lunes, 23 de enero de 2017

MI SUSANA ESTÁ HASTA EL MOÑO



Mi Susana Diaz tiene más razón que una santa que, si todavía no lo es, debería serlo cuanto antes.
Y además de santa, mártir porque gente esaboria y envidiosa de su grasia trianera la trae por la calle de la amargura: bajan los impuestos en sus comunidades autónomas no para que los que vivan en ellas paguen menos, sino para cabrear a los andaluces porque Susana los obliga a pagar más.
Y, para mayor inverecundia, alardean de que cobrando menos impuestos que Susana,  las cuentas les salen mejor que a ella porque, concretamente, su Andalucía ha pasado en una década de tener un 27% menos de deuda pública que la Comunidad de Madrid, a tener un 9,4% más.
Y no será, dice mi Susana, porque en la Comunidad de Madrid sus políticos roben menos que en Andalucía, como demuestran las noticias sobre corrupción política madrileña que publican todos los periódicos, mientras que casi no hablan sobre los casos de malmanejo oficial de los dineros andaluces.
Van a obligar a Susana los que la critican por sacarle más dinero a los andaluces del que sacan los del Partido Popular a los madrileños a los que malgobiernan,  a utilizar un argumento definitivo en favor de su sistema y en contra del sistema madrileño:
Si tan malo es el sistema andaluz, ¿por qué están gobernando los socialistas ininterrumpidamente en Andalucia desde que se inventó lo de las autonomías, mientras que en Madrid los echan del gobierno cada dos por tres?
¿O es que los votantes de Madrid son tontos? Que no lo son los votantes andaluces está demostrado: se fian de los socialistas porque desconfían de los del Partido Popular.

domingo, 22 de enero de 2017

¿ES TRUMP AGENTE DE PUIGDEMONT?



Las cosas son como son y empecinarnos en que no son así porque no nos guste que así sean sería como cerrar los ojos para no ver cómo te dan la bofetada que te duele igual que si te la hubieran endiñado con los ojos abiertos como ventanas en primavera.
Así que la decisión de Donald Trump de eliminar la versión en español de la Web de la Casa Blanca, como una de las primeras medidas de su gobierno, ha sido un éxito sin precedentes de Carles Puigdemont, la mosca cojonera de la España Una. Grande y Libre.
“Éxito de Puigdemont habría sido”—salta como un resorte el hinchapelotas de turno—“si la web en catalán hubiera sustituido a la web en español”.
Que no se equivoque el aguafiestas porque los metódicos catalanes se distinguen de los demás españoles en que ellos basan el futuro en el pasado y se forja día a día en el presente, sin prisas pero sin pausa, como decían los viejos falangistas.
Así que, a juzgar por sus primeras decisiones, y lo de suprimir la web en español ha sido una de ellas, la elección de Donald Trump como presidente de los Estados Unidos ha sido un éxito sin precedentes de la política exterior catalana impulsada por Carles Puigdemont.
Después de ese triunfo del nacionalismo-independentismo de Puigdemont ¿qué  pueden los españoles no temer de su ingenio, que nos cabe esperar a los demás españoles de su arrojo?

sábado, 21 de enero de 2017

AISLAMIENTO IMPOSIBLE



Donald Trump sugirió en su primer discurso como presidente que, bajo su mandato, la filosofía aislacionista—desentenderse de lo que ocurra fuera del pais—se impondrá a la intervencionista, que defiende atajar conflictos en el extranjero que podrían se extenderse a los Estados Unidos.
Thomas Paine, George Washington,, Thomas Jefferson y, en general, todos los padres fundadores de los Estados Unidos propugnaron esa filosofía para aislar a la nueva nación de los conflictos que sacudían a los países europeos de los que procedían.
Con la excepción de la guerra contra España por Cuba y Filipinas y bombardeos puntuales en América Latina, los Estados Unidos siguieron la línea abstencionista en su política exterior hasta que Woodrow Wilson ordenó en 1917 la intervención en la primera guerra mundial.
Como único país industrializado cuya economía salió reforzada y no destruida por la guerra, sus intereses económicos se universalizaron y la defensa de esos intereses nacionales se globalizó.
Cuando Donald Trump tomó posesión de su cargo, los intereses de los Estados Unidos abarcaban todo el mundo por lo que, para defenderlos, el nuevo presidente se verá obligado a intervenir (aunque no siempre directamente por la fuerza militar) donde considere que corren peligro.
Es el aislacionismo relativo de la política de Donald Trump un ardid engañoso más que una promesa creible.
Mientras los intereses de los Estados Unidos tengan dimensión mundial, su defensa lo obligará a intervenir en cualquier lugar del mundo en el que crea que estén amenazados.
Como ha ocurrido a lo largo de la Historia con todos los Imperios que, por serlo, estaban obligados a intervenir lo más lejos posible de sus fronteras y antes de que un conflicto internacional degenerara en guerra nacional.

viernes, 20 de enero de 2017

AMOS Y ESCLAVOS



El día improbable en que cada español se responsabilice de satisfacer sus propias necesidades y deje sin argumento al gobierno para que lo haga en su nombre  y en provecho de los políticos, España será, si no un país mejor, por lo menos  un país de gente más libre.
Porque, si los gobiernos han acostumbrado a los gobernados a que dejen en manos de los políticos la solución de sus problemas personales, los ciudadanos se han enviciado y se desentienden de resolver sus propios problemas.
Así, estudian donde y lo que los gobiernos quieren y no lo que y donde quieran ellos o sus padres, trabajan en lo que el gobierno los emplee, van al médico que el gobierno les designe y hasta tienen el número de hijos que los que manden les recomienden.
Es una especie de esclavitud  consentida la esclavitud en la que el ciudadano español vive: que va a misa cuando un gobierno les dice que lo haga o cierra iglesias cuando el gobierno mira con suspicacia al que practique alguna religión.
Como aquellos siervos medievales obligados a creer lo que el señor feudal creía y a exponer su propia vida para defender la vida de su señor, los españoles de ahora son como los españoles de antes: esclavos del gobierno como antes lo eran del gobierno de entonces, encarnado en el que era dueño de sus vidas y sus haciendas.
Eso sí: la esclavitud actual ha sido democráticamente establecida y la de antes brutalmente impuesta.
La de entonces y la de ahora originan las mismas consecuencias: el que manda, manda y el que no mande, obedece.

jueves, 19 de enero de 2017

LIBRECAMBISMO O PROECCIONISMO

Si nunca es tarde para aprender lo que se ignora tampoco lo es para llegar a la conclusión de que la verdad es verdad y la mentira mentira, según el ojo con que se mire algo de lo que se dude si es mentira o es verdad.
Un suponer: el librecambismo y su filosofía contraria, el proteccionismo.
¿Por qué los ingleses y sus nietos bastardos, los norteamericanos, han sido ardientes defensores del librecambismo y  hasta que, simultáneamente,  han cambiado de chaqueta para pasarse al bando de los proteccionistas?
¿Degenerará hasta llegar a la autarquía que tradicionalmente combatieron con cañones y soldados durante toda su historia belicosa?
El librecambismo que hasta ahora profesaban ingleses y norteamericanos predicaba el rechazo a que los Estados y sus gobiernos interfirieran en la actividad económica y mercantil para que la gente pudiera beneficiarse de la amplitud de la oferta y el abaratamiento de los precios,  que tendría como consecuencia de la competencia libre de barreras y monopolios.
Y les fue divinamente a norteamericanos e ingleses hasta ahora porque lo que fabricaban era de superior calidad y, gracias a su libre circulación, llegaba a los consumidores más oportunamente y a mejor precio del que ofrecían otros fabricantes, nacionales o extranjeros.
Hasta que las circunstancias que aconsejaban la filosofía librecambista han cambiado porque los autos fabricados en México o los chalchiuis (baratijas) que llegan desde China compiten en variedad, calidad y precio con los fabricados en Estados Unidos.
Los Estados Unidos e Inglaterra han llegado simultáneamente a la necesidad de decidir:
 a) competir en calidad y precio con los bienes y servicios que llegan de países en los que su calidad y el precio desplazó en tiempos a los bienes y servicios nacionales, o
b)pasar del librecambismo al proteccionismo y atrincherarse en la autarquía antes combatida fuera, para sacudirse la competencia que hasta ahora consideraban motor del progreso.

Para Inglaterra es más cómodo salirse de la Unión Europea y, para los Estados Unidos, levantar un muro frente a México y salir huyendo del Pacto del Pacífico para no tener que competir con China.

miércoles, 18 de enero de 2017

FRIO Y CALOR



¿Hace más frio en invierno que calor en el verano?.
Esa es la pregunta que se hacen hoy los españoles, como variante a la que en el resto del año pasado se han venido haciendo sobre si el gobierno de entonces sería peor que el gobierno que lo reemplazara.
Ambas interrogantes dejan meridianamente claro que los españoles son, al fin y al cabo, personas tan normales como los yucatecos o los mesopotamios.
Y es que mesopotamios, yucatecos y españoles  dudan porque piensan, que es la facultad que los diferencia del resto de los animales vertebrados o invertebrados y que, gracias a que no piensan, están libres de dudas y hacen lo que los fuerzan a hacer sus instintos.
Así que las cavilaciones sobre el futuro de éste presente y las nostalgias del ya pasado son elucubraciones que para nada sirve ni a ninguna parte llevan.
Lo cierto y la verdad es que la televisión anuncia que se avecinan unos días de frío tan intensos que hasta el pensamiento se nos va a congelar.
Y esa es la esperanza que inspira el relativo optimismo con el que hay que afrontar el futuro: si el pensamiento se nos congela a los humanos nos elevará a la categoría zoológica superior, la de las marmotas o los osos que saben cómo pasar el frío: durmiendo en sus covachas.

martes, 17 de enero de 2017

SOBRE POBRES Y RICOS



Mensaje subliminal es, dicho de frente y por derecho, toda expresión que además de lo textualmente escrito o dicho, sugiere al que lo reciba un pensamiento generalmente malicioso.
Un suponer: El diario Publico, ese periódico que tan cumplidamente llama al vino pan y al pan vino, encadena tres noticias con los siguientes titulares:
--“Cinco datos que demuestran que la desigualad ha aumentado en España pese a la recuperación”.
--“Ocho hombres tienen la misma riqueza que la mitad de la población mundial”.
--“Ortega, su hija y Juan Roig poseen la misma riqueza que el 30 por ciento de los españoles más pobres”.
Es una gradación de titulares que inducen y conducen a los lectores a tres conclusiones inequívocas:
a) En el mundo hay una desproporción escandalosa entre el número de ricos y el de pobres.
b) Tres españoles tienen tanto dinero como quince millones de sus compatriotas.
c) Es un contradiós que requiere el correctivo urgente para reequilibrar la igualdad con que nacen los seres humanos.
No lo dice, pero como servidor inspira su propia filosofía existencial en la filosofía política del Diario Público, el mensaje es inequívoco: hay que quitarle a los que ganen más del salario mínimo interprofesional para distribuirlo entre los que ganen menos de ese salario.
¿Y qué estímulo para trabajar más que los demás tendrán los que tienen más que los que trabajen menos, hayan tenido más suerte o hayan destinado lo que tienen a reinvertirlo sabiamente para que los beneficios aumenten?
Pues la satisfacción moral que debería enorgullecer a todo ser humano por evitar tenerse que codear con los que siguen tan desnuditos toda su vida como ellos nacieron y que se pervirtieron ahorrando parte de lo que ganaron para aumentar su riqueza.
Si todos no podemos ser igualmente felices, seamos todos igualmente desgraciados.