domingo, 30 de abril de 2017

RECENTRALIZAR ESPAÑA



Cuando crees que alguien tiene razón hay que reconocérselo, aunque sea ingles.
Inglesa es una “Guia de España para xenófobos” en la que se lee que “el régimen de las autonomías extendió la corrupción a toda España”
Desde luego, de lo que no cabían dudas era de que lo de las autonomías era un contrasentido anacrónico.
En 1978, cuando los que hicieron la Constitución para repartirse entre ellos lo que había sido únicamente de Franco, la informática permitía saber lo que ocurría en todos los lugares desde uno arbitrariamente central porque confluían en él todos los enlaces informáticos periféricos.
Y es que la informática, como nos consta, permite saber lo que ocurre en cualquier lugar del planeta desde sus antípodas.
¿Para qué servían entonces las autonomías si la informática permitía saber lo que ocurra en cualquier parte, en el momento en que está ocurriendo?
Para multiplicar por 17 el número de empleados de la Administración Central, que gracias a la Informática hubiera bastado para saber desde Madrid lo que está ocurriendo tanto en las Canarias como en Cataluña.
¿Y cuál es el foco infeccioso de la corrupción administrativa, que contagia la enfermedad?
Antes de 1978 el foco estaba localizado en Madrid, de donde se extendía por el resto del territorio español, en proporción inversa a su lejanía del centro.
Ahora las 17 Madrid autonomizadas tienen más cercano el organismo al que le corresponda infectar, por lo que el contagio llega con más vigor y mayor eficacia.

sábado, 29 de abril de 2017

BAJO EL IMPERIO DE LA LEY



Todos los alcaldes que han regido mi pueblo desde que los votan los ciudadanos han sido, naturalmente, del PSOE.
¿Y por qué socialistas y no, por ejemplo, del PP?
 Porque los primeros han sabido profesionalizar la política, que consiste en ganarse el sustento desde un cargo estatal, y los del PP que siguen residiendo en el pueblo se toman la política como un hobby, que es lo que las personas normales hacen solo por placer, y en sus tiempos libres.
Pero, ¿nadie del PP vive en Palma del Rio de la política?
Que se sepa, solo Salvador Fuentes que, como dio el salto del pueblo a la provincia, viene a Palma del Rio poco más o menos como va a, por ejemplo, Cabeza del Buey.
Y ¿por qué los del PP de Palma del Rio no se dedican profesionalmente a la política?
Porque, si lo hicieran, descuidarían los negocios o trabajos privados de los que comen y come su familia.
Alguien podría pensar que los del PSOE, en esas condiciones, se eternizarán en el pueblo como Franco se eternizó en la nación.
Puede que sí y puede que no.
Porque los ciudadanos de Palma del Rio son además españoles y, por consiguiente, puede aplicárseles aquello de que “si no tienen enemigo fuera lo buscan dentro” que fue como Pompeyo Galo retrató a los que por aquí encontró. 
Por ejemplo: el alcalde socialista Salvador Blanco, que ahora ha ascendido a la política provincial de la que procede su sucesor José Antonio Ruiz, rehabilitó un antiguo convento en ruinas para trasladar dependencias municipales, despejar las actuales y, además, inducir a la gente a conocer las vecindades del convento, enclavado en el ahora desierto núcleo urbano tradicional.
Al pastón que se gastó para que los alumnos de una escuela taller local hicieran el trabajo y se entrenaran para que empresas privadas encontraran mano de obra especializada, se ha añadido el que se está gastando su sucesor que ha tenido la idea de cederlo a los empresarios de la moda Vitorio y Luchino.
(Paradojas de la vida: aquella Sor Asunta que me regalaba a través del torno que me impedía ver su rústico y pudoroso atuendo monjil, se toparía ahora con vaporosas sedas y transparentes gasas de las modelos que modelen las creaciones de la pareja de modistos.
Así que a los cuatro millones y pico de euros detraidos del pueblo para la primera iniciativa de restauración hay que añadir los 790.000 aprobados anoche para dejarlo al gusto de los modistos.
Que a nadie se le ocurra calificar de robo ese desvío de fondos que seguramente hubieran sido mejor empleados en otros menesteres.
Todo, escrupulosamente todo, se hizo respetando la letra y el espíritu de la ley.

viernes, 28 de abril de 2017

PROHIBIDO DESPATARRARSE

Mi madre, la mujer a la que más quise además de por haberme parido y criado porque sin ella no habrían nacido mis hijas ni mis nietos, no admiraba a Franco y tampoco lo detestaba pero lo elogiaba cuando lo veía en televisión, sentado y con las piernas juntas.
Le parecía un indicio inequívoco de que era persona educada y, para ella, las buenas maneras eran síntomas de buen corazón.
No opinan lo mismo, gracias a Dios, esos díscolos de la CUP de Tarrasa, buenos para nada y malos para todo.
Como se oponen a todo lo que a ellos les parezca mal, han calificado de “actitud machista” la de los hombres que se sientan en público, sobre todo en los transportes que comparten con los demás, despatarrados más o menos según el vértice de apertura de sus piernas.
Mire usted por donde los cuperos, que se han planteado permitir todo lo que Franco prohibía, para prohibir todo lo que Franco permitía, en algo coinciden con el Dictador: en la manera en la que la gente debe sentarse.

Y es que, explican esa rara afinidad, el fulano que en el autobús o el metro se despatarra, evidencia que es un machista latente que, en cualquier momento, puede evolucionar a agresor machista patente.

jueves, 27 de abril de 2017

LA PLAGA



Llevamos casi medio siglo engatusados con el señuelo de las supuestas disensiones entre los políticos que, entre todos ellos,  han conseguido que mordamos el anzuelo para caer en su trampa.
Porque, de verdad ¿a los españoles qué mas les da que mande el Partido Popular y el Socialista se le oponga, o al revés?
La infantería del PSOE y la tropa del PP (ahora ha entrado en quintas Podemos) comen y compran su comida con el dinero del que dispongan, por lo que a todos los españoles que obedecemos a los que manden lom que les interesa es su mayor o menor capacidad de compra.
Y es eso lo que mide el IPC, el índice de precios al consumo.
Si el IPC baja, lo que es infrecuente, por el mismo dinero podemos comprar más satisfactores. Si sube, que es lo habitual, menos.
En lo que llevamos de año, el IPC ha subido un 2,3 por ciento, lo que quiere decir que lo mismo que en 2016 compraba la gente, si sus ingresos no hubieran aumentado, puede comprar un 2,3 por ciento menos.
Y los que analizan y pronostican las oscilaciones de los precios dicen que será del 3,6 por ciento al final de 2017.
¿Que los que quieren gobernar robaran menos que los que ahora gobiernan?
Pues me parece muy bien, y me lo creeré cuando estén gobernando,  pero tengo mis dudas: ojalá metieran en la cárcel cuando gobiernen a tantos de los suyos como están metiendo los que ahora están gobernando a ladrones de los que son correligionarios.
Como esta plaga de langostas que son los políticos de la democracia van a devorar todo lo que sea verde como el dinero, y hasta que un insecticida los extermine, a los que siempre obedecemos, ¿qué más nos da que el insecto sea azul o rojo, si tanto uno como el otro nos quita la comida?
Un insecticida inocuo para los que somos víctimas de esta plaga política, y que elimine a las langostas sin distinción de colores, es lo que necesitamos.
Pero esa es como las esperanzas cortesanas: prisiones do el ambicioso muere y donde al más astuto nacen canas.

martes, 25 de abril de 2017

CAMBIOS Y CAMBIAZOS

Desde que mi paisano el cardenal Portocarrero dio el cambiazo al pasarse del bando austríaco al francés para la sucesión de Carlos II, el cambio es el factor político determinante  de la política española.
El de Portocarrero sí que fue un cambiazo y no el cambio que los actuales partidos políticos predican, consistente solo en que, en vez del Rajoy del PP,  mande desde Madrid el mismo perro, pero con diferente collar.
Porque el collar le sirve al perro para poner a salvo el pescuezo propio mientras muerde el pescuezo del perro que lo quiere morder.
En ésta España que nos preocupa tanto hubo una ocasión perdida de cambio y todo lo demás no ha pasado de intentos de cambalache.
Como desde Isabel y Fernando siempre han sido más o menos extranjeros los que han mandado en España, la España siempre obediente ha seguido el rumbo que le marcaban los reyes extranjeros que mandaban, generalmente en favor de los intereses de sus países de origen.
¿Y eso no ha cambiado decisivamente desde que la bandera de ese anhelado cambio la ondean los díscolos redentores de Podemos?
Pues no.
Los de Podemos, menos que ninguno de los otros partidos a los que quieren desplazar para mandar ellos: las de los moros de Persia y las de los desquiciados de Venezuela, sus dos garantes para subvencionar el gasto de sus travesuras.
Así que el cambio tan deseado por los españoles consiste ahora en que, en vez del IBEX, la Union Europea, el imperialismo yankee y la casta nativa, manden en España los hambrientos venezolanos y los tolerantes imanes iraníes.
En definitiva, que el cambio que los de Podemos y sus achichicles proponen  consiste en:
a) seguir como los españoles vivimos, deteriorando lentamente la calidad de nuestra vida, o
b) Vivir como los persas y venezolanos viven sus vidas: sin comida que los engorde, ropa con que cubrir sus desnudeces ni papel higiénico con el que limpiar lo que se ensucie.
Que lo decida la democracia, ese sistema que impide culpar a los dirigentes electos por el pueblo de las desgracias que al pueblo le ocasionen los que gobiernan.

Y es que, de los errores, tropelías o raros aciertos del gobierno elegido, los responsables son los que lo eligieron, no los electos.

lunes, 24 de abril de 2017

ESPAÑIZACIÓN DE EUROPA

Ha tardado en llegar, pero llegó.
Cuando el gobierno español solicitó y consiguió que el Mercado Común admitiera a España como miembro, lo hizo para que España se pareciera a Europa.
Casi 43 años después de la firma del tratado de adhesión, se ha conseguido que sus socios comunitarios se parezcan cada vez más a España.
Ahí tienen a Francia, ese país al que España ha anhelado siempre parecerse y que anda ahora tan liado como siempre lo estuvo España.
No es el de Francia el caso de la nube que hace verano porque, de una manera o de otra, todos los demás socios comunitarios de España  están ahora tan cubiertos de nubarrones como siempre lo estuvo España.
Hasta la pérfida Albión, esa Inglaterra que se hizo grande empequeñeciendo a España hasta arrinconarla en su último reducto peninsular, se ha españizado porque su personal anda alborotado:
Han decidido salirse del Mercado Común y ahora dudan si volver a ser solo la isla que siempre fueron o pedirle a los Estados Unidos, que hasta anteayer eran parte de Inglaterra, que los admita como su estado número 51.
Cuando Europa se españice, ¿qué será de Europa?.
Pues lo que ahora es esa colcha de retales diferentes que es España, en la que como hace un siglo que le faltan extranjeros que la zurren, cada una de las partes de España se dedica a pelearse con las otras partes.

Desde 1975 eso es lo que España está haciendo, así que tenemos la ventaja de la experiencia.

domingo, 23 de abril de 2017

LOS NIÑOS DE LOS TOREROS

Por lo que me cuentan  los de mi pueblo que acudieron a la plaza de toros atraídos por la nostalgia, lo que en ella vieron los convenció de que lo de antes era mejor que lo de ahora.
Vieron cómo dos de los niños de El Cordobés y uno de Pedrin Benjumea volvían al pueblo del que sus padres huyeron para encontrar fuera lo que aquí no había: la manera de hacerse rico sin haber heredado la riqueza.
El reencuentro con el pasado que la mayor parte de los espectadores no conoció me dicen que fue “entretenido”.
Pero de ahí, quizá para no comprometerse, no pasan.
¿Se entretuvieron viendo cómo los toros embestían a los toreros, cómo los toreros evitaban que los corneara el toro o simplemente por el ambiente festivo en el que la ocasión los volvió a juntar como los junta casi todos los dias?
Esa es una pregunta que uno no puede responder porque prefirió quedarse con la nostalgia intacta de los días que se emocionaba viendo torear a los padres de los que ayer intentaron imitarlos.
Y, ¿por qué?
Porque los años le han enseñado que lo bueno de verdad, lo que de verdad es bueno en el negocio relacionado con el toro, no es tanto ver cómo los matan sino comerse un buen chuletón de vacuno ya muerto.
Con un buen vino y un toque de chimichurri, naturalmente.

Y, después, extasiarse admirando cómo se mataban entre ellos los humanos, en aquél falso Oeste inventado por el cine.