sábado, 11 de febrero de 2017

LA AZUCENA Y LA SANGRE

Que estos del Partido Popular están anticuados no hay que demostrarlo porque es evidente, que quiere decir que está a la vista de todo el que quiera mirar.
Por si eso no fuera suficiente para pronosticar que el PP ya está saliendo, comparémoslo con Podemos, un negocio del mismo ramo que todavía está entrando.
Tiene el PP una clientela más numerosa que Podemos como esos estudios de mercado que son las elecciones demuestran, pero ese es un indicador si no falso, inadecuado.
Porque esto de la política ejercida por el método relativamente reciente de los partidos ya está descatalogado, no sirve, es poco de fiar.
¿Cambia más voluntades una sesión parlamentaria televisada en directo por todas las estaciones o un programa de Sálvame, difundido solo por Tele5?
Pues eso pasa con los métodos de ampliar su penetración en el mercado de votos del PP y de Podemos,
Que el segundo se adapta mejor al mercadeo de votos actual que el primero es evidente.
Las puñaladas, las traiciones, los desplantes, las emboscadas y la exhibición de turgentes protuberancias femeninas son más taquilleras que el solemne “te deum laudamus” que está siendo el congreso del Partido Popular.
Y como la competencia en que las dos empresas políticas están enzarzadas la ganará la que más espectadores atraiga a la sala de exhibición que son las urnas electorales, seguro que. a la larga,  compraran más entradas los aficionados a emocionarse a la vista de cadáveres desventrados.

Porque, al fin y al cabo, vista una azucena nacarada en un vaso de agua cristalina, vistas todas las azucenas nacaradas en vasos de agua cristalina.

viernes, 10 de febrero de 2017

CONDENEMOS EL FRANQUISMO

Usted va y se encuentra con que la ciudad que le han encargado organizar para que se mitiguen , si no se resuelven los problemas de que se quejan sus ciudadanos de hoy, por lo menos no empeoren.
Como se da cuenta de que no es capaz de cumplir el encargo de los de ahora, nada mejor que resolver los supuestos problemas que padecían los ciudadanos de antes.
Pues eso es lo que ya han hecho media docena de ayuntamientos, entre ellos los  de Zaragoza, Pamplona, Vitoria, y el de Madrid no lo hará oficialmente, pero se comprometió a pagar los gastos para que la lucha no decaiga hasta que triunfe.
El franquismo que tanto molesta a los partidos rojos españoles de ahora terminó hace 40 años cuando se murió en la cama de un hospital su inventor Francisco Franco, sin que a sus gobiernos se hubiera opuesto ningún partido porque solo se atrevieron a sacar la gaita cuando se murió.
Puede que no sea un despropósito condenar el franquismo a toro pasado porque, como Franco ya no puede meter en la cárcel a los que protestan contra su régimen, su gesto pasará a la historia sin miedo a las consecuencias de su rechazo.
¿Y si, al condenar el franquismo ahora, desparecen de las calles de las ciudades los coches que hoy las abarrotan y antes no había, las basuras que ahora se amontonan las recogen como antes, y puedes andar por los callejones más oscuros a las horas más intempestivas sin que re cosan a puñaladas?
Pues no estaría mal pero el sistema para lograr que lo bueno del franquismo vuelva a España no es condenar el régimen de Franco, sino restablecerlo.
Lagarto, lagarto,,,



jueves, 9 de febrero de 2017

LA ENVIDIA

La gente antigua, los de antes de la guerra, estaban convencidos de que el que sabía mucho era más dichoso que el que sabía menos,  y un desgraciado en comparación con el que sabia todo lo que era posible saber.
Error.
Ahora que todos lo sabemos todo y lo poco que no conocemos lo aprendemos gracias a Internet, el hombre parece más desgraciado que aquél Adan que, por querer saber más de lo mucho que ignoraba, tuvo que ganarse el sueldo trabajando para conseguir lo que antes de la curiosidad le acarreara la desgracia, era gratis.
Y es que el conocimiento es la autopista para la desgracia.
Un suponer: un niño de los de ahora es feliz porque tiene un teléfono móvil de última generación pero se entera de que han sacado otro que, además de hacer todo lo que hace el suyo, además rasca donde le pique al dueño.
Ya tenemos en un sinvivir hasta que lo consiga al niño que tan feliz era mientras lo ignoraba.
Alguna vez tendrá que regirse el ser humano por sus instintos y no por su inteligencia, si quiere recuperar la felicidad.
El español de la costa oriental de Almería debería saber que el alemán, que cada año se pasa quince días poniéndose crema hidratante para que el inclemente sol de Almería no lo queme, se tira el resto del año entre tenebrosas brumas del Báltico,  trabajando como un burro almeriense.
Tampoco se imagina que ese mismo alemán lo pueda envidiar porque cambaría gustoso sus 50 semanas anuales bálticas por las 50 mediterráneas del almeriense.

Y es que el hombre es tan irracional que menosprecia lo que tiene y envidia lo que le gustaría tener, únicamente porque no lo tiene.

miércoles, 8 de febrero de 2017

LAS PURGAS DE IGLESIAS

Echemos la vista atrás como en mala hora hizo la mujer de Lot, para comprender mejor lo que ha empezado a empezar en España: las purgas entre la dirigencia de los rojos españoles actuales, que tanto entretuvieron en su tiempo a Josef Stalin, modelo de los rojos universales.
Los rojos de aquí tienen en Pablo Iglesias a su Stalin particular y ya se ha arremangado para decapitar (por ahora en sentido figurado) a la vieja guardia que lo empujó al poder, capitaneada por Iñigo Errejón, que tanto me recuerda a Trotsky.
Tan contradictorio sería que hubiera rojerío sin purgas como que se plantara un jardín sin rosales de pitiminí, y los rojos españoles, hasta ahora, solo han tenido purgas de guardarropía, asilvestrados rosales con más púas que rosas.
Como Stalin es el modelo paradigmático del rojerío mundial, al Stalin que en 1936 inició su provechoso  plan de purgas quiere imitar Pablo Iglesias:
Stalin se cargó entonces a sus viejos camaradas  Zinoviev, Kamenev, Smirnof y otros trece de más baja alcurnia, e Iglesias va a empezar sus purgas ventilándose a Iñigo Errejón y a sus incautos errejonistas.
Si la cosa le sale bien a Iglesias, de aquí a poco tiempo a los podemitas españoles les quedan menos horas de tranquilidad  que a los rojos que sistemáticamente se cargó Stalin siempre, naturalmente, quitándose de en medio a los que no contestaran amen a sus tropelías revolucionarias.

Si Iglesias siguiera al pié de la letra el guión de las purgas stalinistas , de aquí a un tiempo anunciara un pacto Iglesias-Le Pen como el que firmaron Ribbentrop y Molotov para empezar el lío que tan provechoso resultó para la industria del cine.

martes, 7 de febrero de 2017

DE HOMBRES Y PERROS

En la balsámica placidez de este mediodía de Febrero he visto con envidia a un perro plebeyo que, después de encontrar una semisombra recatada, plegó las orejas sobre los ojos y se quedó frito.
Naturalmente, envidié al perro porque demostró una sabiduría superior a la de los que como todos los de mi especie, no sabemos disfrutar del bienestar a nuestro alcance porque nos tienta la felicidad del que ha encontrado una sombra más placentera que la nuestra.
Y es que el hombre es hombre porque aspira a tener lo mejor que otros tienen, en vez de consolarse porque haya otros que tienen menos de lo que nosotros tenemos.
¿Es mejor ser perro o ser hombre?
Ni mejor ni peor, es diferente.
Porque el perro mejora o empeora las condiciones originales de su especie gracias a las consecuencias del cruce con animales de aspecto parecido, determinado por urgencias instintivas de apremios sexuales.
Sin embargo el ser humano, llamado comúnmente hombre, superó las danzas de la gavota o el minué de hace tres siglos para dedicarse a la sensual bachata de hoy.
Aunque los tres sean ritos distintos, el fin es idéntico: las parejas del siglo XVIII se apartaban del salón para “echarse un polvo” de rapé  y las de ahora imitan, delante de todos,  los ritos y movimientos de echarse un polvo de verdad.
Conclusión: que por mucho que la gente diga que el ayer y el hoy hace distintos a hombres o perros, los perros y los hombres de hoy son, chispa más o menos, como los de ayer.
Aquí lo único que cambia, a veces, es la paridad entre monedas que establecen los mercados de cambio.


HARTOS DE MAS

Los aspìrantes a delincuentes de la periferia española  estamos con el alma en vilo: como los del tribunal supremo se traguen que Mas no delinquió porque no fue previamente advertido de las consecuencias de su delito, a ver quien tiene cuajo para meternos en la cárcel.
Porque sabemos que eso de matar es delito penado con cárcel, pero si los jueces aceptan la excusa de Mas de  que no se lo comunicaron por escrito, mañana mismo me cargo a la cartera, que todos los mediodías me despierta para que le abra el portal.
Porque la gravedad del delito debería ser catalogada por la víctima y a mi me parece infinitamente peor que la cartera me despierta que lo de echar papeletas ilegales en una urna ilegal y, para colmo en Cataluña, a mil kilómetros de donde vivo.
A los que no tenemos méritos suficientes para que nos hubieran nacido en Cataluña, lo de los pujoles, los mases y las colaus nos tiene hasta los pelos que llevábamos donde ahora lucimos la calvicie.
Lo condenen o lo absuelvan por lo del referendum que el Tribunal Supremo le había mandado que no organizara, Mas es culpable de un delito mayor: el de que las radios, las televisiones y los periódicos hablan tanto de Cataluña.

Tiempo que se pierde hablando del asunto catalán es tiempo que perdemos los no catalanes sin que se nos hable más de lo que más nos importa: del Real Madrid y de Cristiano Ronaldo.

lunes, 6 de febrero de 2017

EL DESATINO DEL MORO



   A lo mejor fue la única vez que se equivocó, pero cuando Camilo José Cela dijo aquello de que “para cometer desatinos nadie como los gallegos y los chinos”  se quedó corto.
Porque por lo menos un moro, que se sepa, la pifió tan estrepitosamente que si no ha batido el record mundial le ha faltado poco.
La hazaña la consiguió Ahmedulhadi Sharif, imán de la mezquita del Centro Islámico de Nashville, en Tennessee, al comentar la decisión de su presidente Donald Trump de prohibir la entrada en Estados Unidos a los moros procedentes de algunos paises moros.
Sharif nació en Somalia, huyó a los Estados Unidos y tiene nacionalidad norteamericana gracias a haberse casado  con una paisana suya ya afincada el tiempo suficiente como para haberse nacionalizado.
¿Y qué ha hecho o dicho el tal Sharif para ameritar proclamarse actual campeón mundial de las pifias?
Pues  quejarse de que desde el 30 de Enero, día en el que Donald Trump prohibió la entrada a más moros de esos nueve países, “estoy en una cárcel enorme que se llama Estados Unidos”.
Y es que en la cárcel, como a todo el mundo le convendría saber, no está prohibido entrar cuando estas libre y fuera de ella, sino salir si estás dentro y no has cumplido la pena que te hayan impuesto los jueces.
Cosas de los moros y de esa peculiaridad de que su clero no tenga necesidad de formarse para ejercer, sino que alcance el imanato aquél al que sus seguidores consideren su imán.
Es la única frivolidad democrática en que incurren los moros, pero es una ligereza de aúpa.