba la excusa exculpatoria de que lo hacía obligado, para evitar el castigo físico o el aislamiento social.
Pero, ¿qué puede aducir en su favor el responsable nominal de que lo tiranice el gobierno en cuya elección participó?
Ya que el resultado de cualquier modalidad de establecer jerarquías en la sociedad es el mismo, sin elecciones, al menos, queda el derecho al pataleo.
Con la mal llamada democracia electoral, ni eso.

martes, 19 de mayo de 2015

HUNDIR LOS BARCOS



El dañino pacifismo al que la humanidad no deja de degenerar  es culpable de que las películas en las que muñecos mecánicos matan a otros muñecos mecánicos hayan reemplazado a aquellas en las que unos hombres mataban a otros hombres.
Al fin y al cabo, se maten muñecos o personas, matar seguirá siempre siendo el espectáculo más placentero para el que no corra peligro de que lo maten.
Lo que ya no tiene remedio es que, con tanto nefasto pacifismo, el más grandioso y dramático espectáculo, que es la guerra, sea tan extraño al hombre actual como una ecuación de segundo grado lo es para mí.
Por eso, los ignorantes se extrañan de que el objetivo militar prioritario de la coalición militar mundial contra la emigración sean los desarmados y desvencijados barcos que los traen de Africa a Europa.
Esa decisión, que para los pacifistas carece de sentido, lo tiene todo para los que la guerra nos gusta más que a un tonto una candelita.
Bombardear los barcos viejos y desarmados que los emigrantes usan para llegar a Europa es eliminar la red estratégica de transporte que el adversario invasor utiliza contra el europeo invadido.
Un suponer: si los alemanes hubieran hundido los miles de barcos en que llegaron desde Inglaterra los que viajaban en ellos, antes de que desembarcaran en Normandía, nos habríamos evitado películas tan insufribles como “Salvar al soldado Ryan”.
Tiene una ventaja todavía más evidente la operación militar europea contra los barcos que usan los emigrantes africanos: como están desarmados, no hay que temer que opongan resistencia. Si la operación falla, será solo por la mala puntería de los atacantes.

 A los estrategas europeos se les ha escapado un detalle fundamental: que se televise en vivo y en directo el heroico ataque. Serviría para elevar la moral de los europeos y disuadir a futuros y posibles emigrantes africanos.