viernes, 7 de octubre de 2016

LO QUE HAY QUE HACER

Tan acertado es el consejo que desde el tendido le da el aficionado al torero que se la está jugando en el ruedo como los que desde la confortable silla de un plató de televisión sugieren al PP que no deje que se hunda el PSOE.
En esencia, ese consejo conduciría  a que el principal rival del PP siga para in eternum dándole la tabarra, en vez de librarse de su amenaza de una vez por todas.
Los consejeros que así aconsejan creen que eso de la política es como lo que ellos hacen: se llevan más o menos educadamente la contraria unos a los otros, cobran y se van juntos a tomar un gin-fizz.
Hasta los pactos transitorios entre partidos políticos se firman porque cada uno de los firmantes cree que sus consecuencias serán peores para el contrario.
Por eso, y si los del PP fueran profesionales fríos de la política y creyeran que el enemigo sigue siendo una amenaza hasta que esté “cautivo y desarmado”, no caerían en la trampa de tratar con benevolencia a los socialistas.
Si, como parece después de que se hubieran tirado entre ellos los trastos a la cabeza, los socialistas están malheridos, sus adversarios del PP deberían aprovechar la circunstancia actual para librarse definitivamente de ellos.

Les bastaría con adelantar lo más posible las terceras elecciones, que serían las últimas para los socialistas si, esos augures que siempre se equivocan en sus pronósticos, esta vez no fallan.

jueves, 6 de octubre de 2016

LA PATRIA



   Desde hace casi medio siglo, la palabra Patria está devaluada en España porque, como el maravedí ha sido reemplazado por el euro, el Partido Político ha prevalecido en la fidelidad de los españoles al sentimiento patriótico.
La Patria Una, Grande y mimetizada en el hombre que la encarnaba, se ha troceado en patrias múltiples: la de cada parte que antes componían la única y las que interpretan de manera discrepante los innumerables partidos políticos.
A la Patria española desaparecida hace cuarenta años han sucedido tantas patrias como regiones en las que la antigua se ha fragmentado y, dentro de cada fracción, la interpretación peculiar que cada partido hace del concepto patria para explotarla en su provecho.
Así que esa España pretendidamente Una, Grande y Libre de antes es ahora una España fragmentada, limitada y doblemente cautiva.
Esa multiplicación de España, ¿favorece a los españoles?
A unos sí y a otros no.
Les va mejor con ésta España de ahora que con la de antes a los que se han repartido el poder en cada una de las Españas resultantes de su doble fragmentación (territorial e ideológica).
Y les va peor a los que en la España Una Grande y Libre de entonces, (y que solo tenían que obedecer al Caudillo) ahora tienen que demostrar su fidelidad no solo al que mande en su territorio, sino también al que inspire la ideología de los que manden.
Con la evolución derivada de aquella confusa época sacralizada como La Transición los que obedecemos tenemos que ser doblemente obedientes.
Antes de La Transición, solo teníamos que obedecer al Caudillo que, como su nombre sugería, nunca se equivocaba.
Ahora tienes que obedecer al que mande en Madrid, al que mande en la Comunidad autónoma y al que mande en el Ayuntamiento.

Si, como el antiguo el mando estatal, regional y municipal no coinciden, estás perdido: al obedecer a uno de ellos te estás enemistando con su o sus adversarios.

miércoles, 5 de octubre de 2016

ASTUCIA









Esa guerra sin cuartel que libran el Partido Popular y el Partido Socialista ha dado victorias parciales a los dos, pero ninguno de ellos ha podido hasta ahora declarar a su enemigo “vencido y derrotado”.
Ahora, en estos dias previos al que podría ser el definitivo en ésa lucha, es el momento de emplear el arma que definitivamente deje sentado quien es el vencedor y quien el vencido.
¿Será el PSOE o será el PP el que firme el parte de guerra definitivo que declare terminada la guerra?
Depende de cual de los dos contendientes sepa emplear mejor el arma terminal: la astucia.
¿Hay más expresiva imagen de la astucia que la del chino de mirada torva, inexpresiva expresión facial y semicerrados ojos que oculten la franqueza de sus intenciones?
¿Y qué chino hay más chino que ese mito de la sabiduría contra la fuerza que fue Tsun Tzu, que consideraba la astucia como decisiva para ganar una guerra sin necesidad de usar las armas?
Aconsejaba el legendario chino que  “el que esté bien preparado y descansa (no haga nada) a la espera de un enemigo que no esté preparado, saldrá victorioso”.
Moraleja que se desprende de la sentencia del astuto chino a la situación de España en estos días:

El Partido Popular debe permanecer impasible, preparado y descansado, mientras los del PSOE se pelean entre ellos y se debilitan todavía más en la discusión sobre si deben apoyar a Rajoy como presidente del gobierno, abstenerse para que así lo sea, o debilitarse todavía más para que, si al final deciden ir a una última batalla, lleguen a ella divididos y derrotados de antemano.

martes, 4 de octubre de 2016

ANDALUCIA PIERDE CON LO DEL PSOE

¿Por qué los romanos y los fenicios, en vez de pelearse en otro sitio, tuvieron que hacerlo en Andalucía?
¿Por qué los moros tuvieron que invadir España por Andalucía y no, pongamos por ejemplo, por Alicante?
¿Por qué los profesionales de la muerte de Yagüe empezaron en Sevilla su particular manera de salvar a España, matando españoles?      
¿Por qué tiene que ser la andaluza Susana Diaz la que pague el pato por la guerra entre Pedro Sanchez y todos los que querían echarlo de la secretaría general del PSOE?
A muchos, y no necesariamente socialistas, nos va a perjudicar lo que no se sabe ni se calcula, más que a otros que, al final, ni les va ni les viene porque mande quien mande en el PSOE, su lealtad al secretario general nuevo será tan incondicional como lo era a Pedro Sánchez hasta que lo echaron.
Como andaluz heredero de la mansedumbre de los andaluces que lo fueron antes que yo, tendré que resignarme a padecer el sufrimiento del que me creía que me libraría.
Como servidor, muchos veíamos en la lucha contra Pedro Sánchez la realización de nuestras esperanzas de librarnos de Susana Díaz.
Confiábamos en que la que desempeña ahora la Presidencia de la Junta de Andalucía sustituyera en la secretaria general del PSOE a Pedro Sánchez.
Esperanza evaporada, ilusión volatilizada, sueño desvanecido.
Porque, si la mitad de los socialistas culpan a Susana Diaz de haber capitaneado la rebelión contra Sanchez que ha fragmentado al partido, ¿cómo van a confiar en que restablezca desde la secretaría general del Psoe la unidad de la que la mitad de los socialistas la acusan de haber roto?


lunes, 3 de octubre de 2016

NADA CAMBIA, TODO SIGUE

De todos los sumandos que influyen en el resultado final de la suma, eliminemos los ajenos aportados por causas y agentes no españoles, y el resultado de 40 años de democracia en España será descorazonador.
Enumeremos algunos de esos sumandos sobrevenidos en España, sin intervención determinante de los españoles:
a) El desarrollo de las comunicaciones físicas e informáticas que han universalizado las relaciones entre ciudadanos dentro de cada país y de los ciudadanos de un país con los de otros.
b) El excedente de producción y de capitales comunitarios en la época del cambio de régimen en España, destino apetitoso para nuevas inversiones de los excedentes comunitarios.
c) El oportunismo de esa situación, que si hubiera ocurrido veinte años más tarde, habría colocado esos excedentes comunitarios en Centroeuropa, su mercado natural e histórico de expansión, y no en las naciones del Sur.
d) Las favorables condiciones de España como receptor de esas inversiones comunitarias, porque su población ya había iniciado los primeros pasos hacia la sociedad de consumo, que había arrancado con la Dictadura.
(Uno asistió en Febrero de 1974 en Salzsburgo a la sesión constitutiva del Club de Roma, sanedrín del capitalismo liberal, que diagnosticó como naciones con mejores expectativas a las de la cuenca mediterránea con  2.000 dólares de ingreso per cápita, la de España en aquellos tiempos).
La España de entonces, una dictablanda muy similar a la demodura de hoy, nada que dependiera de los nativos españoles ha cambiado significativamente.
Ni siquiera el sistema político, que solo ha pasado de una dictadura personal a una dictadura fragmentada  y ejercida por distintas personas: tantos como dictadores hay en cada partido, y que le permite a cada uno de los que manden como dictadores con jurisdicción limitada a sus secuaces, que obedezcan lo que ordene.
No castigan los ahora los dictadores a los díscolos que de hoy metiéndolos en la cárcel, sino excluyéndolos de la lista de nombramientos con cargo al presupuesto.

Dictaduras las de ahora  tan eficaces como la de antes porque, como la sabia política mexicana advierte, “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”.

domingo, 2 de octubre de 2016

PSOE, SIN FRUTOS NI HARINA

Aunque hoy sea domingo es como si fuera lunes de resaca, ese ingenioso recurso  que se inventaron los ayuntamientos para los que hayan tenido tres días de jolgorio en las ferias que les permitió no trabajar, huelguen un día más.
Porque, desde antes, durante y después de que el Partido Socialista le picara el billete a su revisor, Pedro Sánchez, la gente no deja de hablar de por qué lo hicieron y qué ocurrirá después de haberlo hecho.
Los explicadores más profundos y por tanto menos convincentes hablan de que la relación de predominio compartido que hasta ahora casi monopolizaban la explotación del voto, el PSOE y el PP, se ha resquebrajado al aparecer nuevas empresas concesionarias de servir y beneficiarse de los votantes: Podemos y Ciudadanos,
Otros que suelen buscar las causas de la ruptura de lo ya establecido en la aparición de nuevas técnicas de mercadeo como los recursos de la informática, dicen que el PP, y sobre todo el PSOE, no han conseguido engancharse todavía a la maestría con la que nacieron esos dos nuevos competidores.
Todo eso puede que sea verdad porque a nadie le gusta que lo llamen atrasado ni que lo descalifiquen por antiguo.
Pero, ¿por qué el Psoe ha sufrido más que el PP, la cornada de la inadaptación al mundo futuro que ya es presente?
Como la modernidad no aclara esa anomalía habrá que recurrir a la sabiduría de la tradición, que podemos encontrar en dos fuentes tradicionales: el cante flamenco y el refranero.
De la primera de esas fuentes ilustrativas de lo que le ha pasado al PSOE, recurramos a la petenera de Chacón:
“Al pie de un árbol sin fruto
me puse a considerar
qué pocos amigos tiene
el que ná tiene que dar”.

Y el refranero sentencia: “Donde no hay harina, todo es mohina”.

¿Desde cuando no tiene el PSOE harina para repartir o frutos de los que alimentarse? 

sábado, 1 de octubre de 2016

ENGAÑAR O ENGAÑARSE


Hay una regla que ese ser supuestamente racional que es el hombre-mujer siempre debería respetar: no engañarse a sí mismo.
Y es una regla sin sanción para quien la infrinja, como las que castigan el engaño a otros que cometen la ligereza de dejarse engañar.
Esa persistencia en el error de engañarnos unos a otros está  contemplada en los códigos penales, mientras que no está la de  mentirse a uno mismo porque no se puede castigar al delincuente que comete un delito contra sí mismo.
Así que éste engaño del que los españoles culpamos a los políticos tiene un culpable principal y que nada tiene que ver con el del que engaña al prójimo.
El engaño a uno mismo no es delito porque delincuente y víctima  son los mismos y no puede culparse de infringir la ley ni al mentiroso ni a la víctima, colaborador necesario para la consumación del delito.
Sin la colaboración necesaria del votante que vota al político, el político no habría podido engañar al votante.
Y es que es imposible condenar al político engañador del votante engañado.
¿Por qué es imposible?
Porque el político solo prometió lo que los votantes deseaban que les prometiera, a sabiendas de que no tenía voluntad de cumplir ni tenía la seguridad de que pudiera cumplir su promesa.
Y, así a grandes rasgos y sin meternos en gerundios, ¿qué quieren los ciudadanos que les prometa el político al que votarán?
-Que su vida mejorará si lo votan a él y no a su adversario.
-Que les dará más subsidios y subvenciones, y que sacará el dinero de los impuestos que les haga pagar a los que tienen más dinero que los que lo van a recibir.
-Que despenalizará todas las infracciones a leyes que molesten a los que las infrinjan.
--Que su norma filosófica para ejercer el poder gubernamental se basará en la promesa de legalizar todo lo que hagan los que lo hayan votado y  castigar ejemplarmente a los que no lo voten.

Por eso, y por otras picardías que omito, ningún político promete en España “sangre, sudor y lágrimas”.