lunes, 28 de noviembre de 2016

ESTADO Y LIBERTAD

En los remotos tiempos de la antigüedad, cuando los españoles todavía no eran españoles porque España ni siquiera existía, los problemas de los que serían ciudadanos cuando siglos después se construyeran ciudades eran, más o menos, los que ahora tienen pero diferentes.
Si se había echado a dormir harto de comer, lo que pocas veces ocurría, tenía que buscar agua en el charco o arroyo más cercano con la que calmar la sed que su estómago le demandaba.
Ahora le basta con hacer girar de izquierda a derecha cualquiera de los muchos grifos de su casa para tener a su alcance media docena de fuentes inagotables. Su único problema es no equivocarse e intentar hacer girar el grifo de derecha a izquierda.
El todavía no español antiguo, inmediatamente después, tenía que comprobar que ningún forastero malencarado se le había acercado mientras dormía para cargárselo en cuanto se descuidara.
Tenía después que ponerse a buscar algo que comer para calmar su hambre matinal, mientras procuraba no saciar el hambre de tiranosauros, tigres sable o bichos de cuatro patas a los que les gustaba la carne de bípedos.
Ahora el Estado le resuelve todos los problemas al español, a cambio de que el español le pague todo lo que gane en el trabajo que le permita el Estado realizar.
Y es que el bienestar del español de hoy es directamente proporcional al amparo que del Estado reciba, e inversamente proporcional a la libertad personal que el Estado todavía no le haya arrebatado.

Y ahí está el intríngulis, el justo medio proporcional entre la cesión al Estado de una parte de la libertad individual, sin que la voracidad del estado le arrebate toda la libertad que pretende para que, así,  el ciudadano pase a ser esclavo del estado.

domingo, 27 de noviembre de 2016

LA HONRADEZ

Ningún comportamiento humano es casual sino causal: es la respuesta personal a un  hecho que causa y provoca nuestra reacción.
Así que eso de tanto criticar de boquilla a los que están en condiciones de quedarse con lo que no es suyo enmascara la envidia de los que ni nos encontramos en sus circunstancias ni, si nos encontráramos, tendríamos la audacia para aprovecharlas.
Porque, ¿qué es un hombre honrado sino el que no ha podido ni se ha atrevido a ser un sinvergüenza?
Ahí tienen a dos de los pocos hombres notables a los que de lo único que no se les puede acusar es de haber robado
Me refiero, en concreto, a dos a personalidades que Plutarco habría incluido en su catálogo de “Vidas Paralelas”: Franco y Fidel Castro.
¿Se puede afear a alguno de ellos que robaran?
Sería encuadrarlos en la nómina de los tontos porque, ¿para qué iban a robar parte de la riqueza de España o Cuba, si la totalidad de esas naciones eran de su propiedad?
Y serían lo que fueran, pero ni Franco ni Fidel Castro fueron tontos.


sábado, 26 de noviembre de 2016

FIDEL CASTRO

Ya muerto Fidel Castro, que su alma descanse en la paz de la que en vida privó a sus compatriotas que permanecieron en Cuba, o a los que tuvieron que buscarla en el exilio.
 Uno pasó por Cuba en tres o cuatro ocasiones, cuando todavía faltaban años para que las agencias de viajes la incluyeran en sus ofertas turísticas, y vislumbró dos fenómenos interrelacionados:
La contumacia del régimen castrista al intentar someter por el hambre y el miedo a los cubanos, y la inagotable capacidad de iniciativa de los cubanos para sobrevivir a la tiranía.
Como en cualquier dictadura dinástica, un hermano de Fidel ha sucedido a Fidel al frente de la dictadura familiar de los Castro.
Cuando se acaben los Castro que sojuzguen a los cubanos, la capacidad emprendedora de los cubanos, su flexibilidad para adaptarse a las circunstacias, y el ingenio del pueblo para que el que mande crea que lo obedecen porque lo aman, sobrevivirán a los tiranos venideros.
Nuevos Fulgencio Batista huirán de otros Fidel Castro que también desaparecerán.
La supervivencia de Cuba la garantizan los cubanos ingeniosos y siempre preparados para, como las cañas de sus cañaverales, inclinarse en la dirección del viento.
Ahora es el momento de llorar como si la pena les oprimiera el corazón.

Es lo que a los cubanos les toca hacer, como les tocará aclamar al que suceda al que ahora manda,  

viernes, 25 de noviembre de 2016

LOS LOBOS

Cualquier acontecimiento, que aislado pueda parecer anecdótico,  se eleva a sintomático si se relaciona con el entorno en que suceda.
En los tiempos ya irremediablemente pasados en los que leer todo lo que uno tuviera al alcance de su vista era un placer insaciable, leí un pasaje que no consigo olvidar.
Creo que  fue en las Cartas Finlandesas de Angel Ganivet y se trataba de un campesino lapón que, con toda su familia, atraviesa el infinito paisaje nevado y una manada de lobos hambrientos lo ataca.
El campesino, para salvar al resto de la familia, empieza arrojando a los lobos al más joven y desvalido de sus hijos para permitir la salvación del resto.
El mensaje protofascista es evidente. Importa el grupo más que el individuo.
¿Cuál será el siguiente sacrificado que el Partido Popular arroje a los lobos de la oposición que lo acosa, para que una vez devorada Rita Barberá los demás sigan con vida?
De Mariano Rajoy depende, como padre y responsable de la supervivencia de los que van en el trineo al que los lobos de la oposición política al Partido Popular acosan y seguirán acosando.

¿Quién será el siguiente al que echen del trineo para que los lobos se aplaquen mientras lo devoran, y den tregua a los demás hasta que haya que prescindir del próximo?

miércoles, 23 de noviembre de 2016

LA PIEDAD




   Es obligado en el hombre, si es un ser humano y no un animal carroñero que se alimenta de los despojos del que ya no pueda defenderse, sentir y expresar piedad por el que ha muerto.
En esta democrática sociedad civil que los españoles se han esmerado en organizar para que la civilización de la democracia suceda a la barbarie de la dictadura, quedan demasiados carroñeros que evidencian el fracaso del intento.
Son los que, ya sin vida Rita Barberá, que empezó a morir cuando acabaron los carroñeros con su vida política, dejan traslucir su satisfacción por la desaparición de la fallecida al no lamentar abiertamente su muerte.
La Rita Barberá que ha muerto como consecuencia de las tensiones emocionales que conducen tantas veces al infarto, es la misma a la que halagaban, cortejaban y elogiaban los que buscaban su cobijo cuando de su amistad los beneficiaban.
La Rita Barberá que ahora ya ha muerto es la misma a la que un falangista vergonzante como Miguel Angel Revilla, jefe de centuria moderno de la Comunidad Autónoma de Cantabria, le llevaba latas de anchoas para que el prestigio de la ahora muerta lo ayudara a vender su mercancía.
Los mismos que antes se cobijaban bajo la buena sombra de Rita—desde los Rajoys a los Revillas con otros nombres—la pusieron en cuarentena para que no se los relacionaran con la Rita caída.

“A moro muerto, gran lanzada”: el lema que mejor define la falsa gallardía de la que tanto presumen los españoles , quizá porque saben que no la tienen porque, de verdad de verdad, solo se atreven con el enemigo muerto, como pasó con Franco, Zapatero, Aznar, Sanchez y pasará con Rajoy.

martes, 22 de noviembre de 2016

EL YA NO IMPERDONABLE ABORTO

Cuando el propietario de un negocio de venta al público percibe que está perdiendo clientela recurre a un ardid ya rutinario por repetitivo: organiza una rebaja para que el comprador se lleve el mismo artículo por menos dinero.
Este papa que nos llegó de la Pampa y que tan bien se mimetizaba con aquel paisaje ha debido percibir que los clientes de su religión son cada vez más reacios a acudir a sus servicios y, para recuperarlos, ha rebajado el precio de lo que vende.
La Iglesia católica, como nadie ignora, vende su asesoramiento y guía para que, cuando llegue el día que inevitablemente nos llega a todos, tengas plaza reservada en ese resort que es el cielo.
En su última campaña para conservar clientes tradicionales y atraer a nuevos, el jefe argentino de la iglesia universal ha decidido que sus dependientes no rechacen de plano a los que aspiren a alojarse en el cielo, aunque hayan intervenido en un aborto.
Se castigaba especialmente el aborto porque, al impedir que alguien naciera, se renunciaba a que el que iba a nacer y sus milmillonarios descendientes potenciales fueran alguna vez clientes de los sucesores del Papa.
El perdón sacramental de los implicados en  la interrupción violenta de la vida antes de que el nascituro nazca es, por ahora, la última rebaja de la iglesia católica para aumentar su clientela.
Hay otra empresa del mismo ramo que la Iglesia en la que manda el Papa, llamada Islamismo,  cuyo número de clientes aumenta a ritmo más acelerado que el de los que pierde la Iglesia Católica.
El éxito lo consigue exigiendo requisitos cada vez más estrictos para poder comprar plaza en su Paraiso.

Que la competencia por matar a mientras más gente mejor,(a los indefensos porque carecen de capacidad para evitarlo o a los que les falta voluntad para defenderse) siga. A ver quien mata a más.

lunes, 21 de noviembre de 2016

DE GUINDOS Y MONTORO

Hay que ver lo poco que dura la alegría en la casa del pobre y lo fatalmente cierto eso de que, si uno no quiere y el otro sí, los dos se pelean.
Ahí tienen como ejemplo ilustrativo de la amarga verdad que los refranes sentencian el caso de De Guindos y Montoro, o de Montoro y de De Guindos.
Demuestra el de los dos altos funcionarios de categoría jerárquica similar lo falsa que es que esa máxima de que todos somos iguales, punto de apoyo con el  que la palanca democrática pretende mover el mundo de los dineros españoles.
Por culpa de que uno de ellos no pueda mandar al otro, de manera que uno ordene y el otro ejecute las órdenes, ya está el recién estrenado gabinete español  paralizado.
Y es que el mundo es como es y no como quisiéramos que fuera. Cada individuo o individua cumple su función,  como el viento que al soplar obliga a la rama del árbol a cimbrearse en la misma dirección, y no en la opuesta a la del viento.
Muy listo será Rajoy pero, a los que somos más listos que  Rajoy no nos lo parece: le hubiera bastado con llamar a Montoro y a De Guindos a capítulo antes de entregarle a cada uno de ellos su cartera y decirles:  “Tú decides lo que hay que hacer y tú te encargas de que tus subordinados lo hagan”
Como en toda la vida de Dios ha pasado, por mucho que se nos haya engañado con eso de que “la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero”.
Agamenón sabría mucho de comprar los lechones al precio más conveniente y venderlos cebados cuando las demandas del mercado más alto hubieran elevado su precio de venta y el porquero sabría a qué hora dejarlos encenagarse en el charco y cuando era el momento de llevarlos a que se comieran las bellotas debajo de las encinas.
Porque si el porquero se hubiera encargado de la compraventa y Agamenón decidiera en qué sitio de la Dehesa deberían comer y donde sestear, posiblemente los hubiera llevado al charco a la hora de comer y a la dehesa a la hora de sestear.

Como parece que le pasa al gobierno de Rajoy.