martes, 10 de octubre de 2017

LO DE LAS AUTONOMIAS



Son, al parecer, 17 las comunidades autónomas españolas a las que, si se añaden Ceuta y Melilla, se elevan a 19 las posibilidades de que lo de Cataluña se repita.
Y lo peor: que tengan el capricho de escindirse sucesivamente y no todas al mismo tiempo.
Aterrador futuro.
Si los españoles se obnubilaran por turno tanto como se han enajenado por la de Cataluña, ¿qué forma de vivir será ésta que nos aguarda a los españoles?
Una vida que apetece poco ser vivida.
Es más que necesario, urgente, rescatar de la historia la normalidad bélica española en la que solo dos bandos se enfrentaban.
También acabar con las autonomías serviría.
No necesariamente sería una vida aburrida.
Podrían los españoles disentir en asuntos de más enjundia: Real Madrid o Barcelona, Belén Esteban o Campanario o incluso Messi o Cristiano (Ronaldo, desde luego).
“Paulo maiora canamus”, recomendaba Virgilio y que quiere decir “dejémonos de chorradas y hablemos de cosas serias”.

lunes, 9 de octubre de 2017

FANFARRON




Como al valentón del soneto con estrambote de Cervantes le va a ocurrir, en el mejor de los casos, al fanfarrón Puigdemont:
“Y luego, incontinente,
caló el chapeo, requirió la espada
miró al soslayo, fuese y no hubo nada”.
¿Tanto rugir como león para acabar huyendo con el rabo entre las patas como perro ladrador, que suele ser poco mordedor?
Qué pena, penita pena la del empresario periodístico subvencionado que durante un tiempo fue subvencionador de empresarios periodísticos…
   No fue efímera su gloria. Ni siquiera hemísfera, porque no alumbro ni deslumbró a la minúscula mitad del globo catalán.
En su obnubilación mayestática, el que nació planeta destinado a girar alrededor  de la estrella que lo ilumina se sintió el sol que irradia luz a los satélites catalanes.
Pobre e iluso Satanás que en un rapto de megalomanía se empecinó en mandar a los que había nacido para obedecer.
“Inclina tu frente, altivo Sicambro: adora lo que quemaste y quema lo que adoraste”.
Y que la historia te sea piadosa y te ignore.


domingo, 8 de octubre de 2017

QUE LA HISTORIA LOS IGNORE



En su lengua acadia lo llamaban Asurbanipal y en el latín de los romanos lo conocían por Sardanápalo.
Como la historia se nutre a veces de la mitología, hay quien sostiene que Asurbanipal y Sardanápalo eran hermanos y que, mientras el primero reinaba con prudencia y mesura en Babilonia, el segundo tiranizaba Nínive y, en una nueva edición del eterno duelo entre el mal y el bien, el pleito acabó en guerra.
Mi amigo y colega santacrucino Jose Quiroga, al primero que oí referenciar a Sardanápalo, lo usaba para calificar al más bárbaro nacido de mujer, el hombre que solo tiene de humano el aspecto.
Eugene Delacroix, que pintó el retrato del fin de Sardanápalo que exhibe el museo parisino del Louvre, describe la escena: 
“Los rebeldes asediaron su palacio... Acostado en una magnífica cama, en la cima de una inmensa hoguera, Sardanápalo da la orden a sus eunucos y a los oficiales de palacio de degollar sus mujeres, sus pajes, hasta sus caballos y sus perros favoritos; ninguno de los objetos que habían servido a sus placeres debían sobrevivir”.
Como moraleja de toda controversia épica entre la bondad identificada con un personaje y la maldad en su antagonista, hasta la riña de corrala que es esta desavenencia de Cataluña con el resto de España requiere un bueno y un malo para que los historiadores la narren.
Y ahí está el problema.
¿Es lo suficientemente bueno Mariano Rajoy para que al díscolo Puigdemont le corresponda pasar a la Historia como el malo?
En justicia a sus méritos, lo más acertado para los que escriban la historia española de estos días sería ignorarlos, como si nunca hubiera existido ninguno de los dos.

jueves, 5 de octubre de 2017

JUSTIFICACION POR EL ÉXITO







El éxito es la consecución del fin propuesto mediante los recursos empleados para lograrlo.
Un suponer: el referendum que la Generalidad catalana montó para lograr la independencia de España de esa todavía región española.
Si el gobierno de Carlos Puigdemont, que urdió el referendum para escindir Cataluña del resto de España lograra ese propósito, habrá alcanzado el éxito que buscaba.
Si Cataluña siguiera formando parte del territorio del que Puigdemont quería escindirla, su referendum será un fracaso.
Ni leyes, ni moral ni pamplinas.
En el descarnado negocio de la política el éxito es el fin que determina si los medios para alcanzarlo fueron justos o injustos.
El que gane tiene el privilegio de reordenar las prioridades éticas y al que pierda no le queda más remedio que el de acatar, de buena o mala gana, lo que el que haya ganado disponga.
Al que consiga su propósito en la disputa política, su victoria le da derecho a reordenar las prioridades legales adecuándolas a los procedimientos que empleó para ganar.
¿Y qué debe hacer el que pierda?
Simular que acepta la nueva situación, sin por eso dejar de conspirar soterradamente con otros descontentos para, cuando la ocasión sea propicia, ilegalizar las leyes que lo obligaron a acatar.

miércoles, 4 de octubre de 2017

RAJOY IRRESPONSABLE





Fue emotiva la intervención del Rey y lo fue su discurso para frenar la sedición de Cataluña.
Pero, ¿fue oportuna?
Si a las palabras del Rey Felipe VI hicieran oídos sordos los secesionistas catalanes y sus líderes, ¿qué recursos le quedan a España para evitar lo que aparentemente es inevitable?
¿Por qué el gobierno de España permitió que el Rey y la Institución que encarna se implicaran en el embrollo originado por la ineficacia de los gobiernos?
Presidente del gobierno puede serlo hasta el más lerdo de los españoles, como ha demostrado la historia española del último medio siglo.
Pero si Felipe VI perdiera la corona porque ni su intervención inoportuna resolviera el desafío catalán, ¿quién ejercería  la Jefatura del Estado hasta que, en el mejor de los casos, Leonor de Borbón pueda hacerlo?
Las tareas de gobierno, en el régimen español, corresponden al Gobierno y su presidente,  y las de la Jefatura del Estado al Rey, como eslabón de la mutante jefatura gubernamental.
El presidente que ahora tenemos los españoles cedió anoche al Rey la tarea de quemarse, que le correspondía como Jefe del Poder ejecutivo, por naturaleza cambiante a plazos fijos.
Rajoy permitió anoche que la caducidad regulada de su Jefatura del Gobierno la asumiera el Rey como Jefe del Estado.
Mal presidente del Gobierno es el que mal gobierne, pero peor es el que permite que la temporalidad de su mandato político recaiga sobre la perpetuidad de la Jefatura del Estado.

martes, 3 de octubre de 2017

DEMOCRACIA DE MENTIRIJILLAS



Estos tontos ilustrados que creyeron que la gente se adapta a la ley y no que la ley se tiene que adaptar a la gente, ni después del sonado fracaso de su desastre catalán aprenden.
¿No se percataron cuando redactaron la Constitución del 78 de que los españoles siempre han obedecido al que mandara y que cada vez que se intentó que los acostumbrados a mandar mandaran se fragmentó España?
Para dirigir a otros es imprescindible la experiencia y el conocimiento para solucionar sin ayuda los problemas propios.
Nunca como desde 1978 los españoles han dependido tanto de los gobiernos para satisfacer sus  necesidades personales.
Es el gobierno el que les proporciona trabajo o financiación para poder trabajar, el gobierno los ayuda a nacer en centros médicos gubernamentales, los instruye en escuelas y universidades controladas y pagados por el gobierno y hasta, gracias a subvenciones estatales, hacen turismo en su vejez.
¿Qué clase de gobierno del pueblo es ésta democracia en la que, hasta a los partidos políticos que aspiren a gobernar los financia el gobierno?
¿Es posible el gobierno del pueblo de éste pueblo español enviciado en su dependencia del gobierno?
¿Qué ha sido el referendum catalán sino un simple intento de cambio para que  los ciudadanos catalanes, en lugar de recibir indirectamente subvenciones del gobierno español, se las conceda directamente el gobierno de Cataluña?

lunes, 2 de octubre de 2017

RAZON Y SENTIMIENTOS



Ni la fría distancia de su sapiencia académica impediría que lo que presenció lo conmoviera: los policías a los que sus uniformes disfrazaban de robots deshumanizados, golpeando a los que su atuendo diferenciado identificaba como a personas.
¿Se dio cuenta Rajoy de que esa imagen sería la que difundirían las televisiones en todo el mundo?
¿Cómo es posible que un académico tan brillante ignorara que son las imágenes las que conmueven a los pueblos?
¿Bastan los conocimientos adquiridos con el estudio para dirigir a la minoría de sabios teóricos, si su opinión vale tanto como la de los analfabetos ignorantes?
Debería Rajoy haber nacido tres siglos antes para aplicar los métodos del despotismo ilustrado, cuando mandaban por encargo  los que más sabían y obedecían los que sabían menos.
Un relativamente ignorante como Puigdemont, maestro en el arte de contentar a los que más manden para que lo obedezcan los que solo saben acatar órdenes, ha derrotado en la lucha por el poder a Rajoy, el más brillante de los estudiados.
Cuánto daría hoy Mariano Rajoy porque los telespectadores de todo el mundo se hubieran horrorizado viendo como los sayones independentistas molían a palos a los partidarios de la indisoluble unión de Cataluña y España…
Y es que, por mucho que haya aprendido en los libros, Rajoy ignora lo que Puigdemont sabe: que a los pueblos los mueven los sentimientos y no la razón.