domingo, 11 de junio de 2017

TODOS IGUALES



Si lo de los rojos contra Amancio Ortega fuera un eructo a destiempo, con olvidar esa falta de educación y buenas maneras el incidente quedaría liquidado.
Pero no es así.
El rechazo del donativo del rico resume toda la filosofía en la que los rojos basan su acción política.
Y es que los rojos no pretenden que todos los pobres sean como los ricos sino que todos los ricos sean como los pobres.
Y, además, que ricos y pobres compartan la misma pobreza no voluntariamente, sino porque el Partido, el gran igualador por abajo, permita que únicamente los jerarcas del partido estén por encima de los demás.
(Su superioridad relativa la deben al escalafón que les corresponda dentro del partido, porque fuera del partido serían nulidades abstractas, como los demás ciudadanos).
Como el partido lo es todo para los rojos, es el partido el que fija y exige lo que los ciudadanos tienen que aportar al Partido.
Dar al Partido más de lo que el Partido exige sería una transgresión, el stajanovismo ya condenado en su tiempo porque el camarada Stajanov se excedía en el cumplimiento de las tareas que el Partido le había fijado.
Amancio Ortega, es el Stajanov moderno de éste comunismo arcaico que quieren implantar en España para modernizarla, devolviéndola a mediados del siglo XIX.

sábado, 10 de junio de 2017

LOS CAMBIOS DE MI SUSANA



Mi Susana Diaz es como la remediaora de la Petenera: si no remedia nuestros males no nos los remedia nadie.
Así que como el equipo de gobierno que ayer no la había ayudado a desgobernar tanto  Andalucía como Susana esperaba, lo ha cambiado.
Hasta ahora solo ha cambiado a tres o cuatro de sus achichincles por  otros de similar trapío pero ya ha anticipado que, en unos días, llegará el cambio de a de veras, el que elevará de rango el cambalache,
Como en esta vieja Andalucía se valora el presente referenciándolo con el pasado y no con el futuro, para dentro de un par de semanas ya ha anunciado Susana el cambio que dará sentido a los cambalaches ya conocidos.
Será el de  “Comisario de la Memoria Histórica” y seguramente recaerá en Diego Valderas que,  por lo que sugiere su pasado comunista, enraizado en la neutralidad con que los comunistas enjuician la historia, dará un nuevo enfoque al pasado cada vez menos reciente: el de la última guerra civil y sus consecuencias.
Los pocos que conocen el pensamiento del futuro Comisario de la Memoria Histórica vaticinan que revolucionará el enfoque del pasado con efectos tan revolucionarios como revolucionaría es su ideología.
“No descansará hasta que con el bombardeo de la cordobesa Cabra por la aviación ruso-republicana se haga la misma justicia que con el bombardeo germano-franquista de la vasca Gernika”.
Hasta está buscando ya, dicen, a un pintor que represente la angustia y el dolor de los muertos del mercadillo egabrense a los que la aviación roja confundió con soldados camino del frente de combate más cercano, situado a 800 kilómetros de Cabra.

viernes, 9 de junio de 2017

HIJOS DE LA GRAN BRETAÑA



  Gobernada por conservadores o laboristas, la tenebrosa y pérfida Albion que es Inglaterra para los españoles, siempre estará demasiado bien gobernada.
A las pruebas me remito: por mal que hayan sido gobernados los ingleses,  siempre los han gobernado mejor que a los españoles sus gobiernos.
Lo demuestra que en Falmouth no ondea la bandera española, mientras que en Gibraltar sigue desplegada la británica.
No es cuestión de discutir si les cuadra bien o mal a los ingleses el mote de “hijos de la Gran Bretaña” ni a los españoles esa leyenda de tan belicosos que si no encuentra enemigo forastero lo buscan paisano.
Los hechos confirman que los españoles van a Inglaterra a lavar los platos que ensucien los ingleses y que los ingleses vienen a España a ensuciar platos y copas para que los españoles los laven.
Al que le incomode esa realidad indiscutible tiene dos alternativas:
a) rascarse si les pica, o
b) Invertir la realidad quitando la bandera inglesa de Gibraltar e izando la bandera española en Falmouth.

jueves, 8 de junio de 2017

BANDOLEROS ROJOS



¿Por qué incomoda al rojerío español que un millonario regale a la sanidad publica española una millonada?
¿Es que los rojos que protestan son tan tontos que le miran los dientes al caballo regalado?
¿Es porque esos 300 millones que Amancio Ortega ha donado a la sanidad pública española les parecen demasiado pocos millones?
¿O será porque Ortega ha hecho su donación de forma voluntaria y para un propósito específico?
Los que protestan tienen sus motivos para airear sus quejas.
Los rojos quieren implantar una forma de organización de la sociedad  en la que su partido sea el embudo en el que, por su parte ancha, vierta la gente todos su esfuerzo y todo el fruto de su esfuerzo y, por su parte estrecha reparta a su antojo a la sociedad el sobrante de lo que haya quedado adherido al cuerpo del embudo.
Ortega, con su donación, se les ha adelantado al demostrar que puede llegar al sistema sanitario todo lo donado, y no solo lo que no se perdió entre los infinitos engranajes de la administración.
Y es que todas las administraciones públicas, y más que ninguna de ellas las rojas, son como aquellas legendarias cuadrillas de bandoleros que tanto deslumbraron a los extranjeros del romántico siglo XIX.
¿Cómo se habría quedado el capitán de la cuadrilla bandidesca si uno de los viajeros desvalijados los hubiera conminado a que no se gastaran en vino y putas el botín?


miércoles, 7 de junio de 2017

LOS DINAMIZADORES



Estamos tan enviciados en admirar la velocidad a la que el mundo avanza que no nos da tiempo de percatarnos de que, en realidad, está retrocediendo.
¿La prueba de lo ajustado de esa mi genial apreciación de la veracidad verdadera que oculta la falsedad del faso progreso?
El titular de una información que hoy publica El Día, de Córdoba:
“La Diputación financia la contratación de dinamizadores en los Centros Empresariales”
Se va a gastar la diputación 12.000 euros en cada uno de los cinco pueblos beneficiados, un total de 60.000 euros o de 10 millones de pesetas, para ponerle una dínamo que alumbre el camino oscuro que deben recorrer.
Porque un dinamizador se supone que funcionará como aquellas antiguas dínamos acopladas a las bicicletas que, al rozar con la cubierta de su rueda delantera, iluminaba el faro y advertía a los ciclistas para que no chocaran contra el burro que cruzaba el camino.
Los burros de ahora son mucho más abundantes que los de antes y a los empresarios de ahora les provocan más desastres que los antiguos burros a los ciclistas.
Los burros de la actualidad son los funcionarios de las administraciones públicas que, con el impedimento de caprichosos reglamentos, frenan el avance de los empresarios.
Asi que la mejor dínamo, el mejor dinamizador de ahora, sería suprimir a los funcionarios contra los que los empresarios chocan.
Libren (de librar) a los ciudadanos de burros que los estorben y verán a qué velocidad progresa la sociedad de los ciudadanos.

martes, 6 de junio de 2017

NAVARROS REPUBLICANOS



   Son estos navarros de ahora la esperanza perdida de los españoles de siempre, porque todos los españoles aspirábamos a ser lo que los navarros eran.
Si en el futuro los navarros consiguieran rebajarse a la mediocridad de los demás españoles, ¿para qué necesitaremos a los navarros?
Un mal viento de la historia ha conseguido que a los indómitos navarros les haya dado el volunto de dejar de ser ejemplo de los demás españoles para ser sucedáneos de los españoles.
Recién comulgados, aquellos navarros de antes, tocados con sus chapelas tolosarras rojas, mataban y morían por su dios, su patria y su rey.
Eran las tres banderas que a los navarros los hacían distintos de los demás españoles y sus fueros eran el documento que certificaba esa diferencia.
Si abandonan su noble lealtad al rey, le dan la espalda a Dios y devalúan la Patria trocándola por la república, ¿qué escurridura de navarros queda de los navarros de siempre?
Se diluiría la savia Navarra en el detritus del sumidero general.
 Al dejar de ser los navarros como los españoles quisiéramos haber sido, también perderemos los demás españoles, porque nos quedaremos sin referentes para mejorar.
Como humilde andaluz que esperaba prosperar para ser navarro, les advierto con lealtad.
En el cajón superior de la mesilla de noche a la derecha de mi cama guardo olvidado un pasaporte de la República Española, firmado por el legítimo representante de la República cuando todavía no había sido desplazado por el representante de la Monarquía actualmente reinante.
Me sirve para tanto como ese reloj descatalogado o el antihistamínico caducado.
Estorbos, al fin y al cabo.

lunes, 5 de junio de 2017

MATAR Y MORIR



Cuando los almohades, aquellos fanáticos que se hacinaban en los estériles alrededores de algún morabito del predesierto marroquí tiraron hacia el Norte, iban espoleados por el hambre pero con el pretexto de regenerar a los degenerados.
Al contrario que sus correligionarios de ahora, que llegaron para sacudirse el hambre que padecían en sus países de origen y, una vez en Europa, se han empeñando en que los nativos se organicen en sociedades como las que de ellos escaparon.
Vinieron para ser como los europeos hasta que se percataron de que les conviene más que los europeos sean como ellos son.
Y parece que han acertado porque se diría que que a los europeos les acomoda más dejarse matar y quejarse de que los maten que incomodarse en repeler las agresiones hasta que a los agresores les convenga más regresar a los países de los que llegaron.
Y es que su degeneración cultural, emanada de la religión en la que se sustenta su civilización, se basa en devolver bien por mal, en perdonar al que ofende.
Todos los que viven en Europa son felices porque todos tienen ocasión de llevar a la práctica sus creencias discrepantes: matar en nombre de su religión los musulmanes y morir por su religión los cristianos.