miércoles, 9 de diciembre de 2015

A PEDRO SANCHEZ


Dijo la Zorra al Busto, zorrabusto
Después de olerlo:
«Tu cabeza es hermosa,
Pero sin seso»
Como éste hay muchos,
Que aunque parecen hombres,
Sólo son bustos.
(Félix María Samaniego- 1745-1801)


martes, 8 de diciembre de 2015

EL DEBATE

Si Pedro Sánchez  hubiera leído “El Arte de la Guerra” del chino Tsun Zú, no le habría pasado anoche lo que le pasó: por no identificar correctamente a su enemigo se dedicó a atacar al que no lo era y lo derrotaron los que lo eran.
Al joven Sánchez, que podría haber sido un inapreciable jefe  del departamento de señoras en unos grandes almacenes, le ha dado por ser político.
Y así le va: en el debate de anoche se empeñó en venderle unos zapatos de tacón alto a una señora espigada como el PP, en vez de convencer a dos posibles clientas bajitas, como Podemos y Ciudadanos, de que esos serían los zapatos que realzaran la  esbeltez de su tipo.
Así que Pedro Sánchez habría sido tan mal vendedor de zapatos como lo es en el negocio de la compraventa de votos.
En la memoria queda la prueba de esa amarga verdad: el tedioso, repetitivo e intranscendente debate a cuatro con que Antena 3 castigó ayer a sus seguidores, que hubieran disfrutado más con una película de sexo, violencia y crueldad sádica.
Los debatientes de la antena tres, en la primera parte del debate, eran como cuatro chacales que se disputaban la misma carroña: los votos.
(En la segunda parte se unió a los cuatro chacales  un quinto: la muchacha que en la primera había estado calladita como moderadora y que, después, se transfiguró en entrometido incordio).
Lo cierto es que en el debate electoral pasó lo que tenía que pasar: que los cañonazos dialécticos de Sanchez quedaron cortos porque el Partido Popular está fuera de alcance para la artillería de su PSOE y que Ciudadanos y Podemos aprovecharon para, impunemente, destrozarlo a trabucazos.
Y todo porque los asesores de Pedro Sánchez lo han engañado (para eso cobran) haciéndole creer que ganará las elecciones solo si descarta quedar segundo.

¿Y por qué lo habrán engañado? Seguramente porque la tarifa por asesorar a un aspirante a ganar es superior a la que se cobra a un aspirante a perder lo menos posible.

domingo, 6 de diciembre de 2015

LA FARSA ELECTORAL

Este tiempo por el que estamos atravesando los españoles es el  habitual en España desde que el invicto Caudillo dejó de mandarnos lo que teníamos que hacer, decir, pensar o callar.
Lo único que ha cambiado es que, en vez de un solo Caudillo,  ahora nos lo mandan aprendices de caudillo, sin capacidad de caudillaje.
En las campañas electorales, todos los aspirantes a caudillos entran en un frenético paroxismo de simulación de lo que no son, al prometer lo que saben que no pueden cumplir.
Juegan a redentores de los demás para redimirse a sí mismos y a la caterva de parásitos que esperan engordar con los desperdicios del festín del amo.
Es ésta España un constante festival teatrero con tres o cuatro aspirantes a primer actor, varios miles de comparsas para hacer bulto y un patio de butacas con millones de apasionados espectadores que siguen al pié de letra las instrucciones para aplaudir o abuchear del jefe de cada claque.
El pueblo español, desde sus butacas, está entrenado secularmente para desempeñar su cometido: los españoles siempre fueron espectadores de la farsa y nunca protagonistas.

Eso sí: pagaron la entrada que después de la función se repartieron empresarios, primeros actores, las chicas del coro, el villano de la farsa, los tramoyistas, el apuntador y, naturalmente, los críticos que después publicaron que la comedia había sido genial.

sábado, 5 de diciembre de 2015

LA INTERESADA IGUALDAD DE LOS ROJOS


    El rojo Pedro Sánchez (lo llamo rojo no por desmerecerlo sino para elevarlo a la altura de mi Susana Diaz, la socialista que más manda ahora), es evidente que no cree en la igualdad que su partido predica.

Estoy impaciente por rectificar esa apreciación mía: bastaría que me explicara por qué se propone privar al Partido Popular, tan escrupulosamente legal por lo menos como el suyo, de su obligación de intentar gobernar si es el que gana las próximas elecciones, aunque sin mayoría absoluta en el Congreso.

Dice hoy el periódico El Mundo—tan de fiar como El País, Público, o el Plural—que Sanchez se propone inducir a Podemos y Ciudadanos a que se unan a sus socialistas para que el Partido Popular no gobierne si, aunque sea el que más votos consiga, necesita el apoyo o la abstención de PSOE, Ciudadanos o Podemos para formar gobierno.

Y es que ésta peculiar democracia española es una filfa: en las de vcerdad, la gente  elegiría a sus gobernantes y en ésta, los votantes se limitan a apoyar a los desconocidos que los mandamases de los partidos ponen en sus listas.

Este tejemaneje del que tantos comen cigalas gracias a que los demás comemos espinacas, ha sustituido la dictadura unipersonal por otra en la que los jefes de los partidos ejercen dictauras turnantes.

Eso sí: las ranas podemos croar libre y escandalosamente en la charca cada vez más cenagosa, que es el hábitat reservado a los sapos.

Pero, siempre hay peros, ya la letra de aquella sevillana lo advertía: “¿Para qué quiero llorar si no tengo quien me oiga?”    

 

viernes, 4 de diciembre de 2015

LAS MODAS


Estoy hasta mi semítica nariz de casi todo pero lo que me sublevaría, si no fuera demasiado fatigoso sublevarse, sería lo de las modas, sus catálogos y, sobre todo, sus modelos.
Todos y todas son jóvenes, esbeltos, bonitos de cara y proporcionados de tipo.
Los y las modelos son raros especímenes que, en pelotas, estarían tanto o más vistosos que con las ropas que anuncian.
¡Vaya mérito el de los modistos! Se las rebuscan y ganan un dineral haciendo atractivos a los que ya lo son.
Es como si un plato de jamón de montanera necesitara estar bien ordenado en el plato para que sepa mejor al engullirlo.
Que echen en el plato un guiso pegado e incomible lo sirvan y lo adornen con el mayor esmero, a ver si consiguen que sea un manjar para un inapetente crónico.
Que se atrevan los modistos a hacer bonito a un viejo tripón, arrugado, desdentado, paticorto, calvo y con los ojos llorosos por un catarro incontenible.
Estaría bonito, únicamente, dentro de una caja de caudales cerrada e instalada en un salón a oscuras.

Y ni así.    

jueves, 3 de diciembre de 2015

CORDOBIZAR EL MUNDO

“Los candidatos número uno al Congreso del PP, PSOE, Ciudadanos y Podemos por Córdoba abordan la reforma de la Constitución en un acto organizado por la Facultad de Derecho” (El Dia de Córdoba 3-12-2015).

Los cordobeses tenemos alma universal y anhelos imperiales siempre insatisfechos. Por el Norte linda Córdoba, o debería lindar, con el Círculo Polar Ártico y, por el sur. con el Antártico.
Córdoba es más que el caserío que se derrama desde Las Ermitas (“Hay de mi alegre sierra sobre las lomas…) al Campo de la Verdad, porque es un permanente anhelo imperial para que todos los humanos alcancen la suprema categorÍa de cordobeses.
Por eso, los candidatos cordobeses al congreso de los diputados anuncian que no se limitarán a defender los intereses de su provincia, sino a tareas más elevadas (“paulo maiora canamus”)—suenan los versos de la romana Córdoba.
La reforma de la constitución española es el aperitivo de la hartazón de tareas que se asignan para hacer de todo el mundo una Córdoba feliz.
La Unión Europea, por ejemplo será una filfa mientras su capital sea Bruselas. Trasládese a Córdoba.
Y esa ONU ¿qué pinta en Nueva York? Si es una organización universal, habría que trasladarla a la ciudad símbolo de la concordia intercultural: a la Córdoba Judía Mora y Cristiana.
La lista de tareas de los candidatos a diputados por Córdoba a las Cortes Españolas es tan interminable como imprescindible para que toda la humanidad sea tan feliz como los cordobeses:

Hasta quieren universalizar la acertada fórmula cordobesa del perolito, que es como llaman los cordobeses a irse al campo a jartarse de comé  que lo no cordobeses llaman pic-nic. Es mesté vé…

miércoles, 2 de diciembre de 2015

ESPAÑOLES: DESGRACIADOS PORQUE QUIEREN

Las tribulaciones por las que España recorre su actual  Vía Crucis son justa consecuencia de la miopía de los españoles: proclámenme emperador como hicieron los romanos con Cincinato, y  podré volver a mi arado y a ser feliz dejando felices a los españoles.
Mis condiciones se reducen a una. Que me proclamen emperador, no que me elijan.
Hay dos seculares sinsabores nacionales por los que los españoles, si no desgraciados, tampoco son felices:
a) La tozuda demanda de los catalanes  de dejar de ser españoles.
b) El anhelo general de bucear en aguas cristalinas, transparentes, perpetuamente cálidas y aceradas por playas interminables de rubia arena.
Como en las promociones publicitarias para convencer al cliente de que compre lo que a nadie le interesa comprar, esos dos sinsabores nacionales se endulzan con una sola decisión:
1.-Que los catalanes sean tan felices como nos dejarían a los demás españoles y,
2.-Con lo que nos ahorremos al librarnos de Cataluña paguemos la deuda de 70.000 millones de dólares (60.000 millones de euros) del Estado Libre asociado de Puerto Rico.
Por muy poco que los portorriqueños quieran a España la quieren más que los catalanes y, si dejan de ser parte de Estados Unidos, automáticamente pasarían a ser territorio de la Union Europea.

Todo resuelto y, además, sin el envilecido proceso democrático.