miércoles, 13 de septiembre de 2017

PAYASOS



Lo más desesperante para los espectadores de cualquier espectáculo tragicómico es aguardar el desenlace de la función.
Y si hay trama teatral cansina es la que desde hace siglos representan los mismos personajes aunque con distinto disfraz en Cataluña: el que quiere darse el piro y el que no lo deja que se lo dé.
¡Con qué suspiro de alivio acogerán los espectadores el ritual “la comedia é finita” de la ópera Pagliacci cuando el protagonista se cargue a puñaladas a su frívola concubina Nedda y a su amante Silvio.
¿Es ese un final adecuado para la ópera Payasos? ¿Es el que se merece el de la tragicomedia catalana?
En el teatro y en la vida el final de la función, que es la sucesión de hechos y dichos por actores y pueblos, siempre es congruente con lo que hayan hecho o dicho a lo largo de la comedia.
Y para evitar que lo de España, con Cataluña, como parte de o aparte de ella, no escape a la regla general.
Por compasión hacia los sufridos espectadores, a los que ya se les desencajan las mandíbulas de tanto bostezar, que alguien baje cuanto antes el telón.
Cómo termine lo que desde hace tanto tiempo empezó es más soportable que si los buenos o los malos ganen o pierdan.
Paula maiora canamus, que quiere decir “vamos a dejarnos de gilipolleces para centrarnos en  comernos la sopa antes de que se enfríe”.

domingo, 10 de septiembre de 2017

HINCHAR EL PERRO



De las muchas prácticas tradicionales del periodismo hay una, “hinchar el perro”, que perdura y sobrevivirá a ese negocio de cobrar dinero por contarle a otros lo que al periodista cree que le interesa.
Dos ejemplos de perros hinchados propositadamente para mantener en vilo la curiosidad de los paganos lectores: lo del referendum catalán y lo de la tormenta que amenaza Miami desde hace no se sabe cuando.
(Uno, que ya cobraba su exiguo salario antes de que las noticias se distribuyeran por los antediluvianos teletipos, sabe de lo que escribe).
Por aquel tiempo, se imprimían en ciclostil las noticias elaboradas en las centrales de las agencias de prensa, para que unos ciclistas las repartieran a lo periódicos y emisoras abonados.
Más de una vez, cuando se acercaba el momento del reparto  y quedaba un hueco para llenar el folio, se inventaba un terremoto de insignificante intensidad en algún punto de Japón, escogido al azar.
Ahora se sigue hinchando el perro tanto o más que antiguamente: ahí tiene, para convencerse el que lo dude, el recurrente caso del referendum catalán y el inquietante del huracán que amaga y no llega a Miami.
¿Son el huracán y lo de los catalanes hechos novedosos cuya rareza sorprenda a los incautos?
Los catalanes llevan haciéndole la puñeta a los españoles desde que España es España y los huracanes pasan por Miami unas pocas de veces cada año desde que el mundo es mundo.    

sábado, 9 de septiembre de 2017

LAS URNAS



Hay urnas electorales  y urnas funerarias.
Las electorales sirven para enterrar la voluntad personal bajo el fango de la decisión colectiva.
En las funerarias se sepulta al individuo para que, perdida su identidad, se funda y confunda con el lodo del que formará parte inerte.
Urnas funerarias y urnas electorales.
Utensilios para soterrar la libertad del individuo bajo el estiércol yerto de la pasión de la chusma.
¿Será romperlas el destino más útil y provechoso de las urnas?

viernes, 8 de septiembre de 2017

LIARSE LA MANTA A LA CABEZA



Allá por 1094, los almorávides estaban a punto de tomar el pueblo de Cuarte sin que los cristianos, mandados por el Cid Campeador para intentar levantar el cerco, tuvieran posibilidad segura de conseguirlo.
El mítico capitán cristiano ordenó a parte de los suyos que se liaran sus mantos a la cabeza para que parecieran los turbantes de los sitiadores y los mandó embestir por su retaguardia.
De aquél legendario encuentro entre enemigos irreconciliables se deriva la expresión “liarse la manta a la cabeza”, que equivale a pasar al ataque sin tener en consideración las consecuencias de una posible derrota.
Eran tiempos diferentes a éstos  aquellos del sitio de Cuarte.
Entonces, cuando los almorávides y el Cid, lo importante era vencer derrotando al enemigo.
Ahora, cuando la democracia ha alterado las prioridades para condicionar el fin a los medios, lo que importa es la supremacía de los números.
Ganan  los más y pierden los menos.
Como si los hombres fueran tornillos fabricados en serie. Uno igual que otro.

jueves, 7 de septiembre de 2017

lLA OVEJA DESCARRIADAX



Yo crié en mi rebaño
una cordera
de tanto acariciarla
se volvió fiera. (Serrana).

   El gobierno actual de España y los que lo antecedieron cedieron y concedieron a Cataluña todos los caprichos que los gobiernos catalanes les pedían y Cataluña, enviciada al conseguir todo lo que se le antojaba, pide ahora irse del rebaño.
Se ha vuelto fiera.
Le sobran perros pastores al gobierno español para que Cataluña vuelva al redil y nunca más caiga en la tentación de abandonarlo.
Cuando la oveja díscola notaba que el pastor era intransigente en su primordial obligación, la de impedir el descarrío del rebaño a su cargo, la oveja catalana lo respetaba y hasta festejaba.
Las ovejas del rebaño español son, todavía, las mismas que caminaban unidas en el rebaño de antes.
Si el dueño quiere recuperar para sus ovejas la armonía de antes, que despida al pastor de ahora y contrate a alguien que, si no igual, sea parecido al antiguo.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

LO DEL SEPARATISMO CATALÁN



Como siempre que les permiten alborotarse, los políticos catalanes andan hoy alborotados  porque quien debería hacerlos metido en cintura desde hace unos pocos de años les han ido permitiendo sus travesuras para que no se enfadaran.
Afortunadamente, todavía hay tiempo para que no hagan una última tontería que requiera azotes punitivos.
Me tengo por estratega bien calificado y, como tal, mi recomendación es economía de medios operativos para alcanzar el fin estratégico deseado.
Un suponer: la autoridad competente envía a una pareja de la Guardia Civil  al edificio del Parlamento Catalán y, tras pedirle la documentación a los allí arrebañados, les lee la orden  por la que quedan todos detenidos y a disposición de la Autoridad Judicial firmante.
Y aquí paz y después gloria.

martes, 5 de septiembre de 2017

DE LLUVIAS Y SEQUÍAS



Este mundo puñetero en el que nos han puesto para vivir esta hecho muy malamente.
Un suponer: hace nada y menos, un huracán encharcó medio estado de Texas y dejó a la ciudad de Houston convertida en un palafito, que son concentraciones habitacionales levantadas sobre el agua.
Ahora, otro huracán les quita el sueño a las islas del Caribe y, por si fuera poco, hasta a la Florida, ese estado del sureste de los Estados Unidos que podría quedar tan anegado que solo se salvaría del caos su fuerte de San Agustín que, por haberlo levantado los españoles piedra a piedra, no le teme a las lluvias huracanadas.
Lo que está pasando en los últimos siglos con aquella zona del mundo y lo que pasa en esta, que es mi Palma del Río, es una demostración palpable de que no somos iguales por naturaleza, sino diferentes.
Mientras que en aquella parte del mundo el agua sobra, aquí falta.
Todo lo que ha llovido en los últimos meses, tan largos que todos parecieron tener 31 días, es lo contrario de lo que pasa habitualmente en el Caribe y la costa sureste de Estados Unidos:
En los últimos tiempos, por aquí, las precipitaciones lluviosas  han sido las 23 gotas por metro cuadrado que cayeron hace una semana.
Bien está que el observatorio meteorológico local calificara de “gordas” a las gotas caídas, pero en 23 se quedaron.
Y ni siquiera queda en mi pueblo el recurso de mandar aviones que bombardeen las nubes con yoduro de plata para provocar la lluvia.
Ni una nube se ha atrevido a aparecer por aquí en los últimos tiempos.
Pensando estamos muchos de mis paisanos en trasladarnos en masa al Caribe para que, al cambiar de residencia, cambien nuestras vidas.