sábado, 28 de noviembre de 2015

NOSTALGIA Y NIEVE


Allá por las navidades de 1968, una nevada me tuvo sin salir a la calle durante trs o cuatro días. Dicen que nueve meses más tarde, el índice de nacimientos se disparó.
Era el año en que la revolución sexual, ya en marcha, animaba al personal con  carteles colocados  en los postes de todas las farolas con un mensaje pícaro: “Merry christmas and happy 69”.
Por aquél tiempo, en más de una ocasión tuve que quitar la nieve acumulada sobre los coches para verificar cuál era el mio.
Para un fulano que hasta los 10 años no había conocido la nieve, hasta que una rara nevada le permitió comprobar que el plumaje de los patos no era tan blanco como le había parecido, la exótica fascinación de la nieve compensaba las molestias de las nevadas.
Y ahora, cuando he vuelto a donde no nieva, añoro la parsimoniosa solemnidad de los copos al caer para alfombrar de blanco la tierra parda.
Es la nieve como la tentación: acosa más al que ya ha disfrutado el placer de pecar que al que nunca ha tenido ocasión de ser pecador.
Nos gustaría tener lo que otros tienen y nunca hemos tenido, pero ansiamos recuperar lo que tuvimos y ahora no tenemos.
Tenerlo todo al mismo tiempo, saber todo lo que los demás saben, estar en todas partes de forma simultánea, sentir el inmenso alivio del dolor desaparecido sin haberlo sufrido previamente, ser dioses sin la responsabilidad de la divinidad.

El anhelo utópico. El hombre.

viernes, 27 de noviembre de 2015

EL NIÑO DE RAJOY

En contra de mis principios, estoy dispuesto a votar si, para las elecciones del 20 de diciembre, el candidato a presidente por el partido popular fuera el niño de Rajoy.
¿Y por qué?
Porque el niño de Rajoy dice lo que piensa y no lo que si, por un casual improbable lo dijera su padre, no lo votarían ni para jardinero de La Moncloa.
Lo más notable es que el niño de Rajoy dijo lo que dijo (que los comentarios  de un comentarista deportivo allí presente eran “bastante mejorables, una basura”), en plena campaña electoral de su padre.
De hecho, un político está permanentemente en campaña electoral porque lo que hace y dice nunca lo determina lo que deba decir y hacer sino lo que lo ayude a ser electo o reelecto.
La vida normal de un profesional de la política es mucho más sacrificada que la de un cómico, que solo tiene que ser quien no es durante la hora y media qur dura la función. El político actúa desde que abre los ojos hasta que los cierra y, algunos, hasta fingen durmiendo.
Pero no se sabe por qué, en los quince dias previos a las elecciones (durante la campaña electoral), los políticos se esfuerza todavía más en ocultar lo que son, para parecer lo que los votantes quisieran que fueran.

En unos días, coincidiendo con el comienzo oficial de la campaña electoral, los aspirantes a que los elijan harán durante dos semanas el ensayo general con todo para que los catetos confundan su villanía natural con su caballerosidad artificial.

miércoles, 25 de noviembre de 2015

¿SERVIR AL PUEBLO O SERVIRSE DEL PUEBLO?

Esto de que los ajusticiados puedan escoger al verdugo que los ajusticie, ¿en qué beneficia al decapitado?
Tanto como a los gobernados a los que se da la oportunidad de decidir quén va a gobernarlos.
¿Qué más da que el que mande lo haga porque previamente se ha cargado a los que le disputaban el mando o porque, prometendo que hará lo que le manden, hará lo que le convenga para seguir mandando?
Ahí tienen al impulsivo Mariano Rajoy: de boquilla promovió una alianza teórica con sus rivales políticos para que no se aprovecharan de una posible pérdida de votos si, como jefe del ejecutivo, asumiera la responsabilidad de hacer lo que cereyera que debería hacer.
Demasiado arriesgó Rajoy, o eso ha debido pensar, cuando el gobierno francés le pide que cumpla lo que de boquilla le habia prometido: colaborar activamente en la lucha contra el terrorismo islámico.
El prudente Mariano, rectificando su inoportuno ofrecimiento, lo ha matizado: ayudará no cuando haga falta, sino cuando no perjudique a sus pretensiones de ser reelegido.
Así que lo que los terroristas y Francia deberían hacer es  acordar una tregua hasta después de que el jefe del poder ejecutivo español Mariano Rajoy sea reelecto el 20 de diciembre.

Así entienden los políticos de ésta peculiar democracia española la martingala que han montado.

martes, 24 de noviembre de 2015

EL LIBERADO POPULAR DE PALMA DEL RIO

Ya saben que el que hace un cesto hace un ciento, que en todas partes cuecen habas y que comer y rascar todo es empezar.
O, lo que es lo mismo: que lo que pasa en una parte del todo, pasa en el todo. Demostrado queda, pues, con esas simplezas, que lo que ocurre en una parte de Andalucía, como es mi Palma del Río, pasa en toda Andalucía y, probablemente, en España entera.
¿Y qué pasa en Palma del Río? Pues que el partido popular local condiciona el apoyo a los presupuestos municipales del partido socialista—que gobierna desde esto de la democracia—a que cobre sueldo municipal como liberado un segundo recomendado popular.
   Con eso, la nominal oposición del PP al PSOE sería amistosa colaboración.
Es poco más lo que los populares representan en la política local porque  a los del partido popular les conviene seguir eternamente en la oposición.
¿Qué por qué? Porque los populares alcaldables son profesionales liberales, empresarios, agricultores (gente que de su oficio obtienen su beneficio), y los socialistas son funcionarios del partido o que al partido deben el enchufe administrativo que les garantiza la tranquilidad de espíritu.
Y todos contentos, en cuanto el alcalde socialista saque del apuro al partido popular y garantice una chamba innecesaria al recomendado de la oposición.


lunes, 23 de noviembre de 2015

¿ES MEJOR LA DEMOCRACIA QUE LA DICTADURA?



En los tenebrosos años de Franco a todo el que se atrevía a elogiar la democracia le costaba un disgusto.
En estos diáfanos tiempos de la democracia, a todo el que se atreva a elogiar a Franco le cuesta un disgusto.
¿Les va mejor a los indiscretos con la democracia,  o les iba mejor a los indiscretos con el franquismo?
Pues mire usted: al  que le va bien con cualquier sistema es al que aplaude al que manda y aborrece al que no mande.
Esa es la fórmula mágica para conseguir, si no la felicidad, al menos  la tranquilidad, requisito previo e indispensable para ser feliz.
Pero ojo: es más peligroso aplaudir a destiempo que no aplaudir a tiempo.
Así que la democracia, aberración antinatural hasta hace cuarenta años, es ahora condición indispensable para que el ciudadano sea un buen ciudadano.
Pero si la dictadura prohibía la libertad política, y perseguía el derecho de cada uno a pensar y decir lo que quisiera, ¿por qué a la democracia no le gusta que se hable de la conveniencia de la dictadura?
Elemental: porque la dictadura propone acabar con la democracia.
¿Y no acabó la democracia con la dictadura?
--Usted es un franquista peligroso porque no sabe siquiera lo que le conviene.
--Para eso está usted, para  obligarme a aceptar la democracia, como Franco obligaba a aceptar su Dictadura.


sábado, 21 de noviembre de 2015

FRANCO Y PETAIN


Tal día como hoy de 1975, ciudadanos españoles guardaban respetuosamente turno en interminables colas para despedirse de Francisco Franco,el Caudillo de España muerto de madrugada.
Ni sus más fervientes partidarios de entonces se atreven 40 años más tarde a mencionar siquiera su nombre, si no es para maldecirlo.
¿Fue Franco un tirano más despreciable que Mao-Tse –Tung ,Vladimir Lenin, Adolf Hitler, José Stalin o Philippe Petain?
¿Será que los españoles (“ a moro muerto, gran lanzada”) no se atreven a enfrentarse a un tirano hasta que se haya muerto?
Qué diferente ha sido el pueblo español del francés para afrontar la desaparición de sus dos tiranos, Franco y Petain que, además de profesarse mutua simpatía, coincidieron en el desempeño de sus tiranías.
Petain, que cuando el ejercito francés fue derrotado por los invasores nazis era vicepresidente del gobierno que encabezaba Paul Reinaud, apoyó  negociar y firmar un armisticio con los vencedores, que dejó a Francia en manos de los nazis.
El partido comunista francés de la época acató la orden de Stalin de colaborar con los nazis: la Alemania de Hitler y la Rusia de Stalin habían firmado un acuerdo en agosto de 1939 para repartirse la Europa Oriental y dejar manos libres a Alemania para que atacara Polonia y Bélgica y Holanda.
A la declaración de guerra contra Alemania por parte de Francia e Inglaterra en 1939, no se sumó Rusia hasta que el ejército alemán la invadió en Junio de 1941.
Fue el momento en que los comunistas franceses cambiaron su hasta entonces apoyo  a Petain por el enfrentamiento contra el régimen del general pronazi.
Petain fué leal sus amigos nazialemanes: colaboró con ellos en la detención y deportación de judios,en el mantenimiento de la paz y el orden de los franceses para  con los nazis y en la persecución de los franceses partidarios del general de Gaulle, contrario a los invasores.
Petain ayudó a los nazis para que 140.000 judios franceses fueran deportados a Alemania, de los que sobrevivieron apenas 10.000, asintió a la incorporación a Alemania de las regiones francesas de Alsacia y Lorena y persiguió las actividades antialemanas de la Resistencia francesa.
Condenó los bombardeos angloamericanos contra territorio francés ocupado por los nazis y ordenó a las tropas francesas a sus órdenes que lucharan contra los aliados cuando en Noviembre de 1942 desembarcaron en el norte de Africa.
Terminada la guerra, Petain fue enjuiciado.
 Fue declarado culpable de alta traición y condenado a muerte y a la confiscación de sus bienes.Por su avanzada edad le fue conmutada la pena de muerte por la de cadena perpetua y fue expulsado de la Academia francesa, de la que era miembro, pero su sillón no fue ocupado hasta después de su muerte.
En noviembre de 1945 fue transferido a la Isla de Yeu y se permitió que su esposa lo acompañara. A principios de 1951 el presidente Vincent Auriol autorizó su excarcelacion para que viviera en una casa particular en la que murió.Nunca fue privado de su dignidad de Mariscal de Francia. 
Un país digno de admiración, entre otras cosas, por no ensañarse con los muertos.

Poco o nada hablan los franceses de hoy sobre Petain al que, desde luego, ningún francés culpa de las dificultades por las que su pais está pasando ahora.