viernes, 6 de febrero de 2015
miércoles, 4 de febrero de 2015
TODO ANTES QUE LA GUERRA (QUE HORROR)
Antiguamente, la
guerra era un recurso para conseguir lo que otro tenía o para defender lo que
otro te quería quitar.
No había
trampa: el que estaba dispuesto a pagar el precio de la derrota, se echaba una
guerra y el que confiaba en ganarla, lo resistía.
Esas
simplicidades que antiguamente regulaban las relaciones humanas han ido evolucionando con el tiempo y se ha llegado
a fórmulas menos radicales de resolver las diferencias entre discrepantes:
1.-Manifestaciones:
Cada uno de los discrepantes junta a todos sus partidarios para que su
contrincante y sus seguidores se acobarden y cedan.
2.-Elecciones:
Los discrepantes, reacios a admitir el resultado de la concentración de partidarios,
se citan a echarse unas Elecciones y reconocer como ganador al que tenga más votos.
(Se admiten protestas por trampas en el recuento, que no anulan el resultado).
3.-Protestas
multitudinarias: Concentración del mayor número posible de individuos para
afear a los jefes de sus adversarios algo que hayan hecho y que no les haya
gustado.
4,.-Campañas de
prensa, radio y televisión: Abundar en todos los espacios de esos medios de
comunicación en denuncias, análisis, críticas y sarcasmos contra actitudes y opiniones expresadas por los jefes de los
adversarios.
Aunque se sepa
de antemano que ninguna de esas fórmulas servirá para nada, se recurrirá a
ellas para justificar que se ha hecho todo lo posible para impedir los
supuestos desmanes del adversario, pero sin cabrearlo.
Por eso, no
tiene fin a la vista lo de los moros que matan a lo que no lo son, lo de los israelíes
que matan palestinos, lo de los palestinos que matan israelíes, lo de los ucranianos
que matan rusos, lo de los rusos que matan ucranianos y lo de los terroristas
que matan a los que se dejen matar.
Es natural
porque matar a los que matan sería colocarse a la misma altura moral de los
asesinos. Mejor protestar y condenarlos (moralmente, por supuesto).
lunes, 2 de febrero de 2015
PODEMOS, FUTUROS CULPABLES
Los españoles,
cuando nos da la vena de empecinarnos en que somos lo último que se despacha en
pueblo, nos comparamos con los alemanes.
Si aquí nadie
le da un palo al agua, en Alemania tienen que obligar a la gente para que deje
de trabajar. Si aquí tiramos basura a las calles, las calles de Alemania están
tan limpias que se podría comer en sus aceras un huevo frito con patatas.
Si los
alemanes se proponen hacer un imperio (reich) que dure mil años y a los doce no
quedan de ese imperio más que escombros, en España todos los gobiernos demuestran
su insolvencia en cuanto los ministros juran sus cargos.
Ahora, los
españoles se han empeñado en encontrar a quien culpar de sus desdichas para que
reemplace a Partido Popular y Partido Socialista como responsables de la
incapacidad personal de cada uno para resolver sus propios problemas.
Tan es así que
de Podemos, la pandilla que reemplazará a socialistas y populares, nadie de los
que quieren que gobierne se fía ni un pelo pero, para culparlos de la
incapacidad general, cualquier cabeza de turco sirve para darle sablazos.
La programada artimaña
de tener ya en reserva un responsable ajeno de las culpas propias, antes de
descartar al que hasta ahora ha venido cumpliendo esas funciones, demuestra
otra falsedad: que los españoles improvisan y no planifican.
Saben ya que,
mientras se siga haciendo almanaques para saber el día, la semana y el año en
que estamos, todo lo malo que le ocurra a cada uno será culpa de otro y todo lo
bueno que le pase será por mérito o suerte propia.
Y, si eso es
así, ¿para qué quieren los de Podemos el gobierno?
Para, con
conocimiento del sacrificio de gobernar, acusar de insensatos y revolucionarios
a los que quieran echarlos para ponerse ellos.
sábado, 31 de enero de 2015
LA HETERODOXIA DE PODEMOS
Los comunistas
serios creemos que solo puede triunfar la revolución en sociedades en las que
se den condiciones prerrevolucionarias y en las que el partido disponga de cuadros para dirigirla con eficacia.
La ortodoxia
comunista establece que los movimientos sociales cuyo objetivo sea provocar condiciones
revolucionarias en sociedades en las que no las haya, de hecho, favorecen la contrarrevolución.
Por eso, los
comunistas ortodoxos vimos con suspicacia la incursión armada del Che en Bolivia,
una sociedad rural y no industrial que no disponía de las condiciones ni los
cuadros para que la revolución triunfara.
Lo mismo puede
decirse del movimiento campesino encabezado por Mao en China y que desembocó en
un comunismo siempre sospechoso para el comunismo ortodoxo de la Unión Soviética.
Ernesto Che
Guevara, un heterodoxo comunista, llegó a proclamar la insensatez de que la obligación
de un revolucionario es hacer la revolución y no encabezar la revolución provocada
por las condiciones de descontento que el abuso capitalista provoca en la clase
obrera.
El modo
comunista al que parecen inclinados los del movimiento español “Podemos” parece
más heterodoxo que ortodoxo y más cercano a las tesis del Che y Mao que a las
de Lenin.
1.-Apela más a
las clases medias y de intelectuales descontentos que a los obreros industriales
sindicados.
2.-Desprecian
todas las convenciones éticas y sociales establecidas por la sociedad a la que
quieren someter a su revolución.
3.-Se desentienden
de todas las prácticas éticas establecidas previamente, iniciando la revolución
con su transgresión de leyes laborales, mercantiles o sociales.
4.-Incumplen
todas las prácticas sociales, éticas, mercantiles o laborales si con eso
aceleran su revolución.
Para “Podemos”
y sus ideólogos, su misión revolucionaria es hacer que triunfe su revolución y
conseguir todo el poder político, económico y social para impedir que la contrarrevolución
la adultere.
Por todo ello,
“Podemos” parece más un movimiento revisionista del comunismo tradicional que
una modalidad heterodoxa del comunismo revolucionario.
Su triunfo sería
su justificación y su derrota su fracaso.
jueves, 29 de enero de 2015
LO QUE SE LLEVA
Lo mismo que
los fabulistas inventaban personajes irracionales cuyas conductas usaban para
adoctrinar a los humanos, los parabolistas urdimos cuentos ficticios para retratar
situaciones reales.
En un pueblo
de la provincia de Córdoba llamado Palma del Rio había una vez (once up on a time , Il y avait une fois…) un
empresario sin empresa al que se le ocurrió una idea:
Para que los
que necesitaran desplazarse al ambulatorio, al polideportivo o a la estación,
les vendría bien un autobús que, mediante el pago de un billete, los llevara a
esos sitios, con paradas intermedias.
Dicho y hecho:
puso en marcha su proyecto que, poco tiempo después, lo aprovechaban tantos pasajeros
que, de hecho, se hizo indispensable.
El alcalde,
que era de izquierdas, pensó que era un riesgo innecesario que un servicio público
fundamental estuviera controlado por un
empresario privado que, por razones políticas, podría utilizarlo para presionar
al ayuntamiento.
Era prudente,
pues, que un servicio público fuera de titularidad pública: lo expropió y transfirió su gestión al ayuntamiento.
Muchos siglos
después, y por una enajenación inexplicable, los ciudadanos de Palma del Río eligieron
alcalde al candidato de la derecha.
Con el entusiasmo del neófito, el alcalde
derechista tomó dos medidas congruentes con los principios ideológicos
liberales: encomendar a empresarios privados la gestión de propiedades públicas.
Así, el
observatorio de uno de los dos ríos locales, un edificio que se había levantado
con dinero público y sin saber nadie
para qué, se cedió a un empresario privado al que, además, se le pagaba una
cantidad anual para que aceptara cargar con el mochuelo.
Poco después, el
alcalde de derechas decidió que el Convento de Santa Clara, una joya mudéjar
primorosamente restaurada durante el período como alcalde de su antecesor, del
mismo partido, se entregara a unos modistos sevillanos para que lo gestionaran.
Accedió además
el alcalde a que se modificara al capricho de los modistos, pero con dinero
municipal, el monumento mudéjar.
Pero, qué
barbaridad, ¿qué me dice usted? ¿y por qué ese despropósito?
Pues porque
uno de los dos modistos nació en el pueblo, aparentemente sin querer porque si
alguna vez volvió por allí fue de incógnito.
Es que Sevilla
está muy lejos, a 89
kilómetros.
--Y que, según
el alcalde privatizador, su tendencia sexual lo cohíbe.
--Claro, es
que la derecha no acaba de tragar eso de que el hombre debe ser y parecer hombre
y la mujer portarse y parecer mujer.
--Unos
antiguos, no saben cual es la trending topic.
--¿Y eso qué
es?
--Lo que se
lleva.
--Ah, bueno,
me creí que me estabas mentando la madre.
martes, 27 de enero de 2015
SYRIZA Y LOS DEMOCRATAS
Algunos de los que proponen que una utopía
abstracta conocida por democracia se concrete en el sistema más eficaz y justo
para que las sociedades se doten de gobierno están desconcertados.
“Si un partido ha sido el más votado por los
griegos”, se plantean, “¿cómo puede dudarse que sea el que mejor solucione los
problemas del pais?”
Los tiempos venideros resolverán ese enigma
y, al mismo tiempo, el más profundo de si la democracia, como se entiende esa
palabra aplicada a la formación de
gobierno, es un dogma o una filfa.
Si Grecia, Dios lo quiera, sale adelante
gracias a la acción gubernamental de Syriza, (que es como llaman en Grecia a lo
que en España es “Podemos”), miel sobre hojuelas, tutti contenti, adelante, no
hay moros en la costa.
Pero, ¿y si, Dios no lo quiera, Syriza no
solo no mejora sino que empeora lo que los votantes le han encomendado
solucionar?
La repercusión de ese fracaso tendrá
dimensiones cósmicas e históricas porque lo que ha fundamentado la democracia
desde que hace tres siglos empezaron a recetarla los enciclopedistas como el
bálsamo de Fierabrás de las desgracias sociales se demostrará un camelo.
Nos conviene que Syriza corte orejas al toro
griego porque, si no, habría que dudar si:
A) Todos los hombres somos iguales
B) Lo que la mayoría de los hombres crea que
es verdad, es verdad.
C) La mayoría nunca se equivoca, sino que la
engañan.
D) Si todos los hombres son iguales, son
iguales sus derechos.
E) Aunque sus derechos sean iguales, sus
obligaciones son directamente proporcionales a sus disponibilidades económicas.
En definitiva, que con el éxito o el fracaso de
Syriza la humanidad se juega poder seguir el camino que inició hace tres
siglos o volver tres siglos atrás.
Si es lo primero, lo que la mayoría decida es
la verdad y lo más conveniente y, si volvemos atrás la historia, el más listo,
más fuerte, más cruel o el más afortunado será el que diga lo que hay que
hacer y, los demás, a callar la boca y obedecer.
domingo, 25 de enero de 2015
EL FUTURO PERFECTO DE SUSANA
En
éste laboratorio de experimentación política que es la Andalucía del PSOE se está
trabajando en un proyecto que, si se viera coronado por el éxito,
revolucionaría las hasta ahora limitadas modalidades de gobierno.
Susana
Diaz, que encabeza el equipo de investigadores que lleva a cabo el experimento,
pasaría a la historia como gran innovadora del arte de someter a los pueblos
para que obedezcan a sus dirigentes.
La
humanidad pasó del caudillaje tribal a la monarquía, cuya soberanía abarcaba a
tribus homogéneas pero diferentes, al caudillaje religioso o militar y a las
llamadas democracias, fundamentadas todas en engañar a los que obedecen
haciéndoles creer que ellos mismos han escogido al que los manda.
Susana
se propone una síntesis de todos esos sistemas para consolidar : una monarquía
caudillista en la que miembros de una misma familia (PSOE), se sucedan unos a
otros a través de un mecanismo electoral que garantice la continuidad del
liderazgo familiar.
El
busilis del asunto (el punto que garantice que un mismo partido se suceda a
sí mismo) es el gran hallazgo que Susana
Diaz se propone demostrar, al repetir una vez más el sistema que el PSOE ha
venido probando en Andalucía desde hace años:
Consiste
en ganar las elecciones desde el gobierno, lo que posibilita escoger el momento
más favorable para los comicios e influir en su resultado aprovechando el Poder
para allegar voluntades y diluir inquinas.
Así,
Susana Diaz va a repetir lo que ya hizo Manuel Chaves en provecho de José
Antonio Griñán y éste a favor de la propia Susana Diaz: que uno suceda al otro
a medio mandato del presidente electo para que, en elecciones que gane desde el
poder, deje a media legislatura al correligionario que lo suceda para que
organice y gane las elecciones a la Presidencia de la Junta, que cederá antes
del fin de su mandato al que lo suceda.
Al
equipo de investigadores que encabeza Susana Diaz para perpetuar ese sistema de
gobierno político democrático-familiar sólo le queda la duda del nombre con que
se le conocerá.
Es
importante desvelar cuanto antes ese detalle porque debe hallarse la solución
antes de que se convoquen las elecciones
a parlamentarios en las Cortes, que elegirán al presidente del Gobierno que
suceda a Mariano Rajoy.
Susana
Díaz se sacrificará al presentarse como candidata del Partido Socialista Obrero
Español (PSOE) encabezando sus listas, después de haber dimitido como
Presidenta de la Junta de Andalucía y dejar en su lugar al diputado regional de
su partido que, desde el poder heredado, se lo deje a su heredero.
Como
Chaves hizo con Griñan y Griñán con Susana.
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