lunes, 13 de julio de 2015

ENGAÑABOBOS



Que dejen de repicar las campanas y se apague la mecha de encender cohetes.
Ese taciturno Mariano Rajoy, mejor capacitado para presidir una funeraria que un gobierno, se lo ha dicho a mi Agencia EFE:
 "Ahora, de lo que se trata es de que todo el mundo cumpla sus compromisos. Nosotros los vamos a cumplir y esperamos que también el Parlamento griego lo haga”.
Como apóstata de la agencia de prensa, cuya esencia es la prohibición de mezclar información y opinión, voy a hacer lo que durante tantos años procuré que ni yo mismo ni los redactores a mi cargo hicieran: juntar los chivos con las cabras, hibridar lo que pasa con lo que a mí me parece que pasa.
Hechos:
-Los griegos han conseguido un nuevo pastizal de los europeos antes de pagar ni un real de los inagotables caudales que todavía deben.
-Se les dará esa nueva burrada de euros porque han jurado que esta vez, en contra de las anteriores, los devolverán y cumplirán las condiciones de los  prestamistas.
--Los políticos europeos, que han prometido darle a los griegos ese dinero que no es de ellos, sino del que sus conciudadanos les han encargado administrar, están satisfechos porque el paripé no les costará votos en las siguientes elecciones.
Conclusión: el melodramático intríngulis de la negociación con Grecia ha terminado bien para todos los que en ella han intervenido.
Los ciudadanos no griegos de la Union Europea han sido espectadores sobrecogidos de la farsa.
Al fin y al cabo, sólo serán los que paguen el pato, el pacto con Dios que, según los judíos, garantizaba su supervivencia como pueblo.

domingo, 12 de julio de 2015

LA PARÁBOLA DE MARGALLO



Mi muy querido y admirado Francisco (Paco) Rubiales afea en su multitudinariamente seguida columna “Voto en Blanco” que el ministro español de relaciones exteriores y del Tibet, José Manuel García Margallo, emplee el recurso de traducir  a posibles beneficios sociales para los españoles lo que Grecia le debe a España.
Es evidente que el gobierno de Mariano Rajoy no necesariamente hubiera dedicado a subir pensiones y sueldos los veintimuchos mil millones de euros que Grecia debe a España.
También los hubiera podido emplear en enchufar manos muertas sin otro provecho que la rentabilidad electoral, como el PSOE viene haciendo en Andalucía desde hace treinta años.
Un acierto hay que reconocerle a Margallo: como sabe a quien se dirige y cómo hacerse entender, recurre a la parábola, ese mecanismo dialéctico fácilmente entendible por los que no están habituados a desentrañar el lenguaje conceptual.
Yo creo que Margallo, como jefe de los diplomáticos, se abstuvo de concluir su parábola como termina la que San Mateo aplica a Cristo con aquello de “Un padre de familia plantó una viña….” Que después de dejarla como los chorros del oro la arrendó a unos aparceros que se negaron sistemáticamente a pagarle la renta y hasta se cargaron al hijo del dueño cuando lo mandó para que la cobrara.
Si Margallo hubiera acabado su parábola, la cosa habría terminado en que la Unión Europea alentaría a Turquía para que convencieran a los griegos, y los turcos no habrían parado hasta llegar a las fronteras de Croacia.
Pero eso un político como Margallo no lo habría hecho nunca porque los conceptuosos demócratas habrían dicho que hay que ver…  

sábado, 11 de julio de 2015

LO DEL PAPA, LOS ESPAÑOLES Y AMERICA



Lo ha dicho amparado en su doble infalibilidad de Papa y de argentino, así que punto en boca. No nos queda más que humillar la cerviz y pedir perdón,
Francisco, por Papa y argentino, es doblemente sabio así que los bárbaros españoles tenemos que disculparnos por las barbaridades que dice que nuestros antepasados hicieron al conquistar América.
Los que no tenemos en nuestro árbol genealógico a ningún antepasado que se expatriara para civilizar, cristianizar e incorporar al mundo hasta entonces conocido a los hasta entonces ignorados, somos los únicos que, como Pilatos, podemos lavarnos las manos.
El Papa Bergoglio no puede hacerlo porque antepasados suyos viajaron a América para establecerse allí aunque no desde la cruel España sino desde la lírica Italia.
Mal se la jugó la historia a España al haber sido españoles los primeros forasteros que llegaron a América. La mala suerte nos privó de que hubieran sido los de allí los que nos descubrieran, nos conquistaran y nos hubieran incorporado a su superior civilización.
La fatalidad también estuvo en contra de los españoles que fueron por allí. Si hubieran sido menos fogosos, no habrían dejado mestizos, como no los dejaron los conquistadores ingleses, que acabaron con los nativos y se aguantaron las ganas, si es que las tuvieron, de cohabitar con  las nativas.
Pero las cosas son como fueron y no como ahora les hubiera gustado a los infalibles por oficio y pasaporte que hubieran sido.
Hay que señalar como explicación que no disculpa de lo que dice el Papa que hicieron los españoles en América, que si no sabíaNni donde estaban, cómo iban a adivinar lo que allí tenían por costumbre.
Intentaban llegar a la India de las especias y se toparon con la India del mambo y, en vez de respetar las guerras de las flores, el canibalismo y la esclavitud, acabaron con esas folklóricas costumbres.
Y convirtieron en súbditos de la jerarquía papal a los que estaban sometidos a la liberal autoridad de los caciques nativos.
Cada uno en su casa, y Dios en la de todos. Ni conquistas ni descubrimientos ni civilización ni emigraciones.
El que tenga curiosidad por saber lo que hay fuera de su país, que vaya de turista, con visado en regla y acorazado con un buen fajo de divisas fuertes.

LO DE EL PAPA Y AMERICA



Lo ha dicho amparado en su doble infalibilidad de Papa y de argentino, así que punto en boca. No nos queda más que humillar la cerviz y pedir perdón,
Francisco, por Papa y argentino, es doblemente sabio así que los bárbaros españoles tenemos que disculparnos por las barbaridades que dice que nuestros antepasados hicieron al conquistar América.
Los que no tenemos en nuestro árbol genealógico a ningún antepasado que se expatriara para civilizar, cristianizar e incorporar al mundo hasta entonces conocido a los hasta entonces ignorados, somos los únicos que, como Pilatos, podemos lavarnos las manos.
El Papa Bergoglio no puede hacerlo porque antepasados suyos viajaron a América para establecerse allí aunque no desde la cruel España sino desde la lírica Italia.
Mal se la jugó la historia a España al haber sido españoles los primeros forasteros que llegaron a América. La mala suerte nos privó de que hubieran sido los de allí los que nos descubrieran, nos conquistaran y nos hubieran incorporado a su superior civilización.
La fatalidad también estuvo en contra de los españoles que fueron por allí. Si hubieran sido menos fogosos, no habrían dejado mestizos, como no los dejaron los conquistadores ingleses, que acabaron con los nativos y se aguantaron las ganas, si es que las tuvieron, de cohabitar con  las nativas.
Pero las cosas son como fueron y no como ahora les hubiera gustado a los infalibles por oficio y pasaporte que hubieran sido.
Hay que señalar como explicación y no disculpa de lo que dice el Papa que hicieron los españoles en América, que si no sabían ni donde estaban, cómo iban a adivinar lo que allí tenían por costumbre.
Intentaban llegar a la India de las especias y se toparon con la India del mambo y, en vez de respetar las guerras de las flores, el canibalismo y la esclavitud, acabaron con esas folklóricas costumbres.
Y convirtieron en súbditos de la jerarquía papal a los que estaban sometidos a la liberal autoridad de los caciques nativos.
Cada uno en su casa, y Dios en la de todos. Ni conquistas ni descubrimientos ni civilización ni emigraciones.
El que tenga curiosidad por saber lo que hay fuera de su país, que vaya de turista, con visado en regla y acorazado con un buen fajo de divisas fuertes.

viernes, 10 de julio de 2015

LA CALOR



Si en sus tiempos hubiera funcionado la televisión, Noé habría sido el más certero hombre del tiempo. Nunca fallaría al pronosticar los períodos de lluvia.
¿Y para hablar del calor? Contratarían a alguien de mi pueblo, Palma del Río.
Y es que el conocimiento empírico, que se adquiere por experiencia propia, es más atinado que el teórico, “que permite descubrir en el objeto de investigación las relaciones esenciales y las cualidades fundamentales, no detectables de manera sensoperceptual”. (Google dixit)
Hablando en plata, que el conocimiento teórico es acertado si el pronóstico se cumple pero, si falla, hay infinitos factores para explicar el error.
El calor, o la calor si es insoportable y se feminiza el fenómeno para denigrarlo en un rasgo de machismo, los teóricos lo miden en grados Celsius en todas partes, menos en Estados Unidos que, como son americanos, lo hacen en grados Fahrenheit.
En Palma del Río, por conocimiento empírico, se sabe que, muy poco después de maldecir el frío llega el calor y, casi sin darse uno cuenta, le cae encima la calor, ese vapor viscoso casi sólido que acentúa la natural indolencia.
Para sobrevivir a la calor y al frío, curiosamente, los de Palma del Rio usan la misma fórmula: no salir de casa. En verano, por los revividores alientos de ventiladores y aires acondicionados y, en invierno, confortados por la cálida caricia de las bombas de calor y los calefactores.
Si algún insensato rompe esa regla  y asoma la nariz fuera del recinto seguro de su vivienda, comprueba que no ha merecido la pena correr el temerario riesgo: las calles siguen desiertas tanto en verano como en invierno y los edificios tan inmutables en invierno como en verano.

jueves, 9 de julio de 2015

MALEDUCADOS



La fotografía del presidente de Bolivia Evo Morales mostrándole al Papa Francisco un Cristo crucificado sobre la cruz y el martillo me provocó instintivamente una asociación de ideas, la interrelación con otras imágenes almacenadas en la memoria.
Debió ser una alucinación provocada, sin duda, por mi atocinamiento mental, desbocado por la plaga estacional de la calor.
Sería alucinación o no, pero lo cierto es que lo de Morales y el Papa me trajo a las mentes la foto de la meona, la de los deschaquetados y descorbortados afeando a los diputados del Parlamento Europeo que vistieran chaquetas y corbatas o la de uno de ellos, coletudo, regalándole al Rey de España una colección de libros de alucinada fantasía para que se enterara de lo que vale un peine.
Que nadie se alborote: si chocante es esa actitud de los que los fotógrafos creen que merece la pena ser retratados, la moda pasará como la de los miriñaques.
Y, si fuera más que eso, bastaría con sustituir en la enseñanza pública la obligación de saber donde nace y desemboca el Retortillo con una asignatura descatalogada: el manual de urbanidad, la guía del comportamiento acorde con los buenos modales, que demuestra buena educación y respeto hacia los demás.

miércoles, 8 de julio de 2015

LOS DESCASTADOS




El melenudo de trencilla que alardeaba de haberle pegado un puñetazo a un incordiante de casta inferior a la suya encabeza en España la rebelión contra la casta dominante, la de los ricos.
Seguía, y no iniciaba Pablo Iglesias, la tradición de los que encabezaron a los desheredados de la fortuna en la rebelión contra la casta opresora en cuyo seno los habían nacido.
Como el coletas Iglesias, sus inspiradores griegos son desclasados encomiables.
Los traidores a su clase, que surgiendo de la clase más humilde alcanzan el bienestar y defienden a los de la clase en la que se han integrado, son vituperados por desclasados.
Desclasados son los unos y los otros, pero se afea a los que se desclasaron para ascender y se elogia a los que lo hicieron para traicionar a los de su clase original.
Un poner: Maximiliano Robespierre era juez penal que condenaba a muerte con remordimientos a los asesinos y delincuentes comunes, pero lo hacía con satisfacción cuando se trataba de decapitar a reyes bobos e indolentes.
Fidel Castro, que de hijo de propietario explotador de ingenios azucareros pasó a perseguir sañudamente a los colegas de su padre.
Lenin, que de hijo de un funcionario destacado e  inspector de enseñanza, pasó a enseñar cómo eliminar a ricos y pobres que no dijeran amén a las barrabasadas que se le ocurrían.
¿Y los griegos en los que Iglesias se inspira?
Alexis Tsipras es hijo del propietario de una empresa de construcción civil, lo que le facilitó estudiar ingeniería civil en la universidad de Atenas.
Manis Varoufakis: tan conocido como primer negociador de Grecia con la Union Europea como por su espectacular residencia sobre el Peartenón, su exclusiva motocicleta o sus caros atuendos cuidadosamente desenfadados. Greco-australiano, fue profesor de economía en universidades inglesas.
Euclidis Tsakalotos: nacido en Rótterdam y conocido por el aristócrata rojo, el sucesor de Varoufakis como ministro de finanzas griego es hijo de un ingeniero civil dedicado a la industria naviera, pertenece a una familia de altos funcionarios políticos y miltares. Estudió en el elitista colegio inglés de Saint Paul y en la universidad de Oxford.
Tsipras, Varoufakis y Tsakalotos, los tres dirigentes de los desheredados griegos proceden, como todos los liberadores de la Historia, de la clase opresora. Son desclasados.