viernes, 11 de octubre de 2019

PEDRO, REACIO A LA IGUALDAD


Es como una doncella insegura que rechaza todas las citas románticas porque no está convencida de poder mantener incólume su membrana virginal.
Es la deduccion que he alcanzado al leer el relato pormenorizado de Pablo Motos, el de “Trancas y Barrancas”, de sus intentos para que Pedro Sanchez, que funge de presidente de facto de España, acudiera a su programa.
¿Y por qué no querrá ir?
 Porque, aunque dirige un partido político que predica la falacia de que todos somos iguales, Sanchez dice que serán iguales los que lo quieren echar de donde está porque ha demostrado que es superior a ellos.
¿Y hace bien en no juntarse con los que van a ir a eso de “Trancas y Barrancas?
Lo hace muy requetebién porque, si acudiera y se estableciera una relacion comparativa con los demás, podría perder a favor de alguno de ellos el cargo superior de que ahora disfruta.
Hay quien dice que esa actitud de Sanchez es perjudicial para la democracia.
--Pues mire usted, eso de la democracia es como las papas fritas: a unos les gustan casi crudas, a otros casi quemadas y a otros revueltas con huevos.
Y todas son papas fritas.  
¿No llamaban a aquella feroz dictadura amurallada para que no se escapara de ella la gente “Republica Democrática de Alemania”?

jueves, 10 de octubre de 2019

INSTAGRAM Y LA SEQUIA


Anda la gente tan alborotada porque no llueve que, como aquel Cicerón al que tanta sabiduría le achacan, no sabe qué decisión adoptar ni qué hacer.
--“Pues que hagan”—medió el viejo sabihondo—“lo que se hacia en tiempos de Franco, antes de que el Caudillo inventara los pantanos”.
Y, ¿qué hacia la gente?
--Pues se echaba unas rogativas bien concurridas y, antes de que  hubieran vuelto al dintel de sus casas, ya estaba lloviendo.
--Y, eso que era?
--Pues que cuando la sequia duraba tanto que no podías ni escupir, el cura convocaba a los feligreses de secano obligatorio a una concentración masiva para que, en doble fila por las dos aceras de las calles del pueblo, a la amanecida, rogaran a Dios que lloviera.
--¿Y llovia?
--Llovia dos o tres días después de la rogativa y, naturalmente, ya no llovia más hasta que el cura los convocara a todos para la siguiente.
Ahora, sin embargo, eso dicen que ya no sirve porque desde que el hombre se puso a corregir a la naturaleza embalsando agua en pantanazos, cuando le piden a Dios que llueva oyen en sus conciencias una sutil réplica: “¿no os gusto la tierra como la hice? Pues ahora a chincharse”.
--Y si mientras haya pantanos no llueve, ¿los rompemos y volvemos a las rogativas?
--Eso, o mandarlo a Instagram que, aunque el problema no se resuelva, todo el mundo se entera de que lo tienes.



            

lunes, 7 de octubre de 2019

LOS TRONCOS MUERTOS


Son como aquellas carretas de Juan Ramon Jimenez que, en las tarde al sol puesto. se llevaban del monte los troncos muertos.
Troncos que habían sido su convicción de que los que confiaban en que cumpliría sus promesas serían mas numerosos que el de los que desconfiaban que lo hiciera.
Y por eso perdió, o por eso no ganó y sus ambiciones de mandar fueron como aquellas famosas esperanzas cortesanas.
--¿Aquellas prisiones do el ambicioso muere y donde al más astuto nacen canas?
--Ni mas ni menos.
¿Se está refiriendo a Pedro Sanchez y a la posibilidad aparentemente remota de que no gane estas elecciones casi plebiscitarias, a las que ha inducido al ganado díscolo que pastorea?
--Si acertaras los euromillones como has acertado en el nombre del individuo al que he estado aludiendo, estarías ya viviendo la vida birlonga.
Bueno, que hemos empezado con troncos cortados y acabamos como siempre en Pedro Sanchez.
--Paciencia: Llegará el momentote en que empezaremos hablando de Pedro Sanchez y acabaremos añorando cómo lloran las carretas camino de Pueblo Nuevo.


sábado, 5 de octubre de 2019

DE LA VIDA Y DE LA MUERTE


Uno, que es más viejo que el pecado, ha visto de todo. O de casi todo, O casi de todo.
Pero no por eso, si tuviera la voluntad de levantarme tres o cuatro horas antes de la hora a la que me levanto, y contemplara cómo la oscura noche se tiñe de cárdeno paulatinamente por el este, hasta que radiante y soberbio de empine el sol, diría: “hay que ver”.
Como el inicio de la dieta que todos los que no la necesitan recomiendan, o como el peripatetismo circular para no ir a ninguna parte, dejemos para otros el sublime gozo de presenciar las amanecidas.
(Uno prefiere maravillarse de los ocasos más que de los ortos, porque no hay que madrugar y la laxitud que sobreviene después de todo un dia despierto induce al sueño).
--Pero, oiga usted, que nacemos para soportar con alegría y mansedumbre los sinsabores de la vida y disfrutar de la paz y la tranquilidad al morir con la conciencia tranquila. Usted lo que quiere es gozar en vida de lo que nos espera despues de la muerte.
--Es que, como soy tonto…


viernes, 4 de octubre de 2019

SANCHEZ Y LA METEMPSICOSIS


Mucha aficion hay que tenerle a esa vanidad de vanidades que es la política para insistir en ser lo que todavía no eres y, lo que es peor, sin garantías de que alguna vez lograrás serlo.
Y, cuando se habla de política se sobreentiende Pedro Sanchez, ese iluso que se empeña en ser distinto de los demás, por muy comunes que sean su nombre, su apellido y su ejecutoria en la vida real, que es la no contaminada por la política.
Es, si su tesón los mantiene en el machito de las murmurancias,  un caso no sé si paradigmático o ejemplar, del triunfo de la voluntad sobre la capacidad.
Si Pedro Sanchez ha sido y es Presidente del Gobierno de España, cualquier español puede serlo.
--¿Hasta Amancio Ortega?
--Sería una lástima que desperdiciara su talento escribiendo romances, pudiendo  armar sonetos.
¿Y si el sujeto al que alude es un mindundi, un tal por cual y un es menester ver, ¿por qué la gente habla tanto de sus méritos, sus bajezas o sus intenciones unas veces filantrópicas y otras nefandas?
--Porque la gente ni sabe lo que quiere ni como conseguirlo. De la transmigracion de sus pecadoras almas a otros cuerpos todavía desalmados porque esperan un alma para nacer, es de lo que la gente debería hablar.
--¿De la metempsicosis?
--Mismamente, o de la crisis de juego del Real Madrid.

miércoles, 2 de octubre de 2019

LA MANO POR EL LOMO


Si yo trabajara en un medio informativo del que el Rey hubiera dicho que es “una institución al servicio de la democracia” habría fruncido el ceño (con e y no con o) y habría dicho “lagarto, lagarto”
¿Qué carajo tiene que ver un negocio que recoge, elabora y vende noticias con la manera en la que los que manden consiguieron llegar al mando y seguir mandando?
¿Por qué  un tio que recoge huevos en diferentes caseríos para vendérselos con una ganancia a los que pagan por comer huevos de granja, no sirve a la democracia y los periodistas sí lo hacen?
Para mí que, como  el rey es un hombre que sabe lo que dice y para qué lo dice, pretendia sobre todo dorarle la pildora a los periodistas (aspirantes insaciables muchos de ellos a sanguijuelas de los políticos) en una especie de “do ut des” (pásame la mano por el lomo para que yo te acaricie el belfo).
Ay el Crisóstomo, qué falta hace estos dias.
Dias en los que “vanidad de vanidades, todo vanidad” se ha reemplazado por “lo que de ti saque, es lo que de ti me interesa”.
Como antes, ahora, mañana y siempre.


domingo, 25 de agosto de 2019

LO DE LOS MOROS


Para mi que lo que nos han contado de los moros que en el siglo octavo se dejaron caer por Andalucía para liar la que liaron no fue como nos lo contaron.
Chispa más o menos, aquello fue como lo de ahora: que, a patera día si y dia tambien, fueron llegando a las costas de Andalucía y, como en aquellos tiempos no había televisión, la gente no se percató hasta que llegaron muchos juntos, allá por el 711.
¿Y la gente española, ¿en qué pensaba?
Pues en idioteces parecidas a las idioteces en las que piensa ahora.
Por ejemplo, las revistas de corazón de la época y los programas de televisión de chismes de sociedad no dejaban de dar la tabarra con las habladurias sobre las relaciones non sanctas de la niña de Don Julian, el mandamas de Ceuta y conocida por La Caoba, con el rey Don Rodrigo.
--Y, claro, don Julián por joder al que se habia ventilado a su niña, ayudó a los moros a que cruzaran el estrecho al mismo tiempo a tantas pateras como venian cruzándolo a lo largo del año.
--Y eso, naturalmente, facilitó el desembarco.
--Eso y que Don Rodrigo, que andaba por el norte huyendo de las calores del sur, tardó en llegar y, como además llegaron cansados, los moros le liaron un lio que los españoles tardaron en desliar ocho siglos.
--Y ahora, ¿por qué se ven por España tantos moros?
--¿Por qué va a ser? Será por algo parecido a lo de entonces, digo yo….