sábado, 17 de septiembre de 2016

DEMOCRCIA

Cuando un grupo de ciudadanos se unen libremente para propagar las ideas que comparten sobre la organización de la sociedad están fundando un partido político.
Todo partido político, pues, pretende subvertir la estructura y los valores existentes en la sociedad de la que, al constituirse, forman parte.
Saben los organizadores de esa organización subversiva que solo es posible cambiar la sociedad desde el poder que, en todas las comunidades, lo ejerce el gobierno, brazo ejecutor del Estado.
Por lo tanto, la aspiración de todo partido político es conseguir el poder gubernamental para hacer evolucionar a la sociedad hacia el modelo de sociedad que el partido pretende.
En las sociedades en las que se accede al poder gubernamental a través de las elecciones, el objetivo del nuevo partido es ganar las elecciones para alcanzar el poder desde el que imponer a la sociedad el cambio que pretende.
Ese sería el planteamiento ideal que un partido político ideal debería seguir para alcanzar el fin que pretende: el cambio social.
Todo ciudadano tiene derecho a propagar las ideas para que otros las compartan y, para que entre todos los correligionarios asociados en el partido, impongan a todos los ciudadanos, incluidos los discrepantes, el modelo social que prediquen.
Ese objetivo es más fácil lograrlo desde un principio falaz: que como todos los ciudadanos son iguales, la opinión de cada uno de ellos tiene el mismo valor saludable para la totalidad de los individuos que integren la sociedad.
La derivada de ese principio es inevitable: lo que la mayoría de la sociedad opine que es bueno no puede ser malo y lo que la mitad más uno crea que es verdad no puede ser falso para nadie.
Esos son los principios que justifican y aconsejan la democracia como sistema de organización de los pueblos.

Como, puestos en práctica no dan el resultado esperado, la duda es inevitable: ¿es falso el principio en que se fundamenta la democracia o los encargados de llevar a la práctica esa teoría la pervierten al aplicarla?

viernes, 16 de septiembre de 2016

ROBAR

De entre todas las preguntas que cada día se hace el español curioso, la que requiere más urgente respuesta hoy es: ¿es más ladrón el que roba más veces o el que roba lo que vale más?
De la solución a esa incógnita depende, nada menos, que el desempate entre  PP y PSOE, los dos partidos más robones de España (los de Pujol ya se sabe que son los más ladrones en una parte de España, que es Cataluña).
PP y PSOE desarrollan su actividad de carteristas en todos los lugares que pueden pero pueden más en unos lugares que en otros.
Los del PP trabajaron intensa y provechosamente Madrid, Valencia y Baleares pero lo hicieron como carteristas de boina, quedándose con calderilla: ni  cien millones de euros (puede que ni la mitad) totalizó su botín.
¿Y el PSOE?
Pues mire usted, el PSOE, según el fiscal que lleva el caso de los ERE, esa cosa en la que los socialistas se quedaban con el dinero para compensar a los despedidos de empresas en crisis, aparabillaron 741 millones de euros.
¿Y de los cursos de formación, de Mercasevilla y de otras acciones gubernamentales potencialmente lucrativas en las que tuvieron oportunidad de meter la pata porque antes habian metido la mano?
Deje volar libremente la imaginación a sabiendas de que la cifra más alta que se le ocurra se quedará corta en comparación con la realidad del botín.
Así que los andaluces que no se beneficiaron del beneficio generado por el partido socialista, van por la calle murmurando por lo bajinis (para que no los oigan los del PSOE):
“Es menester ver…”



jueves, 15 de septiembre de 2016

LA CORRUPCION



Hay un lubricante imprescindible para que el motor que permite el avance de la Humanidad no se gripe y siga funcionando: la corrupción.
“Dádivas quebrantan peñas”, sentenciaba el pedante refrán de mi época lejana que, en la actual, quiere decir que no hay nadie tan reacio a conceder lo que le piden que no lo haga si le regalas un jamón.
O si le meten unos millones en una cuenta para que reclasifique un terreno.
¿Por qué, entonces, la corrupción tiene tan mala prensa en esta España corrupta de la que hablan las radios, comentan los tertulianos y se lee en los periódicos?
Porque no todo el mundo tiene capacidad para corromperse: sólo el que tiene en sus manos la posibilidad de conseguir algo que otro necesite.
¿Y quien monopoliza esa capacidad en ésta España evanescente que es la España Democrática?

Los políticos que en ella mandan, los que manejan  cualquier presupuesto público caído en sus manos para que su reparto se pueda rentabilizar en votos. 

miércoles, 14 de septiembre de 2016

LO DE DE GUINDOS

Esclarecedora fue la comparecencia de Luis de Guindos ante la Comision Parlamentaria para explicar la designación de José Manuel Soria, que no llegó a ocupar el cargo, como representante de España en el Banco Mundial.
Es evidente, por lo que preguntaban los preguntantes, que a ninguno de ellos les intrigaba qué iba a hacer ni qué tareas hubiera tenido que desempeñar en el Banco el exministro Soria.
Entonces, ¿si no quedó claro ni siquiera lo que iba a hacer el designado en el puesto para el que lo nombró el Gobierno, qué aclaró el ministro de Guindos que hasta entonces no se hubiera sabido?
Quedó claro lo que ya se sospechaba: por qué De Guindos es Ministro del Gobierno de España y por qué los que lo interrogaban no.
Las intervenciones de los interpelantes delataban una ignorancia tan soberbia que se corresponde con el cargo que ocupan: diputados a Cortes.
La mayoría de los diputados, como sabemos, sirven para votar lo que sus jefes les ordenen que voten, sentarse en sus escaños para hacer bulto, aplaudir las intervenciones de su jefe y protestar por todo lo que diga el adversario de su Jefe.
Al que se equivoque y aplauda al adversario del Jefe, o deje de aplaudir lo que el Jefe haya dicho, se le aplica fulminantemente aquello de que el que da pan a perro ajeno pierde pan y pierde perro.
Es decir, que retornan al bien ganado anonimato en que camuflaban su inepcia hasta que el favor del Jefe los encumbró a la clamorosa condición de diputados que, según los llaman, son los Padres de la Patria.
(Debería conocerse a las señoras que ocupan el cargo de Diputadas como Madres de la Matria, para no cabrear a las feministas).
¿Fué entonces una pérdida de tiempo esa comparecencia del ministro de Guindos en la Comisión de Economía del Congreso?
Lo fue, como todo en lo que en el Congreso pierdan el tiempo los Diputados, que se limitan a hacer lo que sus jefes quieran que hagan.
En el congreso, como en las películas del oeste o de nazis contra los americanos, siempre le ganan a los indios y los nazis pierden frente a los americanos.
Siempre gana el que tiene que ganar porque así lo exige el guión.

Los diputados son, sencillamente, los extras que hacen bulto, jalean o abuchean a los pistoleros-jefes que se parten la cara.

martes, 13 de septiembre de 2016

EL MUNDO AMENAZADO

Por lo que uno ve, lee y oye, la gran amenaza para el futuro del mundo—al menos para la humanidad que goza y expolia este mundo—no es la contaminación ambiental, que consiste en dejar bolsas de plástico en la inocencia inmaculada del campo.
El que hizo este mundo, que era más listo que los bichos, arboles y gente que puso en el mundo que creó, ya se preocupó de que fuera una recicladora de residuos tan puntual que se activaba al mismo ritmo que se producían los desechos contaminantes.
El mundo seguirá si no eternamente, al menos perpetuamente.
Pero es cierto que el mundo, que evoluciona y cambia sin descanso, está amenazado ahora más que nunca por una alteración en constante progreso y que, en un futuro inevitable, hará desaparecer al hombre como desaparecieron los dinosaurios.
Será, más o menos, un cambio generado como cuando un meteorito cayó sobre el Caribe mexicano y se acabaron los dinosaurios que hasta entonces señoreaban el mundo.
Esta vez no se necesitará ningún meteorito para que los dinosaurios que hoy señorean el mundo, el hombre, desaparezca.
Es un meteorito de efectos progresivos: la revolución sexual promovida por el propio hombre.
¿Cómo va a garantizarse que el hombre seguirà sobre la superficie de la tierra si es el propio hombre el que renuncia al sistema válido hasta ahora para perpetuarse?
Hasta ahora, el apareamiento entre hombre y mujer era el método que, con el incentivo del placer mutuo, tenía como consecuencia la renovación y multiplicación de la especie.
Pero, si el mismo placer se obtiene con un procedimiento diferente, y además sin las consecuencias incómodas de tener que preocuparse del molesto efecto del disfrute, ¿para qué amargar el dulce regusto del placer si puede evitarse?
Esa y no otra, o esa sobre todo, es la razón por la que está amenazado el mundo, que no lo será como ahora lo es sin el hombre.

A ver quien endereza lo torcido, a ver quien da marcha atrás a ese motor del progreso que es la búsqueda y disfrute del placer, sin miedo a que lo acusen de machista.

lunes, 12 de septiembre de 2016

¿VOTAMOS A TRUMP O A CLINTON?

   Ojito y atención al viento porque el que llega de Poniente puede que sea preludio de una tormenta inesperada  que si nos alcanza, y puede alcanzarnos, derribe la tapichoza que es España, domicilio ruinoso de los españoles.
En Estados Unidos, rascacielos de cemento y acero que alberga a los norteamericanos, van a echarse unas elecciones el primer martes después del primer lunes de Noviembre para elegir a su presidente-a para loas próximos cuatro años.
Los sondeos de opinión electoral, que hasta en los Estados Unidos se equivocan, pronostican que el estricto Donald Trump perderá frente a la liberal Hilaria (Hillary) Clinton.
Pero lo americanos son muy mirados para eso de las elecciones presidenciales y, ante la posibilidad de que el que consideren mejor para gobernar incumpla involuntariamente el contrato por cuatro años del que contraten, podrían optar por el menos bueno si eso les ahorra esfuerzo y dinero.
Rentabilizar la inversión es como se podría llamar a esa cautela porque, para los norteamericanos, votar es un engorro y además cuesta dinero.
Y el caso es que a la señora Hillary Clinton, casta y tolerante esposa del presidente Bill Clinton, le menudean los problemas de salud al contrario que a su rival Trump, bruto y fuerte como un toro.
¿Terminará Hillary su mandatoo de cuatro años o lo tendrá que hacer por ella su vicepresidente?
Si, Dios no lo quiera, los temores se materializaran, los americanos podrían elegir al candidato del partido republicano mes y pico antes de que los españoles, a la tercera elección, nombren por fin el día de Navidad a su propio presidente.
Y es que las elecciones españolas deben considerar factor determinante  que fuera presidente de los Estados Unidos Clinto o Trump.
¿Congeniaría mejor la Clinton con Sanchez si este consiguiera ser procónsul del Imperio Americano en España?
¿Les convendría más Mariano Rajoy como tetrarca de España a los americanos presidenciados por Trump?

Esa, y no otra, es la gran incógnita  que los españoles tienen que resolver para acertar en la elección de su presidente porque los norteamericanos, tanto Trump como Clinton, saben que el que da pan a perro ajeno pierde pan y pierde perro.

domingo, 11 de septiembre de 2016

RENTA BASICA UNIVERSAL





   Cuando la revolución se institucionaliza surgen nuevos revolucionarios para acabar lo ya instituido mediante una nueva revolución.
Así ha pasado siempre pero el caso más llamativo es el de aquel Partido Revolucionario mexicano que institucionalizó la revolución para que el PRI (Partido Revolucionario Institucional) pasara a ser un nuevo partido burgués y  agrupara a una burguesia conservadora como la derribada por su revolución.
   Suenan cada día más estridentes los claros clarines de una revolución que pretende institucionalizarse para que el ciudadano, por el simple hecho de serlo, tenga derecho a “una renta básica sin condiciones que proporcione unos ingresos mínimos a todo el mundo”.
Lo dice un tal Lork Groot en el artículo que firma  y que hoy publica  El Pais, periódico de la burguesía española surgida de la revolución que se institucionalizó al morir el tirano Caudillo.
Pero esta que se avizora que sería una revolución de las de verdad, no de esas de chicha y nabo que suplantan por lo contrario lo que sostenía el tirano derribado.
Y es que la “renta básica sin condiciones” del revolucionario Groot acabaría con el régimen opresor por el que el hombre se rige desde que su segunda mujer lo indujo a comerse una manzana hace quizá cientos o miles de siglos.
En adelante, y gracias a esa revolución inminente, el hombre no tendría que ganarse el pan con el sudor de su frente, sino con las plusvalías generadas por el cada vez menor número de los que sigan trabajando.
Si no hay que trabajar para vivir, ¿a qué se dedicará la humanidad postrevolucionaria?
A lo que no genere resultados que alteren el status quo conseguido: estará prohibido cultivar la tierra y  esquilmar los mares y, por supuesto y para no turbar el paraiso alcanzado, la gente podrá cantar, reir, llorar y fornicar, siempre que, como consecuencia, no nazcan niños.
Que nadie se asuste al pensar que la humanidad que anuncio será una masa humana que se extinguirá con el ocio: llegará una nueva revolución que, como contrarevolución en realidad, retornará fatalmente a algo parecido a lo que ahora es.

Un rebaño siempre mal avenido en el que la manada de lobos se meriende a los borregos.