martes, 29 de agosto de 2017

EL FRACASO DE LA DEMOCRACIA



Perder parte del territorio que heredó del régimen al que sucedió es el mayor fracaso de un sistema de organización política.
La democracia española está a punto de perder los 32.106,5 kilómetros cuadrados  y los 7.522.596 habitantes de Cataluña.
Esa inminente merma de territorio y población ocurrirá durante el sistema democrático, o  por culpa de ese régimen, que sucedió al dictatorial de España en 1975, cuando el dictador murió.
Quedan pocas semanas para impedir ese fracaso de la democracia española.
Es poco tiempo, pero más que suficiente, para evitar la ruptura de España y el fracaso de su democracia.
Basta establecer prioridades nacionales entre España y su democracia.

domingo, 27 de agosto de 2017

DESACATO AL REY



 El sábado por la tarde insultaron y hostilizaron en Barcelona al Rey de España y Jefe del Estado Español.
Me sentí personalmente insultado y hostilizado porque Felipe VI me representaba, como español que soy, a mí, que no vuelvo a ir a donde me insulten y hostilicen.
Quiero que, como representante mío que es, el Rey de España pueda viajar a cualquier aldea, pueblo, ciudad o región española que le apetezca visitar, por los motivos que le parezcan.
Por eso, me gustaría que al Rey de España, como a Jefe del Estado Español, lo reciban amistosamente y sin faltarle al respeto en todos los pueblos, aldeas, ciudades y regiones de España a los que, por cualquier motivo, vaya.
Y quiero que el Rey de España, que me representa a mí, vuelva a ir a Cataluña, cuando, como y por el motivo que sea.
Es al gobierno de España al que le corresponde garantizar, dentro de la ley, el respeto debido al Rey en todos y cada uno de los lugares que visite.
Por eso, el gobierno que encabeza Mariano Rajoy del Partido Popular, es el culpable del desacato contra Felipe VI en Barcelona.
Por amor o por miedo, el Rey, actual Jefe del Estado, debe ser acogido en Cataluña, por lo menos, con el mismo respeto con el que los catalanes recibían  al  Jefe del Estado que restableció la Monarquía.
Esa es la obligación ineludible del Gobierno.
Aunque el Partido Político que lo sustenta pierda votos en Cataluña.

sábado, 26 de agosto de 2017

ISLAM Y CATALANISMO



Un espectador neutral que de improviso hubiera llegado a Barcelona y se hubiera topado con la manifestación del sábado, habría llegado a la conclusión de que protestaban contra el gobierno de España.
La repulsa contra los terroristas musulmanes que mataron a casi una veintena de catalanes y visitantes de Cataluña fue solo un pretexto.
La protesta de hoy, realmente, fue la ocasión propicia para que los manifestantes repudiaran al gobierno de España, aprovechando para ese fin el medio que utilizaron: la manifestación antiterrorista.
En orden de prioridades, la primordial de los ciudadanos de Cataluña es independizarse de España y la condena de los atentado islamistas solo un pretexto para reivindicar ante todo un mundo espectador que el gobierno español es realmente el enemigo que los amenaza.
En Cataluña, el gobierno español se enfrenta a dos amenazas: la del terrorismo islamista y la del independentismo catatan, aliado potencial de todo el que coincida con el objetivo común de debilitar a España.
¿Y el gobierno español?
Todavía no sabe, o le da miedo saber, contra quienes se defiende para, así, no tener que establecer la prioridad para luchar hasta derrotarlos a todos.
Sería lógico restablecer la unión de España para, ya unida, enfrentarse y derrotar al Islam, el enemigo extraespañol.
Si el gobierno español del prudente Mariano Rajoy demostrara la audacia de la que carece, el camino es claro:
1.-Abolir las autonomias que, como la catalana, debilitan a España y,
2.-Revigorizada la cohesión política y territorial de España, y ya unidos los españoles, derrotar al enemigo exterior que amenaza a todos: el Islam.

jueves, 24 de agosto de 2017

EL FELINO DE CASTILLA



La historia, estamos convencidos algunos historiadores, no es mas que el relato de un mismo acontecimiento repetido en épocas diferentes.
Por ejemplo, el retratado felino suelto por esos tostados campos de Castilla, que nadie explica de forma convincente qué hace suelto y tan alejado de lo que hasta ahora era su habitat natural.
Pues hace lo mismo, pero al revés, de lo que hicieron los primeros humanos que llegaron  a Europa desde Africa, cuando el ahora Estrecho de Gibraltar era tan estrecho que se podía atravesar a pié.
Hace de eso tantos siglos que el hombre, en vez de comerse los animales como ahora, se comía lo que les sobraba a los animales: la carroña que dejaban después de zamparse lo que les parecía apetecible de las piezas que las fieras carnívoras habían cazado.
El bicho suelto retratado en Castilla no ha llegado a donde está por capricho, sino siguiendo el impulso irrefrenable de mimetizarse con su entorno natural.
El África que hasta hace poco era su hábitat, les resulta ya extraño.
Un creciente número de africanos emigra impetuosamente a Europa, en busca de las carroña laboral que los europeos desperdician.
Por eso, la presencia en Castilla del felino retratado no es sorprendente, sino inevitable: ha llegado siguiendo a la gente con las que convivía en Africa.
Con tanto africano en Europa, el entorno de los felinos africanos ha cambiado.
El  felino de Castilla, impulsado por su instinto, solo busca recuperar el entorno natural perdido.

miércoles, 23 de agosto de 2017

ALABANZAS A LOS MOSSOS



A los mozos de escuadra les corresponden las funciones de  investigar, prevenir y perseguir delitos,  que antes desempeñaban en Cataluña  la Guardia Civil y la Policía Nacional.
El atentado terrorista de Las Ramblas debería haberlo evitado el cuerpo de los Mossos, lo mismo que antecedentes previos como la explosión en el chalet de Alcanar, el origen y propósito del centenar de bombonas de butano allí encontradas y los restos humanos enterrados bajo los escombros.
Si lo hubieran hecho como estaban obligados a hacerlo y además hubieran tenido el conocimiento que deberían haber tenido de las reuniones que los futuros terroristas mantenían con su imán, la trama delictiva no habría tenido oportunidad de cometer sus delitos.
Nada de eso hicieron y, por eso, los terroristas pudieron delinquir y sembrar el terror en Cataluña.
Puede que si esas funciones las hubieran seguido desempeñando la guardia civil y la policía nacional, los terroristas también hubieran cometido sus crímenes.
Pero hace años que a las fuerzas nacionales de seguridad las relevó en ese cometido la policía autonómica catalana, los mossos d,esquadra.
Sorprende por eso que el gobierno independentista de Cataluña colme de elogios a su policía autonómica por su actuación en los sangrientos incidentes, indudablemente eficaz en la represión de los crímenes.
Pero silencia que esos delitos fueron posibles porque su policía autonómica no fue capaz de detectar y cumplir su obligación de investigar indicios evidentes de la trama terrorista.
Los mossos no se enteraron, o no consideraron relevante, la explosión con al menos dos muertos en la casa de Alcanar,  ni sospecharon del centenar de bombonas de butano que allí encontraron.
Tampoco parecieron enterarse del proceso de radicalización que el imán, posiblemente muerto en la explosión, había emprendido con los posteriores terroristas.
Los elogios del gobierno catalán a su policía autonómica seguramente eran merecidos por los mossos de esquadra, pero no por su investigación sobre las actividades criminales de los terroristas.
¿Premiará el gobierno de Puigdemont la labor de investigación y prevención de su policía autonómica sobre otros disidentes catalanes, no necesariamente terroristas?

martes, 22 de agosto de 2017

INFIRMÁTICA CONTRA AUTINOMIAS



Las administraciones públicas se justifican por apadrinar normas legales que permitan la convivencia de los ciudadanos, y garantizar su cumplimiento.
Si las leyes que emanan de las administraciones no cumplen satisfactoriamente ninguno de esos fines, los gobiernos que asumen la responsabilidad de que las leyes se cumplan estorban y no ayudan a la sociedad.
En esa coyuntura estructural se encuentra éste Estado Español desde que decidió fragmentar la función de dictar leyes y hacerlas cumplir entre administraciones con objetivos contradictorios.
Han dividido al Estado para vencer al Estado.
Y los que se benefician de esa fragmentación son tantos que es imposible rectificar por acuerdo de todos a los que favorece.
Cuando se aprobó aquella Constitución de 1978, hecha para callar la boca a todos los que la prensa prestaba oídos y servía de eco a sus ansias de notoriedad, pocos preveíamos la calamidad que a todos nos aguardaba.
Si todos los partidos políticos son malos, reduzcamos a dos las decenas de partidos que hoy alborotan el país para repartirse los despojos del cadáver: el que gobierne porque logró más que el adversario que, por haber tenido menos apoyo, ejerza de oposición.
Y, aprovechando los avances informáticos de ahora que en 1978 todavía no eran evidentes, con una sola administración basta para saber desde, por ejemplo Cádiz, lo que ocurre en Barcelona.
Si se aprovecharan los adelantos informáticos, sobrarían las autonomías.
El Gran Hermano de aquel Orwell de 1948 ya es real en 2017.

lunes, 21 de agosto de 2017

LA RUINDAD DE LA SARDÁ



No se deben confundir los medios con los fines: los primeros son la herramienta para conseguir los segundos.
Para el que no sepa la diferencia, o no le interese saberla, cualquier procedimiento que permita lograr lo que se ansia vale, si quien lo emplee cree que facilita lo que ansía.
No hay barreras éticas ni morales.
Por ejemplo, la utilización del sanguinario atentado de Las Ramblas barcelonesas como medio para conseguir la independencia de Cataluña.
Lo hizo ayer Rosa María Sardá, una cómica catalana que. terminó su comentario sobre el atentado en las Ramblas de su ciudad deseando “emancipación”.
¿Estaría abogando la cómica por la liberación del miedo y la sangre que causan en todo el mundo los terroristas musulmanes, como acababan de hacer en Barcelona?
¿O se referiría a la emancipación de Cataluña de España?
Demasiado ruin sería que utilizara la sangre derramada de sus conciudadanos para lograr una modificación administrativa que parte de sus conciudadanos desean.
No se puede ser tan miserable. Me niego a creer que, ni siquiera Rosa María Sardá, pueda ser tan desalmada.