lunes, 11 de agosto de 2014

LA HISTORIA EN VERSO

En los tiempos antiguos
la ahora España
fue Aragón y Castilla,
las vascongadas,
la granada mora
y,al fin, Navarra
Con moros o cristianos
y hasta franceses
los después españoles
sufrieron siempre
que el tirano de turno
los oprimiese.
Al morir el, por ahora,
de ellos el último
que aunque se llamara franco
era un cazurro,
se acabó ya en España
e infortunio.

Ya están limpias las sierras
de esos bandidos
que por la ancha boca
de sus trabucos.
Disparaban  a muerte
a los remisos
a entregarles la bolsa
que han exigido.
Y ¿ahora que son libres
los españoles,
ya nadie tiene miedo
ni hay ya ladrones?
Los hay pero no se llaman
ya bandoleros.
Los ladrones de ahora,
ya no se exponen
a que los miqueletes
ls aprisionen.
Son diputados
con fuero que estorba
que sean juzgados.
¿Y los alcaldes,
presidentes de juntas,
o concejales
que gestionan licencias
firman avales
y se reparten el robo
en porcentajes?
Aunque esos enjuagues
no tengan gracia
al menos han traído

la democracia.

domingo, 10 de agosto de 2014

LADRÓN DE SUEÑOS

El que la utilice sólo para anticipar las pérdidas o ganancias de una operación mercantil negará que la imaginación permita robar los recuerdos de otros y hasta evocarlos como si fueran propios.
Todavía más: por experiencia sé que siento más nostalgia de escenas que he debido imaginar que de las que he protagonizado o presenciado.
Y sé que esos recuerdos recurrentes no los protagonicé ni presencié.
Fui un niño que vio escarbar buscando comida entre los desperdicios a otros de mi edad y que asistía al paso rutinario hacia el cementerio de padres sombríos y uniformados de mal cortados trajes de patén grisazulado, que llevaban bajo el brazo la cajita blanca de su hijo muerto.
Así que el recuerdo del que yo siento nostalgia no es mío: O me he apropiado el  de otro o lo he imaginado con tanto vigor que es ya como mío.
 No es recuerdo tampoco, ni nostalgia, ni evocación sino algo de todas esas sensaciones que solo describe en parte la palabra portuguesa saudade, que incluye la partícula grata de un pasado que no lo fue tanto.
Voy a intentar describir el motivo de mis saudades:
Un grupo de niñas pizpiretas vestidas de blanco y que al girar echan a volar el de amplio vuelo de sus faldas, rubias como la miel, con lazos de seda azul en sus cabellos, cantan a coro como debieron cantar los querubines:
Una tarde, florida de mayo
cogí mi caballo salí a pasear
por la senda donde mi morena
fresquita y risueña
solía pasar…
 Frente a ellas, en la misma pradera  verde con flores blancas incrustadas, un grupo de niños esbeltos, uniformados con pantalón y chaqueta escarlata y un pañolón de batista al cuello, replican:
Qué lindas trenzas tienes, carabí
quién te las peinará?, carabiruri, carabirurá
quien te las peinará, carabírurí carabirurá
Las peinará tu madre, carabí
con peine de cristal, carabiruri, carabirurá.
Sin que se terminara de diluir el eco de los cantos, un espeso enjambre de pájaros de plumaje multicolor y trinos armoniosamente disonantes cubre el cielo y, en su vuelo, forman sobre la pradera un círculo parecido al nimbo de un santo.
De esa escena, que no se acomoda a mis recuerdos, es de la que desde siempre he tenido saudades.
Como no son míos, me declaro y confieso ladrón de sueños



martes, 5 de agosto de 2014

LA TENTACIÓN SOCIALISTA

“El PSOE propone un ingreso de 426 euros al mes para parados con hijos y sin rentas”. (“El Mundo, 5 Agosto de 2014.)

El más poderoso estímulo  para que el hombre  trabaje  es el dinero de su jornal, con el que compra lo  que necesita para vivir y mantener a su familia.

   Sin trabajo no hay dinero ni comida. Si, como en el mítico paraíso terrenal, el hombre no necesitara trabajar, seguiría todavía inocente, feliz y despreocupado.

El PSOE propone hacer realidad el ansia de toda la humanidad durante todos los tiempos que el hombre ha labrado, arado y sembrado la tierra para conseguir el sustento familiar y vender los excedentes para, con el dinero conseguido, comprarle caprichos a la hembra que quería conquistar.

La serpiente prometió a Eva, la segunda mujer del primer hombre, Adán, que lo indujera a comerse una manzana si querían ser ambos mucho más de lo que ya eran. Lo hicieron y desde entonces, el que no trabaja, no come.

Hasta que ha vuelto la tentación, esta vez en boca del PSOE, un partido que en tiempos defendía a los que trabajan y perseguía a los ociosos, los que no lo hacían.

   Los socialistas quieren que cada familia en paro reciba del Estado 426 euros mensuales y, además, 100 euros por cada hijo a su cargo.

Predican los socialistas que el trigo que quieren repartir en su esplendidez solidaria proceda de los que ellos dicen que ganan dinero de sobras.


Doble consecuencia previsible  de la generosa propuesta socialista: acentuará la ausencia de estímulos para trabajar de los que no trabajan y reducirá el estímulo para trabajar de los que tendrán que pagar la ocurrencia del Partido de los Trabajadores (y parados).

martes, 29 de julio de 2014

MAFIAS A LA ESPAÑOLA

   Como cualquiera con el poder que le dieron y la impunidad que le garantizaba su poder, Jordi Pujol se llevó lo que quiso y amparó a los suyos para que se llevaran lo que pudieran.
   Perdió el poder el muy honorable presidente y perdieron la honorabilidad y la impunidad los Pujoles.
   ¿A qué viene tanta hipocresía? ¿Es que vamos a descubrir ahora que todo hombre envidia lo bueno que otro tenga y que, si puede hacerlo sin peligro se lo quita?
    Son otros misterios del affaire Pujol los que me intrigan y no cuánto, cómo, de donde o para qué se llevaron los Pujols lo que puedan haberse llevado.
   Y puede que nunca satisfaga mi curiosidad, a menos que alguien cuente los entresijos del negocio, como hizo Joe Valachi al declarar como testigo en un comité del senado que investigaba las actividades de la Mafia en Estados Unidos, a una de cuyas familias pertenecía.
    ¿Llamarían “lo nuestro” los Pujol al tejemaneje que se traían entre manos, como se referían los mobster (“pandilleros”  que era como se conocía a los implicados en delincuencia organizada antes de que hablara Valachi).
   Los pandilleros político- sindicalistas de Andalucía, los del clan Pujol y los conseguidores allegados al Partido Popular en el caso Gurtel, ¿cómo se referirán cuando hablan entre ellos de la martingala en que cada uno de ellos estuvo o está á empeñado?
   Hay un par más de misterios sobre la delincuencia organizada española que me intrigan.
1.-¿Lucharán entre ellas las tres familias mafiosas hasta ahora detectadas en España, para que sea una la que englobe a todas?

2.-La Mafia de los Estados Unidos nació como asociacion privada de delincuentes que, para minimizar la persecución policial, corrompieron a policías y políticos. ¿A qué o a quiénes podrían corromper las mafias españolas, si todas se han originado desde la política?

lunes, 28 de julio de 2014

REVOLUCIONES

   El inspirador de PODEMOS Pablo Iglesias, como los revolucionarios  que lo antecedieron y a los que pretende suceder, promete a los de clase social inferior a la suya librarlos  de la tiranía para, si triunfa, someterlos a una tiranía peor.
   Todas las revoluciones se predicaron para librar a la humanidad, a los pueblos o a una clase social descontenta, del abuso al que se sentían sometidos.
   Así fue como el cristianismo prejerarquizado, los ilustrados, socialistas, comunistas fascistas y nazis crearon sus propias castas, que reemplazaron a las barridas por sus revoluciones.
   El franquismo, imitación cutre y cuartelera maquillada de nazifascismo asotanado, fue contrarrevolucionario por su propia incapacidad de generar una revolución.
   El cristianismo propuso el amor como motor que reemplazara al odio y a  la lucha por el poder.
   En cuanto el emperador de Roma se convirtió al cristianismo, la alianza de poder civil y poder religioso representado por el Papa, se hizo políticamente beneficiosa. Casi siempre aliados, papado y primero emperadores y luego reyes, se repartieron las dos caras (militar-política y ética-religiosa)  del Poder.
   La revolución cristiana se autodomesticó y originó una casta  que duró 15 siglos.
    La sucedió la casta de los ilustrados, que proponía reemplazar la fé por el conocimiento como herramienta para la toma de decisiones gubernamentales y sustituyó en el poder a la casta aristocrática, descendientes de quienes fueron poderosos por hechos de armas.
    La burguesía—hombres de extracción social baja que gracias a su talento y pericia en los negocios surgió como clase dominante,-- concentró la ira de quienes los culpaban de haberse enriquecido gracias a la explotación a que sometían a los que trabajaban para ellos.
     Socialistas primero y comunistas más tarde dirigieron hacia esos burgueses la ira de los asalariados en sus campos, minas y talleres-fábricas.
      Desde la primera a la que todavía se esté gestando, todos los que secundan a los revolucionarios saben que sus promesas son imposibles de cumplir aunque la insatisfacción por no recibir lo que los gobernantes les habían prometido los hace dudar si las utopias que les anuncian serán o no más falsas que las de los que gobiernan.
    La llegada al poder a través del engaño a una masa electoral mediocrizada por el sufragio universal (que otorga el mismo poder de decisión al prudente y al ignorante) , facilita el triunfo de las revoluciones, sin necesidad de recurrir a la violencia física.
   Pablo Iglesias solo necesita el descaro y la osadía de prometer lo que la mayoría de los votantes quiere que les prometan para que su movimiento revolucione la política española, hasta ahora dominada por líderes que solo han prometido lo que parecía posible, pero no imposible, y que en ningún caso cumplieron lo poco que prometieron.
    Intentar rectificar la tentación de los votantes de PODEMOS  desprestigiando ideológicamente a sus dirigentes o proponiendo contradicciones entre sus promesas y sus vidas particulares será contraproducente.
    Los votantes deciden el sentido de su voto guiados por su corazón (simpatía-antipatía) más que por sus programas, que muy pocos conocen y muchos menos tienen capacidad de juzgar con acierto).
    En éste tan aparentemente racional sistema de dotarse de gobernantes que es la llamada democracia (confundiendo la utopía con el sistema de alcanzarla), en la decisión del elector predomina el aspecto físico del candidato, su capacidad dialéctica, procedencia regional, la adustez de su carácter o la simpatía de su sonrisa.
     En definitiva, que este sistema absurdo lo es porque no está hecho para el ser humano, en el que los instintos siguen predominando sobre la razón y al que los tres impulsos que lo siguen moviendo  son el sexo, el estómago y alcanzar una posición de poder.

    Y, que se dejen de tonterías los ingenuos, la envidia es el mejor estímulo para que la humanidad progrese.

jueves, 24 de julio de 2014

LA REVOLUCIÓN

   Pablo Iglesias, el inspirador de PODEMOS, se asemeja a los revolucionarios  que lo antecedieron: promete a los de clase social inferior a la suya librarlos  de la tiranía para, si triunfa, someterlos a una tiranía peor.
   Todas las revoluciones se predicaron para librar a la humanidad, a los pueblos o a una clase social descontenta, de la tiranía o el abuso al que se sentían sometidos.
   Así fue como el cristianismo prejerarquizado, la ilustración, socialistas, comunistas fascistas y nazis crearon sus propias castas, que reemplazaron a las barridas por sus revoluciones.
   El franquismo, imitación cutre y cuartelera maquillada de nazifascismo asotanado,fue contrarrevolucionario por su propia incapacidad de generar una revolución.
   El cristianismo propuso el amor como motor que reemplazara al odio y a  la lucha por el poder.
   En cuanto el emperador de Roma se convirtió al cristianismo, la alianza de poder civil y poder religioso representado por el Papa, se hizo políticamente beneficiosa. Casi siempre aliados, papado y primero emperadores y luego reyes, se repartieron las dos caras (militar-política y ética-religiosa)  del Poder.
   La revolución cristiana se autodomesticó y originó una casta  que duró 15 siglos.
    Siguió a la casta anterior la de los ilustrados, que propugnaban reemplazar la fé por el conocimiento como herramienta para la toma de decisiones gubernamentales y sustituyó en el poder a la casta aristocrática, descendientes de quienes fueron poderosos por hechos de armas.
    La burguesía—hombres de extracción social baja que gracias a su talento y pericia en los negocios surgió como clase dominante,-- concentró la ira de quienes los culpaban de haberse enriquecido gracias a la explotación a que sometían a los que trabajaban para ellos.
     Socialistas primero y comunistas más tarde dirigieron hacia esos burgueses la ira de los asalariados en sus campos, minas y talleres-fábricas.
      Desde la primera a la que todavía se esté gestando, todos los que secundan a los revolucionarios saben que sus promesas son imposibles de cumplir aunque la insatisfacción por no conseguir lo que los gobernantes les habían prometido, les hace dudar si las utopias que les anuncian serán o no más falsas que las que les hicieron los que gobiernan.
     La descalificación y el desprestigio con que los que mandan intentan frenar a los revolucionarios en ciernes que aspiran a reemplazarlos, incentiva y no frena la revolución.
     Toda revolución—y PODEMOS aspira a serlo—se consolida en la misma proporción en  que los que disfrutan del ejercicio del poder  se empeñen en desprestigiarla.

    Someten al ciudadano (ahora ciudadano-elector) a decidir entre lo malo conocido y lo peor por conocer. La elección es sencilla: lo malo se conoce y sufre. Lo que todavía se desconoce porque solo son promesas, puede o no ser peor.  

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