jueves, 4 de febrero de 2016

MEJOR SIN GOBIERNO

Anda preocupada la gente—la gente somos todos—no porque no haya gobierno sino porque, hasta que no lo haya—no tendrá (tendremos) a quien culpar de  su (nuestra)  incapacidad para resolver sus (nuestros) propios problemas.
Y es que esa es la genuina función del gobierno en todos los paises y, sobre todo, en ésta España en proceso de fragmentación: si en vez de una hubiera 17 Españas, las dificultades ahora generales se reducirían a una decimoséptima parte del total.
No dejarían los todavía españoles de padecer los mismos contratiempos pero, en vez de sentirse desgraciados por los problemas de todos, solo lo serían por los de la decimoséptima parte en la que vivan.
El motivo de insatisfacción de, por ejemplo los andaluces, solo afectaría a los que vivan en Andalucía y los de las otras fracciones de la antigua España, que los resuelvan y preocupen a los que los hayan creado y sus gobernantes empeoren al no resolverlos.
Y es que los gobiernos, constituidos por el método que se constituyan, (dictadura, democracia, teocracia, por generación espontánea o por imposición asamblearia),  solo solucionan los problemas de los que los manejan, a costa de los gobernados.

¿Qué clase de gobierno cabe esperar del elector que no es capaz de resolver por sí mismo su propia y personal incapacidad, si además tiene que preocuparse de remediar los problemas de los demás?

miércoles, 3 de febrero de 2016

PEDRO SÁNCHEZ Y EL PODER

Este Pedro Sanchez que nos va a gobernar es la personalización del norteamericano puro, el wasp (blanco, anglosajón y protestante), idealizado por el mito  del “self made man” (hombre hecho a sí mismo), porque se ha hecho imponiéndose a los demás.
Todavía no ha logrado presidir el gobierno de España, pero está más cerca que ayer de lograrlo.
¿Cómo lo ha hecho lo que hasta ahora hizo?
Ciñéndose a un principio básico de los inventores de éste sistema genuinamente norteamericano: el peculiar método inventado en Estados Unidos de llegar a gobernar a petición de los gobernados.
 “Para alcanzar el poder es indispensable demostrar que se ambiciona el poder y que se hará cualquier cosa (everything) para lograrlo”, como sentencia uno de los axiomas del politiqueo americano.
Cincinato, el romano que aceptó poderes dictatoriales para salvar a Roma de ecuos y volscos, y volvió a su arado en cuanto lo hizo, es la antítesis de Sanchez y de esa forma norteamericana de ejercer la política..
El romano se resignó a mandar para salvar a Roma y Sánchez quiere salvar a España para mandar.
Ojalá lo logre y, cuando a Sánchez le llegue el momento de  abandonar el mando, su mandato deje a los españoles transmutados en pueblo orgulloso de su trabajo, responsable de forjar por sí mismos su bienestar, capaz de decidir lo que le conviene sin que el gobierno le dicte lo que le convenga.

Cosas más increíbles se han logrado, por ejemplo, que unos padres puedan tener descendencia sin sudar para lograrlo. 

martes, 2 de febrero de 2016

SER Y PARECER

A éste Partido Popular, que buen y pronto fin tenga, está a punto de pasarle lo que le pasó a Cornelia, la segunda esposa de Julio César el de las Galias que, por lo que cuentan, era guapa pero un poco tonta.
Se dice que un apuesto donjuan se disfrazó de mujer para colarse en una fiesta apta solo para hembras, con el propósito de ligarse a la mujer del César.
Los chismes lo indujeron a divorciarse de su parienta después de proclamar, según Plutarco, que “la mujer del César, además de ser honesta, debe parecer honesta”
Que se aplique el cuento el Partido Popular porque, desde hace años,  no hay día en que de alguno de sus dirigentes no se diga que se ha llevado la honra, las bragas y los cuartos, cuya custodia les había sido encomendada por los votantes.
¿Qué futuro aguarda a un partido político con mala fama? El que pagó con el divorcio la incauta y ligera de cascos mujer de Julio César.
Parece que a los españoles los está calando tan hondo la bien adquirida mala fama del Partido Popular que más les valdría divorciarse de él para no pasar por consentidores.
 Los españoles, si decidieran huir en bloque del Partido Popular, no lo harían para alistarse en otro mejor, sino menos malo porque todos los que mancharon sus dedos al meter mano en el poder sacaron los dedos sucios.
Los de Podemos son comensales precoces porque todavía no ha metido cuchara en el guiso nacional y se han pringado ya en potajes extranjeros.
Visto lo visto, y en previsión de lo que queda por ver y saber del Partido Popular, ¿qué pueden hacer sus militantes y los que los votan?

Salir de estampida y coger sitio en la cola de Ciudadanos, que ofrece un menú similar al que están acostumbrados y que todavía no huele a podrido.

lunes, 1 de febrero de 2016

TIERRA DE MITOS


Esta cosa en irrefrenable proceso de evanescencia que es España será dentro de no demasiado tiempo un mito, una fábula sustentada por ensoñaciones ilusorias para ocultar una realidad ramplona.
En lo que hasta ahora se conoce por España vivieron neandertales mitológicos pero hace unos diez mil años, al finalizar la última glaciación, llegaron por el congelado estrecho de Gibraltar unos africanos que se mezclaron con los neandertales nativos, de los que se conserva el 10 por ciento de los genes en la población actual.
Desde siempre unas pateras tan frágiles como las de ahora, acarrearon al sur de la vieja España cheljas rifeños que se asentaron por aquí, y que formaron la cabeza de playa para los cheljas (no árabes) de los que se conoce como la invasión de 711, puede que capitaneada por Tarik.
Por aquí no aparecieron árabes hasta que algunos fugitivos Omeyas llegaron huyendo desde Damasco, pasado el año 750.
¿Cómo pudieron derrotar unos desharrapados cheljas a un potente ejército como el visigodo de Don Rodrigo?
Porque los bárbaron se habían aclimatado tan bien a España que ya habían adquirido las virtudes españolas del oportunismo, la traición y el vendepatrismo.
La España visigoda ya estaba enfrentada por aquél entonces entre los cristianos trtinitarios (Padre, Hijo y Espiritu Santo) ortodoxos, y los unitarios (un solo Dios), que predicaba el arriano Prisciliano, el que ocupa realmente el sepulcro que oficialmente se acredita a Santiago,en Compostela.
Los prisicilianenses encontraron en los musulmanes (“no hay más Dios que Dios”) unos aliados dogmáticos que pudieron debilitar a la fuerza visigoda de Don Rodrigo, al que se las tenía jurada el conde Don Julián de Ceuta porque había mancillado la honra de su hija, la Cava, sin reparar con el mattimonio la coyunda.
Lo que, ocho siglos después de eso aconteció, demostró que el tiempo había pasado, pero no el carácter de los españoles:
 A los Reyes Católicos les salieron por la culata los tiros ideados para que las monarquías europeas se aliaran con la española gracias al casamiento de sus  hijas, y la cosa terminó en que los españoles acabaron pagando el pato por los conflictos de las monarquías europeas con las que sus hijas se habían casado.
Cuando se extinguieron los Austria y los sucedieron los borbones, los españoles pasaron de mamporreros de los austrias a alcahuetas de los franceses.
Y en esas seguimos: ahora, unos se empecinan en someterse a Bruselas y otros en sacarles las castañas del fuego a iraníes y venezolanos.
¿Y España? Un mito, una leyenda, la pesadilla borrascosa de una eterna noche atormentada

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domingo, 31 de enero de 2016

SORPRENDENTE SÁNCHEZ

La  pícara filigrana de Pedro Sánchez al invocar a la mayoría sin nombres para desautorizar a una minoría conservada en alcanfor en el baúl de la historia ha sido sorprendente.
Tan sutil que no pudo idearla Sánchez, una fuerza de la naturaleza que acomete sin pensar y que, hasta ahora, parecía incapaz de caminar mientras masticaba chicle.
Porque la maniobra de recurrir a las bases para empinarse a la presidencia del gobierno es desarticular el armazón democrático de una organización que, como el PSOE, la  estructuró para eludir los riesgos dictatoriales de las democracias asamblearias y populistas
La propuesta de Sánchez deja de lado las cautelas intermedias para llegar al poder, que es el objetivo final de la política, tanto para las dictaduras como para las  democracias.
Fuera las caretas que enmascaran la ambición del mando: si mandar es lo que importa, ¿parta qué andarse con las pamplinas de las formas?
La democracia era el camino sutil para alcanzar el poder, una mera fórmula para disimular la ambición que, en un momento dado, entorpece el logro del objetivo, ¿por qué, pues,  no obviar la fórmula?
Hay que agradecer a Pedro Sánchez la audacia de sortear a los notables de su  partido para recordarles que su pasado pasó y que el futuro se forja en el presente y pertenece a los que, como ellos en su día, ambicionan forjar su porvenir.

Y el  poder que reclaman lo lograrán respaldando a Sanchez, el presente actual sobre el que llegarán al poder mañana los que sigan hoy al secretario general socialista.

viernes, 29 de enero de 2016

LA INJUSTA JUSTICIA



Lloraba un ladrón su pena
porque los guardias civiles
no apresan si robas miles
y él no sale de la trena.
por cuatro reales viles.
¿Es que robar no sabemos
los del pp, cuatro reales?
Ahí tienen a sus rivales,
socialistas y podemos,
que la caja de caudales
dejan sin una peseta
y por personas cabales
todo el mundo los respeta.  
“Es que, para ser delito”,
respondió un sabio prudente,
lo que importa es que la gente
le haya puesto el sambenito
de ladrón, al delincuente.


martes, 26 de enero de 2016

DEMODICTADURA

Cuando el predecible primate bípedo se transmuta en hombre su razón, que  le acicata la memoria, lo induce a la envidia y lo empuja a añorar lo que perdió para recuperar lo que antes tuvo.
Ese es el estado de ánimo del español actual: desconcertado por la forma de gobernar de los que eligió para hacerlo, echa de menos al que mandaba anteriormente asumiendo por sí mismo la responsabilidad del mando.
¿Era mejor la antigua dictadura que la ya no tan nueva democracia?
Para el que mandaba durante la dictadura, aquel era el mejor sistema.
Para el que manda  en esta democracia, la democracia es la pera limonera, el cigarrito después del café.
¿Y para los que obedecían antiguamente y siguen obedeciendo ahora?
Tan jodido es Enero como Febrero.
Así que más nos vale dejarnos de cuentos porque, como decía la suegra del comentarista gráfico (dibujante) del periodismo español, “siempre vive de ilusiones el tonto de los co(ji)nes”.

Y el que obedece es más tonto que el que manda, disfrace de democracia o de dictadura el sistema por el que obliga a los demás a hacer lo que a él le dé la gana.