viernes, 8 de septiembre de 2017

LIARSE LA MANTA A LA CABEZA



Allá por 1094, los almorávides estaban a punto de tomar el pueblo de Cuarte sin que los cristianos, mandados por el Cid Campeador para intentar levantar el cerco, tuvieran posibilidad segura de conseguirlo.
El mítico capitán cristiano ordenó a parte de los suyos que se liaran sus mantos a la cabeza para que parecieran los turbantes de los sitiadores y los mandó embestir por su retaguardia.
De aquél legendario encuentro entre enemigos irreconciliables se deriva la expresión “liarse la manta a la cabeza”, que equivale a pasar al ataque sin tener en consideración las consecuencias de una posible derrota.
Eran tiempos diferentes a éstos  aquellos del sitio de Cuarte.
Entonces, cuando los almorávides y el Cid, lo importante era vencer derrotando al enemigo.
Ahora, cuando la democracia ha alterado las prioridades para condicionar el fin a los medios, lo que importa es la supremacía de los números.
Ganan  los más y pierden los menos.
Como si los hombres fueran tornillos fabricados en serie. Uno igual que otro.

jueves, 7 de septiembre de 2017

lLA OVEJA DESCARRIADAX



Yo crié en mi rebaño
una cordera
de tanto acariciarla
se volvió fiera. (Serrana).

   El gobierno actual de España y los que lo antecedieron cedieron y concedieron a Cataluña todos los caprichos que los gobiernos catalanes les pedían y Cataluña, enviciada al conseguir todo lo que se le antojaba, pide ahora irse del rebaño.
Se ha vuelto fiera.
Le sobran perros pastores al gobierno español para que Cataluña vuelva al redil y nunca más caiga en la tentación de abandonarlo.
Cuando la oveja díscola notaba que el pastor era intransigente en su primordial obligación, la de impedir el descarrío del rebaño a su cargo, la oveja catalana lo respetaba y hasta festejaba.
Las ovejas del rebaño español son, todavía, las mismas que caminaban unidas en el rebaño de antes.
Si el dueño quiere recuperar para sus ovejas la armonía de antes, que despida al pastor de ahora y contrate a alguien que, si no igual, sea parecido al antiguo.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

LO DEL SEPARATISMO CATALÁN



Como siempre que les permiten alborotarse, los políticos catalanes andan hoy alborotados  porque quien debería hacerlos metido en cintura desde hace unos pocos de años les han ido permitiendo sus travesuras para que no se enfadaran.
Afortunadamente, todavía hay tiempo para que no hagan una última tontería que requiera azotes punitivos.
Me tengo por estratega bien calificado y, como tal, mi recomendación es economía de medios operativos para alcanzar el fin estratégico deseado.
Un suponer: la autoridad competente envía a una pareja de la Guardia Civil  al edificio del Parlamento Catalán y, tras pedirle la documentación a los allí arrebañados, les lee la orden  por la que quedan todos detenidos y a disposición de la Autoridad Judicial firmante.
Y aquí paz y después gloria.

martes, 5 de septiembre de 2017

DE LLUVIAS Y SEQUÍAS



Este mundo puñetero en el que nos han puesto para vivir esta hecho muy malamente.
Un suponer: hace nada y menos, un huracán encharcó medio estado de Texas y dejó a la ciudad de Houston convertida en un palafito, que son concentraciones habitacionales levantadas sobre el agua.
Ahora, otro huracán les quita el sueño a las islas del Caribe y, por si fuera poco, hasta a la Florida, ese estado del sureste de los Estados Unidos que podría quedar tan anegado que solo se salvaría del caos su fuerte de San Agustín que, por haberlo levantado los españoles piedra a piedra, no le teme a las lluvias huracanadas.
Lo que está pasando en los últimos siglos con aquella zona del mundo y lo que pasa en esta, que es mi Palma del Río, es una demostración palpable de que no somos iguales por naturaleza, sino diferentes.
Mientras que en aquella parte del mundo el agua sobra, aquí falta.
Todo lo que ha llovido en los últimos meses, tan largos que todos parecieron tener 31 días, es lo contrario de lo que pasa habitualmente en el Caribe y la costa sureste de Estados Unidos:
En los últimos tiempos, por aquí, las precipitaciones lluviosas  han sido las 23 gotas por metro cuadrado que cayeron hace una semana.
Bien está que el observatorio meteorológico local calificara de “gordas” a las gotas caídas, pero en 23 se quedaron.
Y ni siquiera queda en mi pueblo el recurso de mandar aviones que bombardeen las nubes con yoduro de plata para provocar la lluvia.
Ni una nube se ha atrevido a aparecer por aquí en los últimos tiempos.
Pensando estamos muchos de mis paisanos en trasladarnos en masa al Caribe para que, al cambiar de residencia, cambien nuestras vidas.

lunes, 4 de septiembre de 2017

RIVERA QUIERE SER PRESIDENTE



Mucha imaginación se requiere, pero imaginemos que la conjunción de factores imprevistos y opuestos entre ellos resulta en la elección limpiamente democrática de un ciudadano para presidir el gobierno.
Y que, cada cuatro años, los votantes lo vuelven a elegir porque creen que será mejor gobernante que los que le disputan el cargo, o porque temen que sus oponentes cumplirán peor esas funciones presidenciales.
¿Por qué, entonces, no debe seguir Mariano Rajoy al frente del Gobierno de España mientras logre más votos que los adversarios que pretendan sucederlo?
Porque, está claro, mientras más períodos presidenciales cumpla  Mariano Rajoy, menos oportunidades de ser presidente del gobierno de España tendrá Albert Rivera.
Con la que está cayendo últimamente, el cada vez menos joven Rivera sigue con lo suyo erre que erre: hay que limitar a dos el máximo de mandatos que un ciudadano pueda desempeñar las funciones de presidente del gobierno de España.
Mientras más se fraccione el mandato presidencial, más ciudadanos tendrán posibilidad de desempeñar el cargo que Rivera anhela.
Si falta hiciera, que se limite a dos mandatos de cuatro años la presidencia del Gobierno de España, o a uno, o a seis meses, tres, dos o un mes y, si ni así  consiguiera el jefe de Ciudadanos ser presidente, que sorteen el cargo entre los ciudadanos españoles.
Tendría así una de las cuarenta y pico millones de posibilidades de ser presidente y si ni así lo lograra, que se reduzca el mandato a un día.  
Como en lo tiempos pasados se ofrecía ser “Reina por un Dia” a las jóvenes concursantes, Rivera podría ser Presidente del Gobierno de España durante 24 horas.
¿Y si ni así?
Pues que siga en la política que, para eso, hasta los más inútiles sirven.

domingo, 3 de septiembre de 2017

LOS VALORES


Se oye y lee con creciente frecuencia que, para conseguir una convivencia menos conflictiva que la actual, “hay que recuperar los valores”.
Recuperar es volver a tener lo que antes se poseyó y ya no se posee.
¿Y qué valores que antes tuvo y ahora no tiene debería recuperar la sociedad actual?
Porque hay valores éticos, morales, ideológicos, culturales, económicos, personales, religiosos, políticos y sociales, entre otros.
Fueron principios de comportamiento humano que los definió en cada época la sociedad que, en su evolución permanente, necesitó adecuar su aplicación práctica a la doctrina teórica.
¿Hay “valores eternos”, como pretendía el falangista José Antonio Primo de Rivera?
¿Son Dios, Patria y Rey, como sostenían los carlistas, los valores inmutables a los que el hombre debe acomodar su existencia?
¿Siguen vigentes los del socialismo, un sistema de organización social y económica basada en los valores de la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y distribución de los bienes?
El comunismo tiene por objetivo la toma transitoria del poder del Estado para la instauración de una revolución social que implante una organización económica y social socialista/comunista basada en el control colectivo de la producción.
Al margen o en contra del Partido sería prácticamente imposible la supervivencia autónoma ciudadana.
¿Han demostrado los hechos la ineficacia de los valores comunistas?
Los valores en los que la sociedad basaba su coexistencia en tiempos de la esclavitud o de la servidumbre al rey cambiaron, como están condenados a desaparecer los que sirven de cimiento a las sociedades actuales.
¿Ha cambiado el abolido sistema de la esclavitud vigente desde los principios de la historia hasta hace siglo y medio?
¿Es cada ciudadano el que decide ahora sobre el uso y el empleo de su tiempo y del destino de lo que haya acumulado gracias a su esfuerzo y su ahorro?
La presión social ejercida en su contra, ¿estorba su decisión de conservar ahora los valores morales y éticos en los que sus padres lo educaron?
¿Qué valores del pasado debe recuperar sin marginarse del presente?
¿De qué valores me hablan y nos hablan?


viernes, 1 de septiembre de 2017

IGUALITARISMO ISLAMICO



En aquellos tiempos en los que uno leía sin que la vista se le cansara, lo apasionó “Hitler moves East”, que permitía seguir paso a paso los de cada una de las unidades militares alemanas, con el respaldo tácito y táctico de su aliado soviético.
Nunca como entonces fue tan evidente la división ideológica del mundo: los países de izquierdas porque daban prevalencia a la igualdad sobre la libertad, aliados contra los de derechas, porque defendían que la libertad debe prevalecer sobre la igualdad.
En el palenque en que se desarrolló aquel combate épico ganaron los partidarios de la libertad y, sobre todo, un partidario de la igualdad que cambió de aliados a mitad del conflicto: la Unión Soviética.
El pernicioso igualitarismo, contradictorio con el individualismo de la libertad personal, ha acabado marcando desde entonces la evolución del mundo.
Durante la larga posguerra, se ha asentado la filosofía de que los ciudadanos tienen el mismo derecho a beneficiarse de la aportación de todos al Estado, sin importar lo que cada uno haya contribuido a ese fondo común que son los presupuestos estatales.
Es la igualdad de derechos sin igualdad de obligaciones.
Lleva años desarrollándose una nueva revolución también impulsada por la igualdad, aunque no política ni social: religiosa.
Es el Islam, que ha vuelto a Europa esta vez con intención de extenderse al resto del mundo, para establecer una nueva división bipolar: la creciente de los musulmanes contra la decreciente de los que ellos llaman infieles.
Libertad cristiana contra igualdad islámica.