domingo, 24 de enero de 2016

CANTAR, LLORAR.

Ya manda podemos
Ya manda podemos
Ya se fue la casta de los perfumados
A zorruno y mugre ya todos olemos
Del jabón y el agua nos han liberado.

Esa versión de la marcha triunfal de Rubén Darío es la que deberían cantar Pablo Iglesias y sus secuaces, en vez de la pachangosa Internacional que con euforia postetílica berreaban el Podemita y sus acólitos, mientras exhibían un cartel con Lenin como reclamo ideológico.
Si Vladimir Illich Ulianov los hubiera visto no perdería tiempo en despachar a Jossif Vissariónovich Dzhugashvili, también llamado Joseph Stalin, para reducirlos a la austera disciplina proletaria.

Claro que Iglesias y sus adláteres ya se encargarán de que los proletarios españoles de verdad  canten menos y lloren más.

sábado, 23 de enero de 2016

EL QUE OBEDECE NO YERRA

Dicen que Giulio Andreotti, cuya capacidad de maniobra le permitió sobrevivir casi eternamente en el proceloso mar de la política italiana, visitó España en los días de la transición, de la que opinó que “le faltaba sutileza”, (manca finezza).
Si en vez de la de entonces hubiera tenido que opinar sobre la política española actual, hasta el etéreo Andreotti habría carecido de recursos dialécticos para definirla sin ofender.
¿Qué habría dicho del poco musculado mental que es Pedro Sánchez, que acomete la canasta política adversaria con el ímpetu de un pivot basketbolero?
¿Y del alcalde del pueblo granaíno de Jun, José Antonio Rodriguez Sala, que secunda a su jefe Sánchez hasta si dice que caminamos sobre el cielo y volamos por el suelo?
Uno tiene que alegrarse de que la política española haya retrocedido a la no política de su juventud, a los tiempos dorados de su infancia, en los que las decisiones de Franco no se discutían porque para eso era el Caudillo, y en los que la miserable España del racionamiento alcanzaría el Cielo  recuperando su Imperio.
Y es que los españoles de ésta España eterna nunca nos hemos equivocado porque siempre hemos obedecido.

Se equivocan los que nos mandan.

viernes, 22 de enero de 2016

LAS TRAGADERAS DE PEDRO SANCHEZ

Madrugar no solo significa levantarse temprano. Lo que hizo Pablo Iglesias en sus declaraciones posteriores a la entrevista con el Rey fue, en toda regla y en terminología política mexicana, madrugar a Pedro Sánchez.
El de Podemos se anticipó al socialista en el diseño del gobierno que  Sanchez tendría que presidir para contar con el apoyo de los de Iglesias.
La jugada de póker de Rajoy, que pasó en blanco cuando le llegó el turno de apostar, significa que sigue en el juego pero reservándose el derecho a igualar o superar la apuesta de los otros aspirantes a ganar la mano.
Confía, por lo tanto, en llevar mejores naipes que quienes lo precedieron en la puja.
El que ya no puede equivocarse es Pedro Sánchez, al que Pablo Iglesias lo había retado previamente: o preside el gobierno con el que el de Podemos lo madrugó autonombrándose vicepresidente y proponiendo a varios otros ministros, o el candidato socialista queda fuera de juego.
Ahora el secretario general de los socialistas, perdedor de las elecciones superado por Rajoy, ya no tiene que demostrar la capacidad de liderazgo que le ha arrebatado Iglesias.

Ha llegado el momento de que el socialista derrotado en las elecciones, Pedro Sánchez, demuestre sus tragaderas. 

jueves, 21 de enero de 2016

ROBAR


 Robar es una actividad humana muy antigua, placentera y peligrosa: Si te sorprenden robando te la cargas, a menos que el ladrón sea más fuerte que la víctima.
Entre esos ladrones con bula para robar se encuentran, naturalmente los gobiernos de esos países de habitantes masoquistas que, cuanto más los haga sufrir el gobierno, más respaldo le dan.
Son los países que implantan ese sistema apodado democracia.
Un suponer: la gente está hoy (o debería estar) contentísima, porque ese fluido que permite activar su economía, llamado petróleo, se cotiza a 28,24 dólares el barril y al llenar el depósito de sus coches lo paga a algo más de dólar por litro.
El 15 de Julio de 2008, cuando el precio del barril era de 145 dólares, el litro de gasolina costaba 1,30 dolares.
Como se supone que el avance imparable de la tecnología habrá permitido en éstos ocho años abaratar los costes de extracción, transporte y refinado del  crudo para convertir lo que sale del subsuelo en lo que permite a los vehículos rodar por el suelo, las gasolineras deberían incentivar el consumo de sus carburantes regalando un chupa-chup al que se lo lleve gratis.
Dicen que la culpa de que la gasolina no baje proporcionalmente a lo que ha bajado el precio del barril de petróleo es culpa de los impuestos con que los carga el gobierno.
Debe ser verdad porque la existencia del gobierno se justifica por la imperiosa necesidad de los ciudadanos de que le hagan la vida tan poco placentera que vivir sea morir a plazos.
Pero puede que no sea solo culpa del gobierno este sinsentido. Las compañías extractoras, transportadoras, transformadoras, distribuidoras y vendedoras de los derivados del crudo cada día son más prósperas.

El que proporcionalmente se beneficia menos es el consumidor, el pagano.

miércoles, 20 de enero de 2016

LA PROCELOSA POLITICA

Hay palabras como proceloso que, sin que se sepa por qué, provocan una fascinación en quien las oye o lee por primera vez, y que perdura a lo largo de la vida, por muy larga que la vida sea.
Es el caso de proceloso-a, que descubrí en mi preadolescencia al leer una novela exótica, “Pequeñeces”, del Padre Mariana.
Es exótico lo que se refiere a algo ajeno y misterioso, como la burguesía confortable y convencionalmente transgresora de mediados del siglo XIX para un niño de la postguerra española de mediados del siglo XX, en la que encontrar cada día el alimento básico era una aventura incierta.
Un suponer: es tan exótico el Nueva York rascacielero para un papú de la selva novaguineana como lo es la cabaña novaguineana de hojas de palma para un rascacielero neoyorquino.
Y es que proceloso se emplea para describir un mar agitado, turbulento, en el que las gigantescas olas encubren escollos traicioneros y arrecifes asesinos.
Un peligro que en mi Palma del Río natal, alejada más de 180 kilómetros del mar más cercano, era inimaginable.
Ahora, en mi caduca vejez, el mar sigue tan alejado como en mi niñez, pero hay un simil de ese mar tenebroso y traidor que amenaza a esta España, aun a la de la meseta manchega: el de la política.
Hay dos clases de pilotos para sortear los escollos traicioneros de ese mar proceloso: los audaces que como Pedro Sanchez arriesgan la seguridad del barco para llegar a puerto y los timoratos que, como Mariano Rajoy, pierden tanto tiempo sondeando los fondos para no encallar que, si llegan a tierra firme, lo harán a destiempo.

“….Y el no llegar da pavor/pues indica que mal tasas./más ay de tí si te pasas/ si te pasas,es peor” (Pedro Muñoz Seca, al que los compinches de Pedro Sánchez quieren quitarle la calle madrileña a la que pusieron su nombre).

martes, 19 de enero de 2016

RAZA, LA PELÍCULA DE FRANCO

DeseEmbarca la tripulación de un navío de guerra recién llegado a puerto después de una misión bélica en Filipinas contra los rebeldes tagalos que, alentados por la masonería internacional y por los enemigos extranjeros de España, se han sublevado.
Un viejo desvalido y harapiento interrumpe la reunión del apuesto e impoluto capitán con su empingorotada familia para preguntarle por qué no ha desembarcado su nieto.
Le responde que, por ser el que más amaba a España, lo premíó encomendándole una arriesgada misión en la que perdió la vida. Resignado y orgulloso de su nieto, el abuelo se retira agradecido al capitán.
Así empieza la película Raza, que magníficamente restaurada, emitió anoche la segunda cadena de Televisión Española.
Raza es la plasmación cinematográfica del guión ideado por el Caudillo Francisco Franco, invicto en las dos guerras que cimentaron su aureola: la primera contra las bandas cheljas del norte de Marruecos equipadas con el material militar previamente arrebatado al bien pertrechado ejército nacional español.
La segunda acción heroica del guionista de Raza lo encumbró a la Jefatura del Estado Español, el más antiguo de la vieja Europa que, en tiempos, dominaba 22 millones de kilómetros cuadrados e impuso al mundo un modo español de entender la vida.
En esa segunda campaña militar, Franco encabezó la sublevación de un ejército moderno, articulado por profesionales de la guerra y férreamente disciplinado, contra milicias desorganizadas y anárquicamente conducidas por jefes espontáneos que cambiaron sus herramientas de trabajo por la espada.
Raza, contemplada desde la butaca del salón de la vivienda de un pueblo de una España en descomposición fatalmente inevitable, es una película de ciencia ficción, un cuento que recuerda al de Blacanieves y los 46 millones de enanitos.
¿Qué ciudadano español de ahora, sistemáticamente entrenado para vivir del Estado Español,  se enorgullecería de morir por España?

Raza, como la invencibilidad de su guionista es, para los espectadores de ahora, el imaginativo ejercicio de una mente patológicamente desequilibrada.

lunes, 18 de enero de 2016

EL ANSIA PRESIDENCIAL DE PEDRO SANCHEZ

En esta aldea global que es Palma del Río vivimos 20.000 aldeanos mayoritariamente andaluces, por ahora españoles.
Pero una minoría de palmeños llegó aquí desde 82 otros países,  por lo que eran y siguen siendo extranjeros.
Por lo que se sabe, ni uno procedente de Argentina y a un argentino se le distingue en cuanto hable para sentar cátedra.
Ojalá llegue un argentino pronto a Palma del Río. Lo necesitamos para que nos explique a qué se debe la necesidad compulsiva de Pedro Sachez de ser presidente del gobierno.
Un francés que anda por aquí (los franceses son argentinos aficionados) frunce la boquita para decirnos que el alma del secretario general transmigró a Pedro Sánchez de la del esclavo guineano de un tullido de Georgia.
“…  l,ame du vieux cotonnier il y est l,ame de Pedró” (grita el francés que, como todo extranjero habla a voces para hacerse entender por quien desconozca su idioma).
Puede que sea así y que el secretario general del PSOE tenga el alma del hinchapelotas de su dueño esclavista.
Por eso, y para mandar más que nadie en ésta plantación algodonera que es la España democrática, está dispuesto a hacer trampas para que lo apoyen los esclavos libertos de Podemos.

Les daría a cambio no solo cuatro grupos parlamentarios en el Congreso sino que, si además le cantan con la voz rota de los esclavos ”Old man river”, les daría un bote de colonia Nenuco a cada uno de ellos.