jueves, 20 de febrero de 2020

LOS BAJOS PRECIOS AGRICOLAS


         ¿Qué pasa  con el cada vez más deprimido sector agrícola de los países industrializados?
   Que sus intereses están crecientemente subordinados a la pujanza de los sectores nacionales de la industria y los servicios que, en parte, obtienen beneficios de sus ventas a los países menos desarrollados que, para seguir comprando, tienen que vender lo que ellos producen.
   Una teórica solución al conflicto sería la ya inconveniente vuelta a la autarquía económica, en las que cada país produce lo que consume y consume lo que produce.
   En los países que venden sus servicios y productos industriales a los llamados paises del tercer mundo no están dispuestos a renunciar a esos mercados.
    La solucion para mantener e incrementar esa situación ha sido comprar a los paises del tercer mundo lo que producen: las materias primas y las procedentes de la minería, la agricultura y la ganadería.
   España y los países industrializados compran frutas, cereales, carnes y materias primas sobre todo minerales a los países del tercer mundo para poder seguir vendiéndoles los bienes industriales de los que son deficitarios o carecen.

miércoles, 19 de febrero de 2020

GUERRA Y PAZ


Tan irresistible es la tentación de creer que el mundo en el que vivimos está en nuestras manos como la de resignarnos a que un poder superior decide lo que somos y tenemos, y hasta lo que serán y decidirán nuestros descendientes.
   A los que propagan lo primero se les conoce por progresistas. A los segundos, por conservadores.
  Cuando se agudizan y exacerban esas maneras opuestas de entender la vida, la guerra civil es inevitable y la paz que le ponga fin durará tanto como los vencidos se sientan capaces de vencer en un nuevo conflicto.
    Esa es la historia de España, un país que perdió todas las guerras que libró contra no españoles y que solo ganó en las que los vencidos eran compatriotas.
   Si lo apartemente inevitable no se evita y la secuencia que ha marcado la historia hace que suenen, todavía no nítidamente, los claros clarines que preludien el trueno de los armas, ¿Qué pasará?
   Pues que, después de un tiempo en el que las armas de las dos mitades de españoles hablen por ellos, se sobrevendrá una paz que dure hasta la siguiente guerra civil.
    
  

martes, 18 de febrero de 2020

LO DE EFE


    Fernando Garea, al que Pedro Sanchez destituyo de la presidencia de la Agencia EFE, nunca pudo servir a los que lo habían designado para el cargo, el Partido Popular.
   Al dia siguiente de que lo nombraran, el presidente del gobierno y del Partido Popular, Mariano Rajoy, perdió la moción de censura que le interpuso Pedro Sanchez, del Partido Socialista.
   La fatal coincidencia colocó en un aprietos al nombrado por el político perdedor, por lo que puso a disposición del nuevo partido en el poder el cargo que todavía no había tenido oportunidad de ejercer.
   Pero Carmen Calvo, inminente vicepresidenta del nuevo poder gubernamental, lo persuadió para que retirara la renuncia y ejerciera la presidencia de EFE.
   Y fue la que sería y sigue vicepresidenta socialista la que lo alentó para que retirara la dimisión y ejerciera la presidencia de EFE.
   Entonces, ¿por qué ha echado este gobierno socialista ahora a Fernando Garea?
   Por la misma razón por la que el marqués levantó  su palacio en El Viso: porque pudo y porque quiso.
    Y punto en boca, porque los únicos que tienen derecho (o más bien arrestos) para contradecir a Sanchez son los nacionalistas, sean vascos o catalanes.


lunes, 17 de febrero de 2020

CAMBIO EN EFE

   CAMBIO EN LA PRESIDENCIA DE EFE


Como el relámpago lo es del trueno, el cambio en la presidencia del gobierno de España es preludio del cambio de presidencia en la Agencia EFE.
   Ese ciclo ineludible se ha repetido hoy, al anunciarse el cese en la Presidencia de la Agencia EFE de Fernando Garea, al que había nombrado Mariano Rajoy, por Gabriela Cañas, la primera mujer en el cargo y procedente de El Pais.
   El periódico del que llega a EFE, y que ha servido de plataforma  a la carrera política del presidente del gobierno, avala su lealtad a Pedro Sanchez.
   A la señora Cañas le ocurrirá en EFE lo que les pasó a todos los que la antecedieron en el sillón presidencial: pusieron a la agencia al servicio politico del que la había nombrado, pero con el paso del tiempo se percataron de la Agencia es si no eterna, perpetua y el presidente del gobierno efímero.
   Cuando se percaten ya estarán maduros y resignados a que un nuevo pontífice inciense al nuevo dios.
   La señora Cañas sabe bien que sirve a la Agencia porque el gobierno espera que ponga a su servicio a la Agencia.
    Si algún día le duelen las amígdalas de tanto tragar ya sabe lo que hay que hacer: recordar los dulces tiempos del ayer, recordar aquel cargo de entonces….

DE SEÑORITOS Y SEGADORES


Uno de sus hijos, que fue alcalde de Sevilla, se admiraba de que, por aquellos tiempos en los que conversábamos en un salón del hotel  Alfonso XIII, solo una de las fincas de su padre producía más que la totalidad de las 20.000 hectáreas de las que fué propietario.
   Quizá se le conociera más porque era el propietario de los Saltillo, aquellos mulos bravos, que casualmente pastaban en la finca a la que su hijo aludiría después, sembrada de espárragos cuando vendieron la ganadería.
   Era mi pueblo entonces lo que ahora es España. Como la finca de baldío de los toros era propiedad del propietario de casi todo, España es del que mande en el partido político que gobierne.
   Aunque recorría caminos en su tartana y se presentaba inesperadamente en sus fincas, delegaba la aplicación de su poder en su encargado que, por obedecer al dueño, tenía mano libre para enriquecerse.
    ¿Es más justa la España de después de la democracia que la España de antes de regadío?
    La respuesta a esa pregunta depende del que la conteste.
   Pero en ésta finca de 505.000 kilometros cuadrados tampoco manda el señorito de antes que era su propietario.
    El que manda, y mandando se enriquece, es el gobierno, cuyos intereses aparentemente opuestos a los del amo, coinciden en la conveniencia mutua de que los que aran y siegan, los que dan el callo, no alboroten.

domingo, 16 de febrero de 2020

LA GUERRA ¿HA TERMINADO?


Me tomo la licencia de personalizar éste relato porque, si no lo hiciera, no sabría cómo relatarlo.
    Un par de minutos faltarían para que, como todas las mañanas, sonara el despertador.
   Tras la obligada micción encendí la radio. Era una de las innumerables estaciones que de la cadena SER se captan en Palma del Rio, donde soy incapaz de encontrar emisoras de la COPE para entretenerme, como me gustaría, con Carlos Herrera.
   ¿Y qué?
   --Pues que, si no aterrado, me quedé medio atónito, medio intrigado, al oir lo que la emisora contaba.
   ¿Cómo era posible que en Extremadura, un poco por encima de mi pueblo, estuvieran fusilando a la gente y haciéndole perrerías a la población indefensa?
   Afortunadamente, me percaté de que era la SER la cadena que estaba escuchando y que, para la SER, la actualidad perpetua es la guerra civil y los crímenes que durante ella y en la posguerra cometieron los de Franco.
   ¿Por qué esa reiterada obsesion  de confundir pasado y presente?
   ¿Tan poco satisfechos están de lo que hacen ahora que gobiernan, como para tener que justificar sus tropelías actuales rememorando los crímenes de sus adversarios en el pasado.
   Crímenes que para la SER solo cometieron los de una de las dos partes en aquella guerra civil interminable porque desde que comenzó en 1936 siguen empeñados en ella, por otros medios, los que la perdieron en los campos de batalla.
    ¿Y saben lo que más incomoda de estos rojos que se vanaglorian de dar una gran lanzada al moro muerto?
   --Que aburren. Sus competidores en la propaganda radiofónica, a los que el reparto de frecuencias ha castigado por no inclinarse ante la izquierda ideológica, informan y distraen, sin dejar de intentar propagar la fe católica.
    Pero, en contra de lo que suele hacer la SER con sus enemigos ideológicos, la COPE no denigra a los creyentes de otras confesiones.
   Definitivamente, después de que hace casi un siglo perdieron la guerra armada, continúan con toda saña su guerra propagandística.
   Los que perdieron la guerra civil llevan ventaja en la guerra ideológica.
   La guerra no ha terminado.                                                                                                                   

sábado, 15 de febrero de 2020

AQUELLA NOCHE ENTRE AEROPLANOS


   El novelista suele montar su relato sobre acontecimientos ficticios pero posibles.
   Un escritor al que le diera por novelar el encuentro a altas horas de la madrugada en un lugar tan poco romántico como un aeropuerto de jets transoceánicos, las pasaría canutas para lograrlo.
   Claro que el tiempo que ese escritor tardara en escribir la historia dependería del talento del novelista.
   Enmarañada imaginación debe ser la del que escribe los cuentos que cuenta el Partido Socialista sobre ese semifurtivo encuentro que, a las horas en que maúllan los gatos en celo, mantuvieron una mujer venezolana y un hombre español.
    ¿Y si, como Soledad Montoya, solo buscaran su alegría y su persona?
   --Pues hombre, hay confortables suites hoteleras o playas con sábanas de dorada arena y música del reflujo de las olas, que enmarcarían mejor un encuentro romántico.
    Y, entonces, ¿a qué vino la señora que vino y a qué fue a verla el caballero que la recibió en el aeropuerto y a deshora?
--Hay quienes especulan (especular es imaginar algo que más vale ni decirlo) que la señora vino para poner en un aprieto al jefe del que fue a verla en el aeropuerto, para impedirle que se encontrara con el que ella se quería encontrar.
  -- ¿Uno que antes de ser vicepresidente del gobierno español se jartó de recibir dinero del gobierno de la señora que llego en avión?
   --El mismo, que si no tuviera nada que ocultar, no habría mandado a su subordinado para que le diera un capotazo a la señora que pretendía empitonarlo.