jueves, 4 de mayo de 2017

VIVIR DEMASIADO



El programa de estabilidad que presentó el gobierno a las autoridades comunitarias advierte que el gasto sanitario aumentará 580 millones de euros al año por el envejecimiento de la población.
Ese sí que es un problema y no el de que los dineros cambien de las manos del Estado a las cuentas corrientes generalmente en paraísos fiscales de los que gestionan el Estado.
Así que, como el problema de la corrupción no hay quien lo arregle, díganme como solucionar el del envejecimiento progresivo de los españoles.
La población envejece por dos razones principales: porque cada vez nacen menos españoles y porque los españoles viven progresivamente más años.
Lo de vivir demasiado tiempo tiene la solución de fijar (democráticamente, por supuesto) la fecha de descatalogar a los vivos acelerando su muerte.
Otro remedio es recuperar los índices de natalidad que permitan la supervivencia de la población.
¿Por qué nacen cada vez menos españoles? ¿Es que en ésta sociedad del ocio ya no se considera la actividad más entretenida la de fabricar niños?
No lo parece. Más bien que esa actividad, que antes solía consistir en la asociación temporal de hombre y mujer, cada vez está mas de moda cambiarla por la de hombre-hombre o mujer-mujer.
Y esa modificación, que se justifica por el derecho al libre ejercicio de la libertad personal, será igual de placentera que la tradicional pero, si se prorroga durante un tiempo prudencial, se extinguirá por carencia de practicantes.
A uno, reducido a la cómoda ocupación de observador suspicaz desde que los que sabían más dijeron que no servía para seguir trabajando, solo le corresponde exclamar: “Hay que ver…”

miércoles, 3 de mayo de 2017

LAS LENGUAS AUTONÓMICAS

Cuenta la biblia algo así como que, cuando la humanidad se había vuelto a multiplicar después de lo del Diluvio, se pusieron a levantar una torre tan alta donde guarecerse sin miedo a que otro diluvio divino pudiera ahogarlos.
El mandamás de los mandamases, que lo era porque sabía mas que todos los que sabían menos juntos, sonrió de medio lado, le brillaron con picardía los ojos y dijo; se vais a enterar”
Y lo que pasó es que, en adelante, los torreros supervivientes del diluvio tuvieron que montar academias de idiomas para que los unos supieran lo que decían los otros.
Entre las academias, el comercio que aconseja que los negociantes  se entiendan en el mismo idioma y la casi universalización del inglés, el mundo de ahora prometía ser el mismo de antes de la erección (perdón por la palabra) de la famosa torre de Babel.
Hasta que llegaron las autonomías en España y sus líderes, para aislar a los pocos en los que mandaban de los muchos en los que no lo hacían, decidieron que era preferible seguir mandando a los pocos en los que no mandaban que ir perdiéndolos a medida que se entendieran con los que hablaban otro idioma y que no lo obedecían.
Así que, para frenar la inevitable fusión de idiomas que avanzaba al mismo compás que cambiaban de camisa sus partidarios, inventaron lo de las lenguas maternas.
“Más vale pájaro en mano que ciento volando”, fue la conclusión a la que llegaron.

Y, para poner en práctica esa idea, inventaron las autonomías que son, al fin y al cabo, la jaula para que todos canarios que canten dentro de ellas, trinen el mismo trino.

martes, 2 de mayo de 2017

AULLIDOS SINDICALES

“La manifestación del primero de Mayo respalda la moción de censura” (Público, /05/2017).


Muerto el perro que es el gobierno socialdemócrata del Partido Popular, creen los sindicatos en gran parte subvencionados por el gobierno del que se quejan, se acabó la rabia.
Y cuando sea otro partido más simpático (simpatía quiere decir compartir sentimientos) el que gobierne, ¿qué harán los sindicatos?
El paripé: si conviniera apretar, se aprieta al gobierno pero con cuidado para que no se ahogue.
El panorama político español es tan entretenido para el observador cínicamente neutral porque ni es lo que parece ni parece lo que es: los partidos no ayudan a los que los hayan ayudado al votarlos sino a los recolectores de votos para el partido, a los que coloca en pesebres estatales.
Como no se debe ocultar lo que todos sabemos, hablemos claro:
Los sindicatos españoles son la rama sindical de los partidos políticos comunistas (se llamen ahora como se llamen) y socialistas.
Por consiguiente:

Para el ciudadano avisado, lo que digan los mandamases sindicales  a la jauría que los escuche no son nada más que lo que son: aullidos de lobo en noche de plenilunio.

lunes, 1 de mayo de 2017

LIBERTAD SINDICAL

Si los sindicatos que hoy han sacado a los trabajadores a las calles españolas sirvieran para lo que dicen que sirven, sus mandamases no serían gerentes discretos y no comediantes populacheros.
Dicen que los sindicatos defienden los intereses de los trabajadores así, en abstracto,
Es como si un bufete de abogados prometiera asistencia legal a todos los quejosos, paguen o no la cuota convenida bilateralmente para que los letrados resuelvan el problema del cliente.
No es raro, por ejemplo, que el mismo sindicato que representa a los trabajadores del transporte de mercancías que exigen mayor salario, defienda simultáneamente a los de la empresa que las elabora y a los que las distribuyen.
El aumento del costo salarial de la primera de las tres empresas repercutiría en las otras dos y hasta podría determinar sus cierres.
¿Debe el mismo sindicato representar a sus afiliados de una empresa y perjudicar a los de otras que también pagan su cuota como elaboradores y distribuidores del material que llevan los transportistas?
Denunciar el tinglado sindical tal como está montado en España no es lo mismo que ser antisindicalista.
Al contrario: deberían poder operar tantos sindicatos como cumplan los requisitos administrativos  que se exigen para la constitución de un bufete de abogados.
Y que entre ellos compitan en eficacia y tarifas por atraer a los que requieran sus servicios.
Pero, del gobierno, que no esperen ni saquen ni un duro.

Eso sería libertad sindical.

domingo, 30 de abril de 2017

RECENTRALIZAR ESPAÑA



Cuando crees que alguien tiene razón hay que reconocérselo, aunque sea ingles.
Inglesa es una “Guia de España para xenófobos” en la que se lee que “el régimen de las autonomías extendió la corrupción a toda España”
Desde luego, de lo que no cabían dudas era de que lo de las autonomías era un contrasentido anacrónico.
En 1978, cuando los que hicieron la Constitución para repartirse entre ellos lo que había sido únicamente de Franco, la informática permitía saber lo que ocurría en todos los lugares desde uno arbitrariamente central porque confluían en él todos los enlaces informáticos periféricos.
Y es que la informática, como nos consta, permite saber lo que ocurre en cualquier lugar del planeta desde sus antípodas.
¿Para qué servían entonces las autonomías si la informática permitía saber lo que ocurra en cualquier parte, en el momento en que está ocurriendo?
Para multiplicar por 17 el número de empleados de la Administración Central, que gracias a la Informática hubiera bastado para saber desde Madrid lo que está ocurriendo tanto en las Canarias como en Cataluña.
¿Y cuál es el foco infeccioso de la corrupción administrativa, que contagia la enfermedad?
Antes de 1978 el foco estaba localizado en Madrid, de donde se extendía por el resto del territorio español, en proporción inversa a su lejanía del centro.
Ahora las 17 Madrid autonomizadas tienen más cercano el organismo al que le corresponda infectar, por lo que el contagio llega con más vigor y mayor eficacia.

sábado, 29 de abril de 2017

BAJO EL IMPERIO DE LA LEY



Todos los alcaldes que han regido mi pueblo desde que los votan los ciudadanos han sido, naturalmente, del PSOE.
¿Y por qué socialistas y no, por ejemplo, del PP?
 Porque los primeros han sabido profesionalizar la política, que consiste en ganarse el sustento desde un cargo estatal, y los del PP que siguen residiendo en el pueblo se toman la política como un hobby, que es lo que las personas normales hacen solo por placer, y en sus tiempos libres.
Pero, ¿nadie del PP vive en Palma del Rio de la política?
Que se sepa, solo Salvador Fuentes que, como dio el salto del pueblo a la provincia, viene a Palma del Rio poco más o menos como va a, por ejemplo, Cabeza del Buey.
Y ¿por qué los del PP de Palma del Rio no se dedican profesionalmente a la política?
Porque, si lo hicieran, descuidarían los negocios o trabajos privados de los que comen y come su familia.
Alguien podría pensar que los del PSOE, en esas condiciones, se eternizarán en el pueblo como Franco se eternizó en la nación.
Puede que sí y puede que no.
Porque los ciudadanos de Palma del Rio son además españoles y, por consiguiente, puede aplicárseles aquello de que “si no tienen enemigo fuera lo buscan dentro” que fue como Pompeyo Galo retrató a los que por aquí encontró. 
Por ejemplo: el alcalde socialista Salvador Blanco, que ahora ha ascendido a la política provincial de la que procede su sucesor José Antonio Ruiz, rehabilitó un antiguo convento en ruinas para trasladar dependencias municipales, despejar las actuales y, además, inducir a la gente a conocer las vecindades del convento, enclavado en el ahora desierto núcleo urbano tradicional.
Al pastón que se gastó para que los alumnos de una escuela taller local hicieran el trabajo y se entrenaran para que empresas privadas encontraran mano de obra especializada, se ha añadido el que se está gastando su sucesor que ha tenido la idea de cederlo a los empresarios de la moda Vitorio y Luchino.
(Paradojas de la vida: aquella Sor Asunta que me regalaba a través del torno que me impedía ver su rústico y pudoroso atuendo monjil, se toparía ahora con vaporosas sedas y transparentes gasas de las modelos que modelen las creaciones de la pareja de modistos.
Así que a los cuatro millones y pico de euros detraidos del pueblo para la primera iniciativa de restauración hay que añadir los 790.000 aprobados anoche para dejarlo al gusto de los modistos.
Que a nadie se le ocurra calificar de robo ese desvío de fondos que seguramente hubieran sido mejor empleados en otros menesteres.
Todo, escrupulosamente todo, se hizo respetando la letra y el espíritu de la ley.

viernes, 28 de abril de 2017

PROHIBIDO DESPATARRARSE

Mi madre, la mujer a la que más quise además de por haberme parido y criado porque sin ella no habrían nacido mis hijas ni mis nietos, no admiraba a Franco y tampoco lo detestaba pero lo elogiaba cuando lo veía en televisión, sentado y con las piernas juntas.
Le parecía un indicio inequívoco de que era persona educada y, para ella, las buenas maneras eran síntomas de buen corazón.
No opinan lo mismo, gracias a Dios, esos díscolos de la CUP de Tarrasa, buenos para nada y malos para todo.
Como se oponen a todo lo que a ellos les parezca mal, han calificado de “actitud machista” la de los hombres que se sientan en público, sobre todo en los transportes que comparten con los demás, despatarrados más o menos según el vértice de apertura de sus piernas.
Mire usted por donde los cuperos, que se han planteado permitir todo lo que Franco prohibía, para prohibir todo lo que Franco permitía, en algo coinciden con el Dictador: en la manera en la que la gente debe sentarse.

Y es que, explican esa rara afinidad, el fulano que en el autobús o el metro se despatarra, evidencia que es un machista latente que, en cualquier momento, puede evolucionar a agresor machista patente.