jueves, 10 de agosto de 2017

LA TERRAZA Y EL CHILL-OUT



Cuando el generalísimo ni siquiera se resfriaba, un militar retirado se asentó en mi Palma  del Rio y, en la ancha avenida orientada al Norte, abrió el Bar Guanche, con su terraza y todo.
En esa terraza, durante la noche, resbalaba el aire que soplaba desde la sierra y los parroquianos esperaban divinamente hasta que la madrugada los empujara hacia sus casas.
Todavía antes, la gente esperaba durante horas, sentadas en las puertas de sus casas o en sillones que los bares sacaran a sus puertas, la llegada del fresco aliento con que se anuncia el día.
La gente de hoy, que es igual que la de ayer y que la de mañana, sigue haciendo lo mismo porque el mismo calor que hacia antes lo hace chispa más o menos ahora y, a la gente humana de ahora, le fastidia tanto el calor o el frío como a la de antes.
La única diferencia apreciables es la manera de decir  donde se sientan esperando que refresque.
Ahora lo hacen en lo que llaman pomposamente chill-out que así, literalmente, quiere decir  “exterior fresco”, a lo que los antiguos llamaban terrazas.
Es menester ver lo que hemos adelantado y, sin embargo, por mi pueblo seguimos cociéndonos en nuestro propio sudor en cuanto pasan los carnavales.

miércoles, 9 de agosto de 2017

LA BARBARIDAD DE LOS BARBARISMOS



Como el comandante de un submarino que manda elevar el periscopio para comprobar qué se mueve a su alrededor en la superficie de la mar océana, le echa uno cada mañana una mirada a los periódicos para descubrir qué ha pasado por la noche que no hubiera pasado el dia antes.
Y se encuentra éste titular:
“8 weareables para ponerte en forma”
¿En qué forma hay que ponerse , y qué son esos weareables´con los que lo consigue”
Después de meditar intensamente durante unos segundos, se llega a la conclusión de que los tales weareables proceden del verbo ingles “to wear” que más o menos viene a significar vestirse o ponerse, en castellano.
Así que lo que el titular quiso decir era “cuatro ponibles para ponerte en forma” que aunque sea redundancia es castellano, el idioma en el que todos los castellanohablantes nos entendíamos antes de que el inglés nos pareciera a todos mas fino, sobre todo por ser extranjero.
Así que visto lo visto por el periscopio de la prensa, más vale dar orden de bajarlo y navegar a la mayor profundidad posible, para poder ignorar lo que en la superficie hay que ver.
O que sometan a un castigo bárbaro a todo aquel que use barbarismos en lugar de términos idiomáticos locales que todos los entendamos.
¿Y quien, hoy en día, escribe o habla para que se le entienda?
Esa es otra.

martes, 8 de agosto de 2017

DICTADURAS MILITARES



Suelen sobrevenir las dictaduras cuando parte de la población de un país coincide con la opinión del futuro dictador en que el desgobierno imperante tiende irremediablemente a empeorar.
A algunos de los dictadores se les ha llamado “cirujanos de hierro” porque le metieron el bisturí al cuerpo social del país cuando su pulso se desbocaba o el encefalograma ya era casi plano.
¿Anda ya la España actual en esas circunstancias, en la que es aconsejable poner en peligro lo que le quede de vida para tratar de evitar la muerte?
Que en lo que llevamos de siglo España es un enfermo crónico lo atestiguan las dos operaciones a vida o muerte a la que tuvo que ser sometida.
Los dos cirujanos, aunque generales ambos,,eran distintos: El primero quería que los ascensos militares se produjeran según el escalafón y el segundo que pudiera ser por méritos de guerra, de manera que mientras más subordinados cayeran en combate, más ràpido seria su ascenso.
El primero, Don Miguel Primo de Rivera, viudo prematuro que tenia amantes mas o menos ocasionales como La Caoba, solo necesitó ejecutar a los asaltantes del exprés de Andalucía para que la plaga de desórdenes y asesinatos acabara en España.
El segundo, el casto, puro, e introvertido Franco, solo se fiaba de sí mismo por lo que carecía de amistades y, desde su soledad interior, fusilaba sin piedad a todo el que sospechara que podía suponer una amenaza para su poder personal e indivisible.
¿Necesita ya España un tercer dictador militar?
Ahora la oferta de candidatos se ha ampliado y, por primera vez, podría ocupar el honor y el cargo un militar de izquierdas: el bravo general José Julio Rodriguez, de Podemos, que tan gallardamente permitió que huyeran de su fragata unos piratas del Mar Rojo, que se escaparon en su bien artillada lancha neumática.

domingo, 6 de agosto de 2017

LOCK-OUT CONTRA HUELGA



Cada año, en unas cuantas de ocasiones, ocurre.
Coincide con el periodo tradicional del comienzo o final de las vacaciones que la gente suele emplear para irse ilusionada o volver cabreada al punto de su residencia habitual.
Para ir a donde pasaran sus vacaciones, o volver al de sus residencias, los vacacionistas usan auto propio, autobuses, trenes o aviones de las compañías que suelen forrarse con tanto ajetreo.
Con la misma asiduidad con que se repiten las vacaciones lo hace la huelga que paraliza las actividades  de desembarque o vuelo y deja a los viajeros tan apelotonados en las salas de espera como esperaban haberlo estado en las playas de su destino frustrado.
¿Por qué en cada ocasión de viajar para vacacionar se quedan los frustrados vacacionistas anclados en los aeropuertos?
Porque alguno de los gremios que hacen funcionar las actividades aeroportuarias decide declarar una huelga, seguramente por quejas legítimamente reclamadas y no atendidas por la empresa.
Y en esta cosa que llaman democracia, en la que los iguales y los opuestos pueden reclamar y deben conseguir igualdad de derechos, ¿no hay medicina contra la huelga?
No la hay, pero debería haberse legislado desde hace años algo parecido al lock-out que, traducido al español supone que el empresario tiene derecho a suspender la actividad de su empresa y despedir a sus empleados, si no se presentan al paso de lista para echar mano.

sábado, 5 de agosto de 2017

ECOLOGISTAS URBANOS



 La de ecologista es una variedad urbana del ser humano, empeñada en mantener tal como salió de fábrica a la naturaleza que, según le han dicho, anda renqueando.
Se lo dijeron y lo sabe porque ha presenciado las imágenes televisadas que evidencian la transformación en sembrados de lo que habían sido zarzas y lentiscos.
Y, por si fuera poco, han tenido que poner en medio del campo nada menos que centrales nucleares.
Los ecologistas se enrebañan en metrópolis abigarradas, en las que se generan los residuos que tanto les preocupan, porque afectan al paisaje y al paisanaje de su exótica lejania.
Hasta centrales nucleares se atreven a erigir en medio del campo.
Como urbanita de chicha y nabo que somos los que vivimos en las metrópolis en miniatura que son los pueblos, me contagió la alarma que propagaban unos ecologistas desde una emisora de la cadena SER, naturalmente instalada en uno de los últimos pisos de un rascacielos metropolitano.
Desde un lugar como ese, y uno lo sabe por propia experiencia, el conjunto prevalece sobre las partes que lo forman.
¿Que la contaminación en la gran ciudad no te permite percibir lo que circule por las aceras?
Mejor adelantar el reloj del tiempo para advertir a los que vivan en la todavía impoluta atmósfera de pueblos y aldeas que se alegren de que les hayan cerrado la central nuclear que funcionaba en su vecindad.
En eso consistió el programa radiado por la SER: un intento concertado por locutora y ecologistas para convencer a la alcaldesa del pueblo de la central cerrada de la buena suerte que habían tenido con su clausura.
Ante todo por el pánico del que se habían librado, del miedo que los aterrorizaba mientras estuvo funcionando la central nuclear de Garoña.
Pilar González, la alcaldesa del lugar, concedió que, en efecto, la aprehensión de la gente de su pueblo y su comarca era perceptible cuando ocurría un incidente en centrales nucleares de algún país remoto pero que después de esos ocasionales sucesos, se reanudaba la convivencia que asociaba a vecinos y central.
La alcaldesa, que vive en la zona de la central, insistió en que su miedo y el de la población era, realmente, qué pasaría en su pueblo y su región cuando la central se desmantele.
Los ecologistas radiofónicos de la SER no se podían creer que la alcaldesa tuviera más preocupación por el desmantelamiento de la central que por la continuación de su funcionamiento.
La conclusión es clara: como los ecologistas de Madrid saben mejor que los habitantes de Garoña lo que les conviene y los hace felices, que los que se queden sin trabajo en Garoña desempeñen el trabajo de los que los aconsejan desde Madrid y los  ecologistas de Madrid se vayan a vivir a Garoña.
Cada ecologista procedente de Madrid con sus flautas y pitos de caña, naturalmente.

jueves, 3 de agosto de 2017

LO DE NEYMAR



 Aunque achacoso y burriciego,  menos derecho que una vela pero como siempre aflamencado y con gorrilla de felpa a cuadros, todavía se deja ver por las aceras de las calles de mi pueblo “El Verdolaga”, que fue hasta mediados del siglo pasado corredor y tratante de ganado.
Al Verdolaga, que en la iglesia le pusieron Serafín y al que sus paisanos le dicen Ferafin cuando les interesa que les haga un favor, he recurrido para que me aclare una duda.
Acostumbrado como estaba en las ferias de mayo y agosto a calibrar los cochinos, becerros, mulos y otros artículos comprables o vendibles, le pregunté cuanto, más o menos, podría pagarse por Neymar.
--“Pos pa mí”, me respondió cuando le mostré un retrato del futbolista, ”como pesará entre seis y siete arrobas, que es más o menos lo que pesa un becerro limousin que no vale más que para carne,  por unos 250 euros estaría bien vendido”.
Aunque me fío del Verdolaga, busqué una confirmación de que no se había equivocado y comprobé que acertó:  Neymar pesa unos 70 kilos, según haya jugado o no un partido antes o después de pesarlo, dice el sabelotodo google.
Con esa información como base, el segundo paso era averiguar si el vendedor había engañado al comprador o había sido el segundo el que engañó al primero.
Hasta la compraventa de Neymar, la carne que había alcanzado mayor precio era la de los bueyes japoneses de Kobe, unos mil euros el kilo.
Así que, si el Barcelona hubiera cobrado al Paris Saint Germain 70.000 euros por venderle a Neymar, ya habría igualado el negocio del siglo.
Al cobrarle 222 millones de euros, ha cobrado más de tres millones de euros-kilo por Neymar.
No ha sido el de la venta de Neymar, pues, el mejor negocio del año, ni siquiera del siglo.
Ha sido el negocio más rentable en toda la historia de la humanidad. 

miércoles, 2 de agosto de 2017

LA GRACIA DEL CONSUL





De la Andalucía anterior a las autonomías es mejor no hablar y evitar así la melancolía que tantas veces acaba ahogada en lágrimas.
Porque a uno, que nació en un pueblo del centro de Andalucía, siempre le ha dado la impresión de que Andalucía es algo así como el lobo de Blancanieves para unos, o la propia Blancanieves para otros.
Una ficción, una entelequia, la materialización para unos del edén que nunca existió y, para otros, del banco de galeotes gobernado por un cómitre sanguinario.
Lo andaluz, para los no andaluces, ha sido tierra de indolentes cuentachistes que eludían sus obligaciones con la picardía de su “grasia” .
La pronunciación del castellano andaluzado, el que se expandió junto con el de acento canario por todas las tierras que alguna vez fueron España, es el motivo de jocunda inspiración para los que juzgan al ser humano no por lo que diga, sino por el acento con que lo diga.
El manido chiste sobre el español andaluzado es una epidemia que ha contagiado a casi todos los que hablan español con el más reciente acento castellanizado, el que se ha impuesto en la moda peninsular desde que España dejó de ser universal.
Al ya ex cónsul español en Washington, Enrique Sardá Valls, le hubiera sido de más provecho profesional saber que el acento con el que se comunican en español los hispanohablantes del país en el que representaba a España,  les es más familiar el suave español andaluz que la bronca pronunciación castellana.
Y que se deje de intentar ser gracioso si sabe, como debería saber, que no tiene ni chispa de gracia.