viernes, 20 de enero de 2017

AMOS Y ESCLAVOS



El día improbable en que cada español se responsabilice de satisfacer sus propias necesidades y deje sin argumento al gobierno para que lo haga en su nombre  y en provecho de los políticos, España será, si no un país mejor, por lo menos  un país de gente más libre.
Porque, si los gobiernos han acostumbrado a los gobernados a que dejen en manos de los políticos la solución de sus problemas personales, los ciudadanos se han enviciado y se desentienden de resolver sus propios problemas.
Así, estudian donde y lo que los gobiernos quieren y no lo que y donde quieran ellos o sus padres, trabajan en lo que el gobierno los emplee, van al médico que el gobierno les designe y hasta tienen el número de hijos que los que manden les recomienden.
Es una especie de esclavitud  consentida la esclavitud en la que el ciudadano español vive: que va a misa cuando un gobierno les dice que lo haga o cierra iglesias cuando el gobierno mira con suspicacia al que practique alguna religión.
Como aquellos siervos medievales obligados a creer lo que el señor feudal creía y a exponer su propia vida para defender la vida de su señor, los españoles de ahora son como los españoles de antes: esclavos del gobierno como antes lo eran del gobierno de entonces, encarnado en el que era dueño de sus vidas y sus haciendas.
Eso sí: la esclavitud actual ha sido democráticamente establecida y la de antes brutalmente impuesta.
La de entonces y la de ahora originan las mismas consecuencias: el que manda, manda y el que no mande, obedece.

jueves, 19 de enero de 2017

LIBRECAMBISMO O PROECCIONISMO

Si nunca es tarde para aprender lo que se ignora tampoco lo es para llegar a la conclusión de que la verdad es verdad y la mentira mentira, según el ojo con que se mire algo de lo que se dude si es mentira o es verdad.
Un suponer: el librecambismo y su filosofía contraria, el proteccionismo.
¿Por qué los ingleses y sus nietos bastardos, los norteamericanos, han sido ardientes defensores del librecambismo y  hasta que, simultáneamente,  han cambiado de chaqueta para pasarse al bando de los proteccionistas?
¿Degenerará hasta llegar a la autarquía que tradicionalmente combatieron con cañones y soldados durante toda su historia belicosa?
El librecambismo que hasta ahora profesaban ingleses y norteamericanos predicaba el rechazo a que los Estados y sus gobiernos interfirieran en la actividad económica y mercantil para que la gente pudiera beneficiarse de la amplitud de la oferta y el abaratamiento de los precios,  que tendría como consecuencia de la competencia libre de barreras y monopolios.
Y les fue divinamente a norteamericanos e ingleses hasta ahora porque lo que fabricaban era de superior calidad y, gracias a su libre circulación, llegaba a los consumidores más oportunamente y a mejor precio del que ofrecían otros fabricantes, nacionales o extranjeros.
Hasta que las circunstancias que aconsejaban la filosofía librecambista han cambiado porque los autos fabricados en México o los chalchiuis (baratijas) que llegan desde China compiten en variedad, calidad y precio con los fabricados en Estados Unidos.
Los Estados Unidos e Inglaterra han llegado simultáneamente a la necesidad de decidir:
 a) competir en calidad y precio con los bienes y servicios que llegan de países en los que su calidad y el precio desplazó en tiempos a los bienes y servicios nacionales, o
b)pasar del librecambismo al proteccionismo y atrincherarse en la autarquía antes combatida fuera, para sacudirse la competencia que hasta ahora consideraban motor del progreso.

Para Inglaterra es más cómodo salirse de la Unión Europea y, para los Estados Unidos, levantar un muro frente a México y salir huyendo del Pacto del Pacífico para no tener que competir con China.

miércoles, 18 de enero de 2017

FRIO Y CALOR



¿Hace más frio en invierno que calor en el verano?.
Esa es la pregunta que se hacen hoy los españoles, como variante a la que en el resto del año pasado se han venido haciendo sobre si el gobierno de entonces sería peor que el gobierno que lo reemplazara.
Ambas interrogantes dejan meridianamente claro que los españoles son, al fin y al cabo, personas tan normales como los yucatecos o los mesopotamios.
Y es que mesopotamios, yucatecos y españoles  dudan porque piensan, que es la facultad que los diferencia del resto de los animales vertebrados o invertebrados y que, gracias a que no piensan, están libres de dudas y hacen lo que los fuerzan a hacer sus instintos.
Así que las cavilaciones sobre el futuro de éste presente y las nostalgias del ya pasado son elucubraciones que para nada sirve ni a ninguna parte llevan.
Lo cierto y la verdad es que la televisión anuncia que se avecinan unos días de frío tan intensos que hasta el pensamiento se nos va a congelar.
Y esa es la esperanza que inspira el relativo optimismo con el que hay que afrontar el futuro: si el pensamiento se nos congela a los humanos nos elevará a la categoría zoológica superior, la de las marmotas o los osos que saben cómo pasar el frío: durmiendo en sus covachas.

martes, 17 de enero de 2017

SOBRE POBRES Y RICOS



Mensaje subliminal es, dicho de frente y por derecho, toda expresión que además de lo textualmente escrito o dicho, sugiere al que lo reciba un pensamiento generalmente malicioso.
Un suponer: El diario Publico, ese periódico que tan cumplidamente llama al vino pan y al pan vino, encadena tres noticias con los siguientes titulares:
--“Cinco datos que demuestran que la desigualad ha aumentado en España pese a la recuperación”.
--“Ocho hombres tienen la misma riqueza que la mitad de la población mundial”.
--“Ortega, su hija y Juan Roig poseen la misma riqueza que el 30 por ciento de los españoles más pobres”.
Es una gradación de titulares que inducen y conducen a los lectores a tres conclusiones inequívocas:
a) En el mundo hay una desproporción escandalosa entre el número de ricos y el de pobres.
b) Tres españoles tienen tanto dinero como quince millones de sus compatriotas.
c) Es un contradiós que requiere el correctivo urgente para reequilibrar la igualdad con que nacen los seres humanos.
No lo dice, pero como servidor inspira su propia filosofía existencial en la filosofía política del Diario Público, el mensaje es inequívoco: hay que quitarle a los que ganen más del salario mínimo interprofesional para distribuirlo entre los que ganen menos de ese salario.
¿Y qué estímulo para trabajar más que los demás tendrán los que tienen más que los que trabajen menos, hayan tenido más suerte o hayan destinado lo que tienen a reinvertirlo sabiamente para que los beneficios aumenten?
Pues la satisfacción moral que debería enorgullecer a todo ser humano por evitar tenerse que codear con los que siguen tan desnuditos toda su vida como ellos nacieron y que se pervirtieron ahorrando parte de lo que ganaron para aumentar su riqueza.
Si todos no podemos ser igualmente felices, seamos todos igualmente desgraciados.

lunes, 16 de enero de 2017

EL PUNTO DE INFLEXION

Esos alquimistas esotéricos para los que el punto de inflexión es aquel en que lo convexo deja de serlo para pasar a convertirse en cóncavo lo entienden de esa manera.
Para los que necesitamos contar con los dedos para descubrir que dos y dos son cuatro, el punto de infección es el momento en el que dices “hasta aquí hemos llegado y, de ahora adelante borrón y cuenta nueva”.
Si bien se mira, puntos de inflexión son todos y todos los momentos lo son porque el presente es fugaz como un evasor de impuestos, de manera que el punto anterior al de inflexión es diferente a los anteriores y a los posteriores.
En definitiva, que si como hoy he leído por ahí, el actual es el momento de inflexión del Partido Socialista porque quien se alce con su secretaría general marcará la impronta de su futuro, es como si  Cole Porter hubiera vuelto a cantar su begin the beguine en “Casablanca”.
Ni el Invicto Caudillo, que admitía a regañadientes que Dios tenía un poder superior al que él usufructuaba, fue incapaz de acabar con el partido socialista, cuanto menos va a poderlo hacer Patxi López, por muy vasco que sea.
No hay que tener miedo, pues. Mientras haya ilusos que prefieran condicionar la libertad del hombre sometiéndolo su antinatural igualdad, habrá socialistas y gente de izquierda.

Porque, como la mujer se distingue del hombre por su capacidad de engendrar de la que el segundo carece, la izquierda se distingue de la derecha porque supedita el derecho natural humano a la libertad, al condicionamiento antinatural de la igualdad.

domingo, 15 de enero de 2017

INSOLVENTES EN ÉTICA



“José Sanfeliu dice que no se expresó "adecuadamente" y que "lo que se hará es una bolsa de trabajo similar" a la del resto de centros públicos” (OK Diario)
Pues más le hubiera valido no intentar aclarar al compañero Sanfeliú que no pretendía desprivatizar la gestión de un hospital para que, de vuelta al despelote de la gestión publica, permitiera echar a los que ahora trabajan allí para colocar en su lugar a familiares, amigos y paniaguados socialistas.
Porque, ¿hemos de entender que en el “resto de los centros públicos” trabajan solo los familiares, amigos y compinches políticos del que mande?
En éstos días de riguroso invierno en los que el frío nos hace temblar a todos como si padeciéramos el mal de San Vito, no faltaba más que la aclaración de Sanfeliú para que nos internen en cualquier hospital de gestión pública en el que nos curen el tembleque.
Un redicho amigo mio trágicamente desaparecido hace un par de años habría dicho de éste Sanfeliú que es “un insolvente en ética”.
¿Lo serán también, por extensión, todos los sanfeliuses que desde la arrogante tiranía que ejercen en nombre de sus partidos declaran aptos o ineptos a los que trabajan en los servicios públicos?

sábado, 14 de enero de 2017

ESPERANDO (IMPACIENTE) A TRUMP

Vaya usted a saber si, después de todo lo malo que los listos progresistas  han dicho de Donald Trump, el inminente presidente norteamericano no va a ser tonto.
A) Ya no se discute si construirá o no su muro fronterizo con México, sino si serán los norteamericanos o los mexicanos los que paguen la obra.
B) Trump ha decidido cerrar la válvula de escape que para el régimen cubano eran las facilidades para integrarse en la sociedad norteamericana a los llegados desde Cuba.
A partir de ahora, el castrismo tendrá que gastar recursos y prestigio adicionales para reprimir a los descontentos del régimen, condenados a seguir en la isla.
¿Y el mandarín chino que ya enseña su coleta desde la cumbre de los Urales, al desequilibrar las economías del resto del mundo con las baratijas que desplazan del mercado mundial a las manufacturas de los demás?
Y todavía falta una semana para que Trump empiece a hacer lo que dice que va a hacer.
 ¿Y si, por un casual y en un rasgo de lucidez se le ocurriera resolver el más difícil todavía de todos los difíciles problemas que debe solucionar?  
Me refiero al de España, ese país que durante la mitad de su historia le creó problemas al resto del mundo y durante la otra mitad se los esta creando a sí misma.
A lo mejor, y en uno de sus fogonazos geniales, se le ocurre a Trump resolver el problema español, haciendo de España el estado 51 (quincuagésimo primero, dirían los finos) de la Union Americana.

A partir de entonces, y eso es tan cierto como que morir habemos, empezará la decadencia de los Estados Unidos.