lunes, 16 de enero de 2017

EL PUNTO DE INFLEXION

Esos alquimistas esotéricos para los que el punto de inflexión es aquel en que lo convexo deja de serlo para pasar a convertirse en cóncavo lo entienden de esa manera.
Para los que necesitamos contar con los dedos para descubrir que dos y dos son cuatro, el punto de infección es el momento en el que dices “hasta aquí hemos llegado y, de ahora adelante borrón y cuenta nueva”.
Si bien se mira, puntos de inflexión son todos y todos los momentos lo son porque el presente es fugaz como un evasor de impuestos, de manera que el punto anterior al de inflexión es diferente a los anteriores y a los posteriores.
En definitiva, que si como hoy he leído por ahí, el actual es el momento de inflexión del Partido Socialista porque quien se alce con su secretaría general marcará la impronta de su futuro, es como si  Cole Porter hubiera vuelto a cantar su begin the beguine en “Casablanca”.
Ni el Invicto Caudillo, que admitía a regañadientes que Dios tenía un poder superior al que él usufructuaba, fue incapaz de acabar con el partido socialista, cuanto menos va a poderlo hacer Patxi López, por muy vasco que sea.
No hay que tener miedo, pues. Mientras haya ilusos que prefieran condicionar la libertad del hombre sometiéndolo su antinatural igualdad, habrá socialistas y gente de izquierda.

Porque, como la mujer se distingue del hombre por su capacidad de engendrar de la que el segundo carece, la izquierda se distingue de la derecha porque supedita el derecho natural humano a la libertad, al condicionamiento antinatural de la igualdad.

domingo, 15 de enero de 2017

INSOLVENTES EN ÉTICA



“José Sanfeliu dice que no se expresó "adecuadamente" y que "lo que se hará es una bolsa de trabajo similar" a la del resto de centros públicos” (OK Diario)
Pues más le hubiera valido no intentar aclarar al compañero Sanfeliú que no pretendía desprivatizar la gestión de un hospital para que, de vuelta al despelote de la gestión publica, permitiera echar a los que ahora trabajan allí para colocar en su lugar a familiares, amigos y paniaguados socialistas.
Porque, ¿hemos de entender que en el “resto de los centros públicos” trabajan solo los familiares, amigos y compinches políticos del que mande?
En éstos días de riguroso invierno en los que el frío nos hace temblar a todos como si padeciéramos el mal de San Vito, no faltaba más que la aclaración de Sanfeliú para que nos internen en cualquier hospital de gestión pública en el que nos curen el tembleque.
Un redicho amigo mio trágicamente desaparecido hace un par de años habría dicho de éste Sanfeliú que es “un insolvente en ética”.
¿Lo serán también, por extensión, todos los sanfeliuses que desde la arrogante tiranía que ejercen en nombre de sus partidos declaran aptos o ineptos a los que trabajan en los servicios públicos?

sábado, 14 de enero de 2017

ESPERANDO (IMPACIENTE) A TRUMP

Vaya usted a saber si, después de todo lo malo que los listos progresistas  han dicho de Donald Trump, el inminente presidente norteamericano no va a ser tonto.
A) Ya no se discute si construirá o no su muro fronterizo con México, sino si serán los norteamericanos o los mexicanos los que paguen la obra.
B) Trump ha decidido cerrar la válvula de escape que para el régimen cubano eran las facilidades para integrarse en la sociedad norteamericana a los llegados desde Cuba.
A partir de ahora, el castrismo tendrá que gastar recursos y prestigio adicionales para reprimir a los descontentos del régimen, condenados a seguir en la isla.
¿Y el mandarín chino que ya enseña su coleta desde la cumbre de los Urales, al desequilibrar las economías del resto del mundo con las baratijas que desplazan del mercado mundial a las manufacturas de los demás?
Y todavía falta una semana para que Trump empiece a hacer lo que dice que va a hacer.
 ¿Y si, por un casual y en un rasgo de lucidez se le ocurriera resolver el más difícil todavía de todos los difíciles problemas que debe solucionar?  
Me refiero al de España, ese país que durante la mitad de su historia le creó problemas al resto del mundo y durante la otra mitad se los esta creando a sí misma.
A lo mejor, y en uno de sus fogonazos geniales, se le ocurre a Trump resolver el problema español, haciendo de España el estado 51 (quincuagésimo primero, dirían los finos) de la Union Americana.

A partir de entonces, y eso es tan cierto como que morir habemos, empezará la decadencia de los Estados Unidos.

viernes, 13 de enero de 2017

CENSURANDO AL DISCREPANTE



No siempre, afortunadamente, la inteligencia de la razón se impone a la tiranía del instinto.
 Si así fuera, el ser humano carecería de la capacidad de dudar, privilegio del único animal capaz de embridar su instinto al mandato de la razón.
Por eso hay ocasiones en las que la fuerza del instinto para reproducirse, el más acuciante para animales racionales o irracionales, prevalece sobre la oportunidad de cuando y con quien satisfacerlo.
Al posible error de cuando, cómo y con quien cumplir esa necesidad instintiva se añade la a veces acuciante urgencia por hacerlo.
Pues de eso trataba “Víctimas de su sexismo”, la entrada que el 10 de enero publicó en su blog “Crónicas Bárbaras”  el maestro de esa modalidad de periodismo que es mi amigo Manuel Molares do Val, con el que tantas experiencias he compartido y que tanto me ha enseñado.
Se admiraba Molares del caso de una señora culta, asesinada el primer día de éste año por un maltratador habitual más joven, con el que compartía intimidades.
No fue la primera vez ni será la última en la que la tiranía del instinto se imponga a la prudencia de la razón.
Al fin y al cabo, el ansia de perpetuarse mediante el placer sexual, la necesidad de satisfacer el hambre y el ansia de poder son los tres motores de la conducta humana.
¿Por qué, entonces, le liaron la que le han liado los que se insurgieron contra Molares y forzaron a algún periódico que había publicado su texto a retirarlo?
Porque no es de los suyos, evidentemente.
Porque, en ellos, el instinto de silenciar al que no sirva de coro a su inclinación de enmudecer al discrepante es todavía más tiránico que el instinto sexual, uno de los tres motores de la conducta humana.
¿Machista Molares?
Si lo conocieran como éste su servidor, que desde que lo vió cuando llegó con Leni, su mujer, y un perro ridículo al aeropuerto de México hace más de cuarenta años,  para acompañarme en las tareas periodísticas que desde entonces compartimos, se echarían a reir.
Particular e íntimamente, Molares siempre me ha parecido, si acaso, “soft on machismo”, demasiado poco ardoroso en la defensa de la supremacía masculina, como eran “soft on comunism” para el senador Mccarthy los sospechosos de connivencia con Rusia.

jueves, 12 de enero de 2017

POLITICOS BANQUEROS

Bien está que, como piden Podemos, Ciudadanos y el Psoe, se investigue el “despilfarro” que supuso para nosotros los contribuyentes españoles los sesenta o 70 mil millones de euros que nos sacó del bolsillo el gobierno para reflotar las hundidas Cajas de Ahorro.
Pero que no se olviden de la razón de ese desfalco: que fueron políticos colocados en los consejos de administración de las Cajas por sus partidos los que vaciaron los fondos que se encontraron en ellas cuando se hicieron cargo de la gestión.
Y que saquen la conclusión obvia: que un político solo sirve para aquello por lo que entraron en política, echar discursos y engañar a los votantes para así mantenerse en el poder.
Para predicar, no para dar trigo porque poner en sus manos la gestión de entidades bancarias fue el más torpe de todos los desatinos que un político imaginativo  pudo idear.
Los asuntos serios, y la gestión bancaria lo era hasta entonces, debería haber quedado siempre en las manos de banqueros o bancarios, nunca en las de especialistas en bailarle el agua al votante.
Lo dilapidaron con tanta prodigalidad como los apretones de mano para que, como premio a su simpatía y confiados en su inexistente condición de banqueros, los electores les dieran sus votos.
Y es que los políticos no sirven para nada aunque se empeñen en servir para todo.
Mal está que politicen la sanidad, la educación, la administración de justicia, el flujo de noticias o los espectáculos cinematográficos y taurinos.
Pero el manejo del dinero ajeno debería quedar, como la chusca experiencia de las Cajas de Ahorro ha demostrado, en manos de profesionales de las Banca.
Y que los políticos hagan lo que tan bien saben hacer: cotorrear unos contra otros y obedecer a sus jefes repitiendo lo que sus jefes digan.
Lo que hacían los actores zarzueleros, que tan bien se bandeaban en las viejas corralas de la España Eterna.


martes, 10 de enero de 2017

IGUALDAD SOCIAL



En ésta España eternamente descontenta porque unos españoles no soportan que otros estén satisfechos, los satisfechos echan de vez en cuando las manos al gañote de los segundos  para que todos seamos iguales.
Son las socorridas guerras civiles, las únicas que tienen justificación lógica porque es tan natural llevarte mal con tu vecino más cercano que con un forastero lejano.
Otro argumento a favor de las guerras civiles y en contra de las internacionales es que, en las primeras, gana una parte de la población mientras que en las segundas toda la población pierde.
Ahora huele a chamusquina porque hay españoles que se empeñan en lograr lo imposible: la igualdad social de todos los españoles que, como individuos, son todos naturalmente diferentes unos de otros.
¿Y cómo se consigue esa ilusión descabellada?
Pues quitándole dinero al que tenga de más para dárselo al que tenga de menos.
Así que otras antiguas consideraciones como la laboriosidad, el talento, el comportamiento ético, la disposición a sacrificarse por los demás o la honestidad, pedestales sobre el que se colocaba antes el prestigio social, quedarán abolidos.
Ciudadano ejemplar, en el futuro, será el que se deje quitar más dinero para cedérselo al que menos tenga y, como colaborador necesario, el que menos dinero tenga y le dé oportunidad al que tenga más de dejárselo quitar para, así,  ganarse la consideración de la sociedad.

lunes, 9 de enero de 2017

VENDER ESPAÑA

No es verdad que la experiencia sea el origen del conocimiento porque, sin necesidad de ser demasiado listo y sin haber gobernado, hasta yo he descubierto por qué todo el mundo, como la Maria Cristina de la vieja copla, nos quiere gobernar.
Y es de lo más simple. Basta leer los periódicos para descubrirlo. Por ejemplo, lo que dice hoy el periódico “El Mundo”:
“España arranca un nuevo año con el reto de colocar entre los inversores una cantidad equivalente a 550 millones al día de deuda pública para financiar las necesidades tanto de la Administración central del Estado como de las comunidades autónomas. El Tesoro prevé emitir deuda en 2017 por valor de 200.000 millones, según se desprende de la última presentación a inversores la semana pasada”.
Así cualquiera.
Vas, pìdes y te dan dinero para que los gobiernos de dentro de 20 o 50 años, cuando tengan que pagar lo que te han prestado a ti hoy, lo paguen.
No es nada desquiciado ni egoista porque el gobierno actual también quiere y consigue que le presten dinero para pagar lo que en su día pidió prestado el gobierno de entonces, y dejó sin pagar cuando salió del poder.
Habrá un día, dentro de cientos o miles de años, en que los prestamistas se cansen de prestar y los gobernantes de entonces tengan que verse obligados a liquidar la deuda acumulada.
¿Qué hará el gobierno que herede el gobierno y las deudas del gobierno actual de Mariano Rajoy?
Lo que Martiano Rajoy debería hacer ya:
Aprovechando la pujanza de un pueblo que, como al chino de ahora le sobre dinero gracias a que los ciudadanos chinos no son capaces de gastar lo que ahorran, venderles España.
China se encontraría con una enorme nave de medio millón de kilómetros cuadrados estratégicamente situada para distribuir en Europa, Africa y América las baratijas que vende y, según cálculos conservadores, los españoles pagaríamos la deuda ya acumulada y nos sobrarían alrededor de cien mil euros a cada uno.
Un español que llegara con cien mil euros a cualquier punto del Caribe, sería más que bienvenido.

Asi que el futuro de los españoles, que no de España, está en el Caribe.