viernes, 21 de septiembre de 2018

LA GUERRA QUE NUNCA SE ACABA


 

 

 

“Defensa abre expediente a los cinco militares que firmaron un manifiesto a favor de Franco”, (Diario Publico, 21/9/18.

 

   De la que me he librado…estaba a punto de firmar una carta solidarizándome con Bertrand Du Guesclin, el que ayudo a su señor a que se cargara a su hermanastro para heredar el Reino de Castilla.

   Habría sido un borrón a mi brillante carrera militar, en la que alcancé la graduación de Cabo, en el Ejército Colonial Español (Regulares 2).

    ¿Que de lo de Du Guesclin han pasado ya varios siglos?

   Lo mismo da, que el parsimonioso transcurso del tiempo no aminora la gravedad de la ofensa cometida.

    Y la ofensa de Franco no fue cualquier cosa: nada menos que anunciar que, cautivo y desarmado el ejercito rojo, las tropas nacionales han alcanzado sus últimos objetivos miliares”.

   Y para mayor recochineo, cerró su parte con el escueto “la guerra ha terminado”.

    Y ahí se equivocó porque para poner fin a un pleito, las dos partes discrepantes deben aceptar que lo que se daba se ha acabado.


jueves, 20 de septiembre de 2018

AMOR MERCANTILIZADO


Si lo que dice una información que hoy he leído en Periodista Digital fuera cierto, ese presidente prefabricado que preside el gobierno español sería lo peor que pueda imaginarse como político y, además, como persona.
Al reunirse los ministros un viernes para el habitual consejo, sobre la cartera del Presidente había una nota.
Intrigante por lo inusual.
Pronto, el propio presidente se encargó de disipar dudas al leerles a los reunidos el texto del escrito:  “Hola, soy yo y te quiero mucho, papi. Te quiero y mola mucho”, dice el digital que rezaba la nota.
¿Hasta la simpatía que arranca la prueba de amor de sus propias hijas al padre es canjeable por votos?
Miserable.



lunes, 17 de septiembre de 2018

PEOR UN MAL GOBIERNO QUER NO TENER GOBIERNO


Cuando pasen cien años, y si Dios le diera salud, Pedro Sanchez seguiría siendo presidente del Gobierno.
--¿A pesar de que lo de su tesis doctoral resultara mentira?
Toda la vida de todo político se sustenta en un pedestal idéntico: la mentira, la ocultación de la verdad, el disimulo, conseguir que lo vean como ellos saben que no son.
Y es que para ser presidente de gobierno, primera persona del presente de indicativo o number one del rock-and-roll importa, más que tener facultades para serlo, engañar a los demás para que crean que las tienes.
Es así esto de la política, que a los ingenuos parece tan complicado, lo más simple:
Consiste en engañar a los demás para que te confíen la administración de tu voluntad a cambio de que les resuelvas sus problemas.
Si no se los resuelves, el número de causas ajenas a la voluntad del gobernante, y que le impidieron cumplir su promesa, es infinito.
Es, como el caso de los eructos y los gases estomacales, la never ending story, el cuanto que nunca se acaba.
Si tanto se queja la gente de sus gobernantes, que cada uno resuelva sus problemas por sí mismo.
Verán qué pronto suplican que vuelva a mandar un cuentista al que, si no le saca las castañas del fuego, pueda culpar de que las chamuscó.

jueves, 13 de septiembre de 2018

TUNANTES Y CATETOS


Perdonen por el incomodo pero ésta España, si no es el coño de la Bernarda, es una mierda.
Con título oficial y válido gracias a la póliza de tres pesetas que lo certifica, pero una caca.
Y no solo por lo del tío ese que manda a traición en el gobierno, el tal Sanchez, sino porque a todos los que vivimos en España nos compele (obligar a una persona por la fuerza o con el poder de la autoridad a que haga una cosa en contra de su voluntad) a ser como no somos.
Los que mandan, que se supone que saben más que los que obedecemos, deben demostrarlo y, nada evidencia más su superioridad intelectual que un título académico que certifique su maestría, un máster.
La gente no tiene necesidad de aprender para saber: con un título oficial que certifique su maestría le sobra y le basta.
Así que los más listos deciden que, si lo que importa es que un título garantice que sabes mucho de algo, ¿para qué esforzarse en aprenderlo?
Con el título que acredite que sabes lo que ignoras se consigue que la gente crea lo que no es: que el titular del título sabe tanto no porque lo sepa, sino porque lo dice el título que haya presentado.
El nieto Juan del amigo que mejor conozco ha regresado a España después de tres cursos en un colegio de Dublin en el que su jefe de estudios creía que era irlandés de nacimiento y residencia, desde la infancia.
Al volver a Madrid y demostrar su perfecto bilingüismo con los responsables del centro español, le exigen presentar un certificado que a sus padres les costará unos cientos de euros.
¿Quien habla ingles? ¿El que usa indistintamente el ingles o el español como lengua de comunicación?
No. El titular de un certificado  de que habla inglés,  y que se obtiene pagando una pasta gansa.
¿Catetos?
No.¡Tunantes!

miércoles, 12 de septiembre de 2018

LA TESIS DOCTORAL DEL DOCTOR SANCHEZ


Mi amigo más íntimo terminó y publicó tres libros y tiene varios otros a medio terminar y que, por desidia, vagancia o pérdida de estímulo quedarán inconclusos.
En general, la gente que escribe algo lo hace con la intención de que la Humanidad lo lea, elogie al autor y aspira a que el alcalde de su pueblo le ponga su nombre a alguna calle.
Hay solamente un conocido de oídas, un tal Pedro Sánchez, que dice que escribió un libro (una tesis doctoral lo es) y se niega a que la gente lo lea.
Una rareza de difícil explicación que puede originarla:
a) que sea mentira que escribiera el susodicho libro, en forma de tesis doctoral.
b) que en el libro defendiera la trayectoria política del Generalísimo Franco, con cuyo vilipendio se gana ahora las habichuelas con chorizo.
c) que en ésta España en la que hasta el más tonto hace relojes, le da vergüenza confesar que no solo no ha escrito ningún libro, sino que ni siquiera ha leído ninguno.
Lo que parece seguro es que, si fuera verdad lo que escribió, presentó y le fue aceptada una tesis doctoral, fue tan sin darse cuenta que no espanta la duda de si realmente lo hizo o sólo lo soñó.
Desde luego, si fuera lo segundo (que lo soñara) declina toda responsabilidad respecto a lo que la tal tesis diga.
(No vaya a decir en la hipotética tesis que el Caudillo fue un regalo que el Buen Dios hizo a la díscola España).

martes, 11 de septiembre de 2018

LA MANO QUE ALIMENTA AL PERRO


Dentro de 30 años, cuando de los que ahora lucimos calva solo quede un cráneo mondo y lirondo, a Pedro Sánchez se le podrá acusar hasta de haber matado a Abel, pero no de mentiroso.
Porque, por lo que dice la prensa que dijo hace un par de días el no-electo presidente democrático de ésta España que traga y sufre, aunque empezó gobernando de carambola, su gobierno durará 30 años.
¿Qué cómo va a durar tanto?
Deshaciendo en tres décadas todo lo que hizo el Generalísimo Franco en cuatro.
Pretende demostrar que destruir es tan necesario como destruir y mucho más cómodo.
(Le preguntó un anciano periodista, que en su infancia había sido franquista, por qué no se construía sin necesidad de destruir)
--Para que no se amontonen ni se confundan lo nuevo y lo viejo. Lo antiguo se hizo más despacito que lo nuevo y, por eso se le da injustamente más valor.
--“Y, además”, remato Sanchez, “como lo antiguo se hizo antes que lo moderno, ocuparon el mejor emplazamiento y dejaron el peor para lo moderno”.
--“Por eso”, concluyó el desenterrador de Franco y revolucionario de la democracia por gobernar sin  ganar elecciones, “para hacer algo hay que destruir primero”.
Como ejemplo de su revolucionaria praxis política, lo primero que hizo Sanchez fue cambiar a la gente que encontró en Television puesta por otros, por los que él ha colocado.
“Perro que come”—murmuró—ni muerde ni ladra al que le echa el mendrugo”.

lunes, 10 de septiembre de 2018

LOS MASTER


Pobre gente, tan descontentas de ser como son, que no pueden evitar mentir para parecer a los demás que son como les gustaría haber sido.
¿Qué les gustaría haber sido y no son, quizás porque no lo intentaron?
Titular de “master,”  el rango académico que faculta a su titular  para enseñar, porque ya sabe todo lo que tenía que saber.
En realidad, el que presume de ser lo que no es no merece castigo, sino compasión.
¿Quién puede garantizar que, si un ciudadano es titular de un máster falso,  no es también un  honrado de mentirijillas, un asesino camuflado o, vaya usted a saber, un franquista?