lunes, 2 de julio de 2018

LOS NEGOCIOS DE SANCHEZ


Si lo he entendido mal que Dios me perdone pero, si lo que he entendido lo he entendido bien, que Dios nos asista.
La duda se fundamenta en que parece que la última plaga con que los dioses implacables han castigado a España, Pedro Sánchez, está la mar de contento porque ha acordado que Alemania devuelva a todos los moros que lleguen a Alemania desde España.
Es de suponer que los moros y demás emigrantes africanos que lleguen  a Alemania procederán de otros países europeos contiguos a África, por ejemplo España.
Así  que los alemanes, que no son tontos, se quedarán solo con los emigrantes que lleguen a su país en avión o desde el norte y el este, países de economía tan pujante como la de Alemania y cuyos naturales no necesitan emigrar.
Si ese ha sido el resultado más llamativo del encuentro entre el ingenuo presidente español y la astuta canciller alemana, más valdría que no volvieran a reunirse, ni siquiera a hablar por teléfono.
De hecho, no ya Sánchez sino ningun mandamás español de derecha, izquierda o centrifugado de centro, debería hablar nunca con ningún mandamás alemán, europeo ni catalán.
Todos ellos les harán comprar por cinco lo que vale uno. Y el comprador español, además, alardeará de que los ha engañado.

sábado, 30 de junio de 2018

CUALQUIER TIEMPO PASADO FUÉ IGUAL


Los nazicomunistas españoles estamos de enhorabuena:
Con el control político de EFE y RTVE asegurados  y el de sus altoparlantes repitiendo lo que la Sexta, Telecinco y Canal cuatro les sugieren que digan, volvemos medio siglo atrás, aunque seamos medio siglo más viejos.
Si al personal lo engañaban antes, lo mismo pero con mentiras diferentes lo engañan ahora.
España avanza hacia atrás. Los españoles, que antes se quejaban en voz baja para no ir a la cárcel, ahora se quejan en voz baja para no ir al paro.
Pero eso sí: mientras nos concedan el derecho a votar a los que ellos propongan, todos felices.
Es la democracia.

viernes, 29 de junio de 2018

CASA,TELEVISIÓN Y PODER


Sería una exageración decir que en España manda televisión española pero no se equivocaría quien sostuviera que el que manda en Televison Española manda en España.
Y es que el partido que coloque a alguien de su cuerda y su lealtad como Director General de Radio Television Española es el que, de verdad, manda en éste país rabiosamente democrático.
Dicen que el que manda en España es el que ya mandaba en el Partido que, en elecciones para cambiar o confirmar gobierno, hubiera sacado más diputados.
Y es que ganar las elecciones capacita al vencedor para repartir los trozos de la almibarada tarta que es España.
Hay un síntoma infalible para saber quien gana las elecciones: el jefe del partido que nombre al que será el mero-mero de Radio Televisión Española., el timón  desde el que  se fija el rumbo de la chalupa a la que ha quedado reducido el galeón que en tiempos fue España.
Entonces, ¿ahora que el socialista Pedro Sánchez ha podido sentarse donde se sentaba Rajoy, habrá puesto a uno de sus socialistas en Radio Televisión Española?
Pues no señor, porque el nuevo menomotape de Television Española no será la señora de un periódico de Barcelona que Sanchez propuso, sino un colocado por Pablo Iglesias, ese muchacho tan listo que se metía con los que compraban casas de lujo para que bajaran de precio, y así poder comprarse una.
--Pero, si Iglesias no ha ganado las elecciones, ¿cómo puede mandar?
--Pues lo mismo que Sánchez, que tampoco ha ganado ni una elección.
El diálogo siguió hasta que llegaron a la conclusión de que eso de la democracia es una cosa tan rara que, a veces, se echa de menos al que estuvo mandando medio siglo.
--“Ese, por lo menos”—convinieron—“mandaba por haber ganado una guerra”.
--Así cualquiera. Lo meritorio habría sido mandar después de haberla perdido.
--Es que los que la perdieron son los que ahora están mandando.
Espeso e interminable silencio. Suspiro de réplica al suspiro que parecía gemido.
--“El que pierde gana”, ¿no fue ese el titulo de la novela del católico Graham Green?

miércoles, 27 de junio de 2018

ANTES DE QUE SEA TARDE


En tiempos en los que ni se podía soñar que el teléfono móvil sería el más fiel custodio de los secretos de su dueño, hubo quien dijo que el hombre había venido al mundo para alabar, reverenciar a Dios y, mediante eso, salvar su alma.
Ahora las cosas se han complicado.
El hombre ha nacido y vive para votar al que, después de haberlo votado, descubrirá que es lo contrario de lo que pensaba que sería: más falso que una moneda de madera y con mayor capacidad que un zapato estrecho para martirizar al que confiaba en que fuera tan suave como un guante de cabritilla.
Si alguien espera que culpe a las elecciones y a la democracia de los males humanos, está equivocado: cuando la humanidad se reducía a Adán y Lilith, la exigencia de la segunda al primero de que, puesto que ambos eran iguales, no siempre tendría que ser el hombre el que montara a la hembra, causó el primer conflicto.
El follón consecuente obligó a Dios a rectificar y, para reemplazar a Lilith que se fue a vivir la vida birlonga con los descendientes de los ángeles caídos, le dio un tranquilizante a Adán para, mientras estaba dormido, quitarle una costilla que posteriormente recubrió para transformarla en la que sería Eva.
¿Y que pasó?
Pues que, hasta que miles y miles de años después se fundó la  LGTBIQ+ (Lesbianas, Gays,Trans, Bisexual, Intersexual, Queer, CIS,Asexual y Pansexual), las relaciones entre la pluridiversidad humana no se han aclarado.
Por fin establecidas las reglas y los reglamentos que deben arbitrar las relaciones entre toda la variedad de humanos, se vaticina un futuro estable y dichoso.
Tiempo que debería aprovecharse para proponer soluciones a los inminentes conflictos que ya originan la interrelación de todas las variedades de la raza humana con  robots, máquinas, ordenadores y animales domésticos de todas las variedades, incluyendo los alimentados por baterías eléctricas o los que operen por conexión inalámbrica con el caprichoso cerebro de sus dueños.
Para no pretender remediarlo tarde, mejor resolver el problema cuando todavía no lo sea.YA.

miércoles, 20 de junio de 2018

RAJOY EL LISTO


Eran los ecuos entonces lo que lo podemitas son ahora: encaprichados en derribar el orden ajeno de aquel tiempo, la republica romana para, sobre sus ruinas, levantar su propio desorden.
¿Y qué pasó entonces y qué pasa ahora?
Pues que había en la otra orilla del rio Tiber un apacible romano que se dedicaba a arar su tierra y apacentar sus ovejas al que un día lo visito una comisión de sus más ilustres conciudadanos.
Se hizo de rogar pero, convencido por los argumentos de sus visitantes, dejó el arado, aceptó el mando como dictador de Roma, encabezó la contienda contra los que, como los partidos de izquierdas en la actual España ni comían ni dejaban comer, les dio tal zurra que los puso en fuga y volvió a su parcela y a su arado.
--“Volvería al pesebre del consejo de estado de aquel tiempo o lo meterían en el consejo de administración de alguna de las del Ibex de aquel entonces”.
--Pues no. volvió a ser lo que ya era. Registrador de la Propiedad, una colocación en la que te tienes que descornarte para conseguirla y en la que ganas más que en la política.
“¿Y ese Rajoy del que estamos hablando sin nombrarlo, que dejó el apacible y rentable ejercicio  de su profesión para meterse en el putiferio político es tan listo como dicen?”

domingo, 17 de junio de 2018

SIN NOVEDAD EN EL ESTRECHO


Ya sabemos todos la verdad oficial de la primera conquista musulmana de España: aquella de que el conde Don Julián de Ceuta, cabreado porque a su hija Florinda “La Cava” se la había pedriñado el  rey don Rodrigo, facilitó a los cheljas norteafricanos recién musulmanizados  cruzar el Estrecho.
Una atenta observación del presente, sin embargo, hace posible revisar el pasado para garantizar que, lo que pasa en este informatizado siglo XXI, es lo mismo que pasó desde que Europa se subió para arriba o África se bajó para abajo.
Dicen que el “homo sapiens” que quiere decir el hombre listo, llegó a Europa desde Äfrica. O lo hizo antes de que el Estrecho separara a los dos continentes o lo hizo después. Lo que es cierto es que lo hizo.
¿Y cómo atravesaban el Estrecho recién inaugurado?
Lo mismo que ahora, solo que antiguamente era mayor la proporción de los que morían en el tránsito que la de los que ahora mueren.
Por dos razones:
a) Porque los soportes flotantes de entonces eran más inestables que los de ahora y,
b) Porque la población mundial, que ahora sobrepasa los 7.500 millones, entonces no llegaba  ni a cien millones.
Así que, como las novedades de ésta vida son únicamente la repetición de novedades previas, que nadie se escalofríe de espanto: contra lo que vaya a ocurrir no hay remedio, sobre todo porque nadie sabe lo que ocurrirá después de que le ponga a esta idiotez el punto final.



martes, 12 de junio de 2018

PREVER PARA ACERTAR


La democracia, esa entelequia evanescente que obliga al 49 por ciento del personal a hacer lo que el 51 por ciento quiere que haga es una barbaridad: la gente suele cambiar de gustos y de opinión de un día para otro y no cada cuatro años o el tiempo entre unas elecciones y las siguientes.
La dictadura, que teóricamente es lo contrario de la democracia aunque en el fondo son la misma vaina, es un régimen mucho más conveniente porque el dictador nunca se equivoca o, por lo menos, nadie se atreve a decirle que se ha equivocado.
¿Son tan sólidas las convicciones de las personas y tan permanentes sus intereses que siguen inalterados durante todo el tiempo que dure la tenencia del poder por los electos en la última votación?
¿Qué votante puede estar seguro de que la confianza en el candidato que eligió durará todo el tiempo para el que le pidió su confianza?
Si al día siguiente de haber haberle dado su voto a un candidato se percatara de que se equivocó, ¿estará obligado a soportarlo todo el tiempo que dure el mandato?
Para ratificar o cambiar el apoyo que se dio al candidato debería ser consultado el elector cada mes, cada semana, cada día o cada cinco minutos.
(Un primo mío, que es miope, creyó que era una nube baja el camión que lo arrolló y en el mismo error puede caer el votante que se fíe del candidato que dice que es honrado y, una vez electo, lo pillan robando gallinas).   
(Los avances informático-tecnológicos permitirían que cada elector expresara su preferencia cada día, hora y hasta minuto, y desde la mesa de un restaurante, la cama de su hogar, la grada de un campo de fútbol o desde el cálido lecho en una mancebía)
Los únicos perjudicados por la agilización informático.-telefónica de las elecciones serían las empresas de sondeo de opinión, a las que los partidos hacen ricas elaborando encuestas favorables al candidato que las encargue.
Podrían, desde luego, enfocar sus actuales tareas de previsión a las de prospección, en las que hicieran un seguimiento exhaustivo de las actividades, hechos y dichos de todos los recién nacidos para, con el aparataje informático ad hoc, proyectar sus potencialidades futuras tanto en  el negocio de la política como en el de la venta de papelinas de limadura de talco, jurando o prometiendo que el polvo es coca.
Se sabría así (lo sabrían los que pagaran el gasto de la prospección), quien y cuando va a gobernar alguien, quien será torero de postín o delantero centro del Real Madrid y hasta a quien y a cuantos les van a gustar en una fecha determinada las papas fritas con huevos.
Ya no habrá sorpresas en los pronósticos del resultado de los partidos de fútbol ni en el nombre del que, en un momento predeterminado, estampe su firma en el boletín oficial del estado para que lo que haya firmado sea ley y norma: norma de ley.