lunes, 4 de diciembre de 2017

PERROS Y JINETES

 Así, como sin darnos cuenta, los españoles llevamos padeciendo el sistema democrático de desgobierno seis años más de los que disfrutamos el gobierno dictatorial del General Franco, conocido por los íntimos como “el Caudillo”.
¿Era tan feroz la dictadura para los que la pedecieron en vida como la describen los que hablan de ella por lo que han oído decir a los que tampoco la vivieron?
Hay que asumir, por descontado, que los que mandaron en la dictadura disfrutaron de ella tanto como ahora disfrutan los que mandan en ésta democracia.
Pero, ¿y para los que tan jodido es enero como febrero?
Pues para esos, que somos casi todos, lo único que ha cambiado es que las maledicencias que antes murmurábamos en privado las podemos decir y oir ahora en público.
Pero a los que maldecíamos en voz baja durante la dictadura y a los que hasta en la televisión podemos ahora afear sus desafueros les da lo mismo lo que de ellos se dijera antes o se diga a voces ahora.

Ladrar a los que cabalgan es un derecho que nadie puede quitar a los perros.

domingo, 3 de diciembre de 2017

COMO DEBE SER

 En una vivienda que sirva para que sus ocupantes vivan con comodidad no pueden faltar la despensa ni el sumidero.
En España, vivienda de los españoles, la despensa funciona más o menos bien gracias, o por culpa, del gobierno central que hace acopio de lo que todos producen y reparte lo que todos consumen.
¿Y el sumidero?
En España el sumidero son las autonomías, insaciables transformadoras en detritos llamados “deficit” de los recursos alimentarios que desde el Estado Central les lleguen.
Suelen gastar las Comunidades Autónomas más de lo que reciben del Gobierno Central y de lo que ellas detraen de sus propios administrados.
La diferencia entre los fondos que administran esas administraciones comunitarias y lo que ingresan por todos los conceptos se llama déficit.
Las comunidades autónomas españolas han gastado sistemáticamente más de lo que ingresan, por lo que su déficit se cifra ahora en 286.000 millones, 157.000 de ellos  al Estado Central y el resto a diferentes acreedores.
Para dejar de ser insolventes según criterios internacionales, las comunidades autónomas españolas, que recaudan unos 128.000 millones de euros al año, deberían rebajar unos 150.000 millones de euros del total de sus deudas.
Si la España de las autonomías se ha demostrado un fracaso económico, todavía más grave es su incidencia negativa para la consolidación política de la Nación española.
En al menos cuatro de las 17 comunidades autónomas el sentimiento separatista residual históricamente se revigoriza cada vez más, y empieza a parecer una posibilidad más o menos remota la fragmentación de España como Estado Nacional.
¿Por qué sobrevive la España de las Autonomias?
Porque, lo mismo que los atracadores profesionales, los políticos consiguen más fácilmente su botín donde de la vigilancia se encarguen varias empresas policiales enfrentadas entre ellas que de la que solo un responsable asuma la persecución de los ladrones.
Conclusion:
Si los españoles quieren volver a Una España Grande y Libre que acaben con las autonomías, metan en la cárcel a los políticos y obedezcan, adulen y veneren al que mande.

“Comme il faut”, que dicho en francés suena más suave pero que en español significa “como debe ser”, “como siempre ha pasado”.

viernes, 1 de diciembre de 2017

TRIVIALIDADES NOTICIADAS

Antiguamente, cuando lo que ocurriera te sorprendía porque nadie había anunciado que ocurriría, la vida tenía un aliciente: el de ese sobresalto estimulante de lo inesperado al enterarte de que ha pasado lo que nadie esperaba que pasara.
Eran tiempos en los que te enterabas de menos noticias de las que te enteras ahora, quizá porque aquellas eran noticias de verdad y las de ahora solo sean vagidos del viento.
En la memoria conservo el anuncio de la derrota francesa en Diem Bien Phu que un día de 1953 escuche en el parte de la radio, mientras comíamos en ritual silencio en casa de mi abuelo Miguel.
O la del asesinato de Kennedy, del que me enteré al salir de ver en el cine “Drácula” porque, en la noche neblinosa, la estaban comentando unos parroquianos a la puerta del bar de Pesito.
Esas eran noticias dignas de ser recordadas, y no las de hoy en día como, por ejemplo, la que abre la primera página de El Mundo: “Los ex consellers de ERC se niegan a contestar a la fiscalia del Supremo”.
O la de El Pais; “Puigdemont a los exconsellers: haced lo que sea para salir”
Y es que, como el consumismo desenfrenado ha trivializado la alegría de lograr lo tan largamente esperado, hay que reseñar como sorprendente lo rutinario.

No se publica algo porque sea noticia que importe leer, sino que algo es noticia que importa leer porque se publica.

viernes, 24 de noviembre de 2017

EL CUPO VASCO

 Los rojos dan siempre la tabarra con esa falacia de que todos somos iguales.
Menos cuando, por no se qué sabe qué aviesas razones, se parten la cara en favor de la diferencia y el trato desigual a los que, por una vez, merecen ser tratados de forma distinta que  los demás.
Por ejemplo, lo del concierto vasco.
Un eminente rojo como tiene acreditado serlo Fernando López Agudín, al que ya le pusieron pañales color escarlata y vestían su cunita con sábanas coloradas, escribe hoy para poner de vuelta y media a Albert Rivera, el mero- mero de Ciudadanos.
¿Y por qué?
Porque se le ha ocurrido decir que los vascos deben pagar impuestos como el resto de los españoles lo hacemos, sin la triquiñuela esa del concierto y los cupos a la que se acogen para pagar menos de lo que les correspondería pagar, si fueran tratados fiscalmente como el resto de los españoles.
Así, si el partido mayoritario en el congreso de Madrid aunque necesitado de los escaños vascos para gobernar y aprobar los presupuestos nacionales precisara el apoyo de los diputados nacionalistas vascos, la benevolencia a la hora de fijar el cupo vasco facilitaría el entendimiento.
Qué bien les ha venido a los separatistas vascos y catalanes ésta democracia, para arrancar porciones de su independencia de los gobiernos centrales necesitados de apoyo político.
La historia de ésta desgraciada democracia en la que desembocó la añorada dictadura es como la del avaro que, en sus años de tribulación, malgasta y derrocha lo que ahorró con sacrificio.
¿Y cuando se acabe lo que queda?

Que venga otra dictadura y empiece a ahorrar para que lo dilapide la siguiente democracia.

lunes, 20 de noviembre de 2017

FORMALIDAD CATALANA



Si no me he enterado mal, la agencia europea del medicamento tiene que irse de su actual sede en Londres porque Inglaterra se va a salir de la Unión Europea.
Al gobierno español se le ocurrió ofrecer Barcelona (la capital de la región española que quiere quedar al margen de la comunidad europea) para que se instalen en ella los que tienen que irse de Londres en cuanto Inglaterra deje la Comunidad Europea.
Los catalanes, que se empecinan en dejar de ser parte de la Unión Europea al separarse de España, culpan al gobierno español de que la agencia europea del medicamento se establezca en otra ciudad de otro país, que acepte seguir siendo parte de la Unión Europea.
¿Y se las dan los catalanes de serios y formales?

Anda ya….

sábado, 18 de noviembre de 2017

UNA, GRANDE, LIBRE

A ocho años del medio siglo del advenimiento de la democracia, tiempo es ya de echar cuentas.
¿Vivirán mejor los españoles del próximo 20 de Noviembre mejor que vivían los  del 20 de noviembre de 1975?
Cachivaches informáticos aparte, ¿qué tienen los españoles de ahora que no tuvieran los de 1975?
¿Se ha confirmado que sin Franco los españoles son más felices que con Franco?
¿Las versiones contradictorias  al alcance de los españoles de ahora, ¿les permiten estar mejor informados que cuando solo se difundía la versión oficial de un asunto?
¿Es más UNA la España del conflicto catalán de ahora que la España de antes?
¿Es más grande con Cataluña ya casi escindida?
¿Son más libres los españoles de ahora que votan varias veces al año que los de antes que raramente lo hacían, si es que votaban alguna vez en su vida?

 









 A ocho años del medio siglo del advenimiento de la democracia, tiempo es ya de echar cuentas.
¿Vivirán los españoles del próximo 20 de Noviembre mejor que vivían los  del 20 de noviembre de 1975?
Cachivaches informáticos aparte, ¿qué tienen los españoles de ahora que no tuvieran los de 1975?
¿Se ha confirmado que sin Franco los españoles son más felices que con Franco?
¿Las versiones contradictorias  al alcance de los españoles de ahora, ¿les permiten estar mejor informados que cuando solo se difundía la versión oficial de un asunto?
¿Es más UNA la España del conflicto catalán de ahora que la España de antes?
¿Es más grande con Cataluña ya casi escindida?
¿Son más libres los españoles de ahora que votan varias veces al año que los de antes que raramente lo hacían, si es que votaban alguna vez en su vida?

 


















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martes, 7 de noviembre de 2017

LA TONTOCRACIA

Cuando los españoles se entusiasmaron tanto al votar la primera vez para elegir gobierno, ya había vivido yo cinco años en un país donde eso de la democracia medio funcionaba y tres más en otro en el que la democracia era un desastre mayor que la dictadura del difunto Franco.
Me abstuve de votar en España hasta que metí en la urna el sobre y la papeleta que mi hija me dio.
Después, y por inercia, cumplo puntualmente con mi hija al acudir a las urnas.
Así que, con conocimiento de causa, puedo confirmar que eso de la democracia es una TONTERÍA.

Una entretenida tontería, eso si. Todos hablan de todo, como si todos supieran de todo lo que hablan.