sábado, 1 de noviembre de 2014

LA ENVIDIABLE ESPAÑA



Se queja mi amiga Paqui, y con más razón que la santa que es,  de que solo lee y oye lo mal que está España y las sinvergonzonerías de los sinvergüenzas que las hacen, sin que nadie escriba o hable de la gente y las cosas buenas que hay.
El año 2013 visitaron España 60.600.000 turistas extranjeros y, si más de sesenta millones de personas vinieron a pasarlo bien en España es porque no se pasa tan mal aquí como se quejan los siempre descontentos españoles.
Los emigrantes son pobres, pero no tontos y ,si hacen cola y se juegan la vida para poder entrar en España y quedarse en ella es porque cualquier precio que haya que pagar es barato.  
¿Cómo es posible que en España se viva mal. si ni en la calle más angosta de la aldea más apartada se encuentra un lugar donde poder aparcar el coche?
El teléfono celular o móvil, que con el coche se considera signo de bienestar de las sociedades avanzadas, adorna las orejas del noventa por ciento de los mismos españoles que se quejan de que el país es un desastre.
El paro, el abandono escolar, la atención sanitaria, la confortabilidad de las viviendas y otros indicadores de la satisfacción de los habitantes de una ciudad, región o país colocan a los habitantes de Andalucía como los más desafortunados.
Nada más falso: la televisión, que refleja más fielmente la realidad de la sociedad que todas las cifras y datos estadísticos, demuestra que el andaluz es un pueblo que ríe y canta.
Pongan a cualquier hora del día o de la noche cualquiera de los tres canales de la televisión autonómica andaluza: a un programa de cante y baile seguirá otro de cuentachistes, infantiles, adultos o viejos, citas de  ancianos que buscan pareja con las que compartir las alegrías de la vida o  cocineros que muestran cómo aderezar las suculentas carnes, pescados, hortalizas y frutas de la tierra.
La televisión andaluza, en la que abundan bellas señoritas con uniforme de flamencas y gentiles caballeros que no escatiman chistes y gracias, es una muestra de que Andalucía es una tierra de personas felices y alegres y no de los siesos esaboríos que dicen las estadísticas.
Llevan un tiempo los que hasta la nieve la ven negra en que les ha dado por decir que todos los políticos roban, mienten y, en vez de a solucionar los problemas de los votantes, se dedican a la vida birlonga.
La falacia cae por su propio peso: si político pudiera ser cualquiera, y a todo el mundo le gusta vivir bien, robar sin que te pillen y no dar un palo al agua para gozar de las mieles de la vida, todo el mundo se dedicaría a la política.
Que la política es una ocupación difícil y sacrificada lo demuestra que menos del cinco por ciento de los ciudadanos ocupan cargos electos o enchufados por los que desempeñan cargos electos.

jueves, 30 de octubre de 2014

ALACRANES ESPAÑOLES




Se cuenta como cierto y, si una mayoría lo cree será democráticamente verdad, que cuando un alacrán se ve rodeado por una barrera infranqueable de fuego, torsiona el aguijón contra sí mismo, se pìca y muere.
Es, más o menos, lo que el rey de Nínive, Sardanápalo, hizo cuando las tropas de su hermano Asurbanipal, de Babilonia, estaban a punto de derrotarlo: erigió una pira de maderas, se colocó sobre ella con sus mujeres y caballos y, por su propia mano, le prendió fuego.
Pues los españoles, según predice el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), en una encuesta que se dará a conocer el lunes, están dispuestos a hacer como el alacrán cercado por el fuego y Sardanápalo acosado por el enemigo.
Revelará la encuesta del CIS, y lo que dice el CIS va a misa, que  los Atilas de la política española, Podemos, ocupan el primer lugar en las intenciones de voto de los españoles, por delante de los socialdemócratas PP y PSOE.
El análisis del resultado de esa encuesta lleva a tres conclusiones:
1.- Los españoles están hasta las narices de ésta democracia.
2.- Peor que PP y PSOE es imposible que sea PODEMOS.
3.- Da igual que mande el que mande. Los que obedecen siempre estarán fastidiados.

miércoles, 29 de octubre de 2014

NO ES BUENO HACER TRAMPAS



    Nunca, como ahora, se había hecho una publicidad tan intensiva y explícita del gratificante procedimiento que la Naturaleza estableció para que nazcan niños.
Todo indica que esa publicidad ha tenido éxito porque las manifestaciones orales y gráficas de la práctica extendida  e intensiva de ese ritual, tan antiguo como el hombre, cada vez se acomete con mayor entusiasmo.
Sin embargo, algo falla en el método o en la forma de practicarlo porque los resultados no concuerdan: aumenta la práctica pero disminuye la producción.
Esa, al menos, es la conclusión de las predicciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), que solamente se equivoca cuando no acierta:
a)En los próximos 15 años, en España habrá un millón menos de habitantes que ahora.
b) En los próximos 50 años, España tendrál 5.600.000 ciudadanos menos.
c) En 2029, un tercio de los hogares españoles será unipersonal.
Para los pesimistas patológicos esas predicciones pintan un futuro mucho más negro que el oscuro presente, al que la extendida epidemia de corrupción de los políticos hace parecer insoportable.
Entre la corrupción que nos aflige ahora y la despoblación que nos preocupa para el futuro hay una similitud de tratamiento para ambos problemas:
1.-Hay corrupción en la política porque los políticos hacen trampa al ejercerla.
2.- Hay menos nacimientos de niños porque se hacen trampas en los procedimientos para fabricarlos.
Moraleja: sean buenos, no hagan trampas.

martes, 28 de octubre de 2014

ROMANCE DE LA ESPAÑA ETERNA



Ya la romántica España
de bandoleros y santos
de toreros y mendigos,
la de quijotes y sanchos,
no es más que la fantasía
de algún necio iluminado.
     
En  los campos despoblados
que el viajero atravesaba
siempre temiendo el atraco,
ahora se alzan barrios,
chalets y urbanizaciones
con piscinas, paddel, tenis
todo verde y arbolado,
con que el vivo que los hizo
pegó el gran pelotazo
y, aunque repartió dinero
a alcaldes y funcionarios
vive ahora como un cura
de los de misa y rosario.

--Por lo que usted dice, entonces,
esos ladrones de antaño
 de trabuco, jaca y manta
que aguardaban emboscados
a que pasara un incauto
para así desvalijarlo,
siguen vivos y bien vivos
aunque atraquen en despachos.

--Así es  ¿por qué negarlo?
Una España sin ladrones
sin pillos, curas ni santos
sería un país sin Historia
normal, aburrido, honrado.

lunes, 27 de octubre de 2014

DE LAS MUSAS AL TEATRO, DE LA POLITICA A LA CARCEL

   Ahora resulta que han metido en la cárcel por haber sido malo a Francisco Granados, que hasta hace nada daba doctrina en televisión para que la gente fuera buena y no mala.
Granados era, cuando  predicaba lo que no cumplía, un destacado dirigente del Partido Popular y de la Comunidad Autónoma de Madrid.
Pasan los políticos a la cárcel con la misma naturalidad con que los versos de Lope de Vega pasaban de las musas al teatro y esa progresión inevitable tiene una ventaja para los jueces: encarcelar a todo el que anuncie que aspira a un cargo electo.
Se evitaría así esperar a que cometan el delito al que están predestinados los que amenazan que quieren vivir de la política, pero  saldría perdiendo la sociedad porque tendría que pagarles alojamiento, comida, atención sanitaria y otras minucias a las que tienen derecho gratis los presos.
Se me ocurren dos remedios para éste mal, uno democrático, civilizado y respetuoso de los derechos humanos y, el otro, radical y una miajita fascista o comunista, que son la misma cosa llamada de distinta forma:
1.- Que los que vivan del cuento no lo hagan mediante elección democrática, sino por el procedimiento todavía más democrático del sorteo de su nombre entre todos los del censo, sin limitación de edad. (No puede hacer más tonterías un niño que muchos de los políticos electos que hemos padecido)

2.-Que  los que demuestren veleidades políticas sean llevados al Monte Taigeto de la cordillera de los Pentadáctilos y despeñados. Se conseguiría así librar a la población de parásitos, como los espartanos se libraron de débiles mentales y físicos entre su población. (Una especie de aborto por malformación comprobada en lugar del aborto legal actual por malformación sospechada).

sábado, 25 de octubre de 2014

MEJOR PILLO QUE BOBO



A Mariano Rajoy nadie, que se sepa, le puso una pistola en el pecho para que aceptara ser vicepresidente del gobierno entre 2000 y 2003, año en que asumió voluntariamente, además, la secretaria general de su partido.
   Fue por su gusto también como aspiró y obtuvo la Presidencia de su partido, que suponía el reconocimiento de su capacidad para hacer todo lo que quisiera y como quisiera hacerlo.
      Y así fue cómo, en 2006, mandó que o permitió que se pagaran 705.095 euros de forma ilegal (en dinero negro) por unas obras en la sede de su partido.
   Reincidió en la misma ilegalidad dos años más tarde, cuando pagó o permitió que pagaran otros 906.347  por otras obras en el mismo edificio.
    Rajoy, ahora presidente del gobierno de España, ha despachado con una frase el chanchullo descubierto:”Esas cosas no pueden volver a pasar”.
Los contribuyentes españoles a los que se descubra que en sus declaraciones de la renta se equivocaron y, como consecuencia, pagaron menos a Hacienda de lo que deberían haber pagado, tienen en Rajoy un antecedente exculpatorio: prometer que no debería volver a pasarles lo que hicieron.
Desde que el juez que investiga al ex tesorero del Partido de Rajoy Luis Bárcenas, emitió un auto el viernes en el que revelan los pagos ilegales, están en entredicho la honestidad del ahora presidente del gobierno español o su incapacidad para dirigir un negocio más complejo que el de hacer y vender jeringos.
Hasta más grave que haber consentido o mandado hacer ilegalmente los pagos es no haberse enterado de que los hacían a sus espaldas.
Porque, para gestionar acertadamente en el enfangado mundo de los negocios y la política, más vale ser pillo que bobo.

viernes, 24 de octubre de 2014

LA VIDA SIGUE IGUAL



En estos días estivales de otoño, en los que la lluvia todavía no llega y el calor sigue agostando los campos, se rumia la melancolía y deja el regusto de que el pasado fue mejor que el presente y el presente mejor que el futuro.
Puede que esos tenebrosos augurios se confirmen o que, como las mustias hojas que el más leve soplo de aire otoñal arranca del árbol, se los lleve el viento.
El recuerdo del esplendor veraniego ido y el augurio del sombrío invierno por llegar puede que influya en que el otoño sea el momento de la añoranza del pasado y de la prevención ante el futuro.
Parece en otoño que si lo de antes fue mejor que lo de ahora y mucho mejor que lo que el futuro depara es porque el mundo empeora a medida que el tiempo transcurre.
Pero la percepción de una realidad exterior al ser humano es tan variada como personas haya que la evalúen: la verdad,  belleza y bondad no son valores absolutos sino relativos y varían según el que los perciba.
Así, a medida que la edad, salud, bienestar, afectos y esperanzas del perceptor varíen, cambiará su apreciación de lo que lo rodea.
Un niño se impacienta por lo que tarda en llegar el mañana tanto como el anciano le teme a lo pronto que llegará el día siguiente.
Y lo que llamamos “mundo”, entendiéndolo por la relación del ser humano con su entorno y no por las novedosas herramientas de que disponga, cambia tan lentamente que es imposible apreciar el cambio.
Desde que tuvo que andar sobre las piernas para poder atravesar un río hasta que invente un sistema de elaborar y renovar oxígeno para un largo viaje interplanetario, el ser humano tendrá que alimentarse para vivir, reproducirse para perpetuarse y mandar para guiar y para que no le manden.
Todos los cambios a esas tres funciones básicas son reversibles y circunstanciales.