sábado, 7 de marzo de 2015

POR QUE ADELANTO SUSANA LAS ELECCIONES



La noche de aquel enero
rodaba desde la sierra,
aire de cristal y acero
y una gata maullaba
el tormento de sus celos
deambulando sonámbula
por la acera de los techos.
Solo la luz de Sevilla
dormía su sueño eterno.

Un duermevela de gasa
tenue, fugaz y ligero
tiene atrapada a Susana
al borde del desespero
porque quisiera y no puede
diluir su alma y su cuerpo
en la amable calma amiga
en que la acurruque el sueño.

Sabe que su insomnio acaba
cuando por fin ponga término
a una duda a que ella sola
ha de encontrarle remedio:

“¿Es mejor seguir tirando
contando con lo que tengo?
Solo tengo un aliado,
que es enemigo encubierto
y, aunque diga que me apoya,
engorda si yo enflaquezco. 

Al declarado adversario,
y que es al que menos temo,
le falta más de un hervor
para que amenace en serio
Y a esos que suben día a día
mejor pararlos en seco
antes de que a  ellos les compren
lo mismo que ahora yo vendo”.

Y en la prima luz del alba
de aquella noche de enero
noche de dudas, de insomnios,
de cálculos y desvelos,
de gatos que en los tejados
clamaban buscando sexo,
Susana Diaz, la ecijana,
por fin se hundió en feliz sueño:
Adelantaría la fecha
para un nuevo parlamento
que alargara su mandato
hasta el final de los tiempos.

jueves, 5 de marzo de 2015

SEÑORITOS DE MADRID EN ANDALUCIA



   

Los señoritos de Madrid llevan ya unos días que no paran: se apelotonan en el AVE como si hubieran rebajado el precio de los billetes  y, aunque no sea semana santa, corren como locos de esquina a esquina por todos los pueblos de Andalucía, como si no quisieran perderse ni una procesión.
En ésta Andalucía de eterna ingenuidad admirativa a todo lo que llega de fuera, los señoriítos siempre han sido muy bien mirados y, como casi no se les entiende lo que dicen por lo bien que lo dicen, se les cree todo lo que digan.
Por eso, los señoritos madrileños que llegan en el AVE estos días son escuchados por los andaluces casi con veneración porque, además de que lo que han venido a decirles sea verdad, lo dicen muy bien dicho.
Y, si ni es todavía semana santa ni feria, ¿a qué se debe que los señoritos madrileños se hayan puesto de acuerdo en venirse todos al mismo tiempo para Andalucía?
A que quieren que los andaluces sepan que esos paisanos para los que piden el voto el 22 de marzo son los que mejor saben lo que a todos los andaluces les conviene, por lo que es de ellos de los que deben fiarse y no de los que vienen con otros señoritos de Madrid y que también quieren mandar.
Y los andaluces, que además de gente bien educada y que a todos escuchan saben tan bien como los señoritos madrileños lo que les conviene, el 22 de marzo harán lo que quieran, que seguramente será lo que han hecho siempre: votar a los  que siempre han votado.
Cuando el 23 de marzo se confirme que así será y que seguirá siendo así durante cuatro años más, vendrán en el AVE otros señoritos de Madrid a hacer encuestas para explicar por qué ha pasado lo que ha pasado y no lo que se suponía que debería haber pasado.
Y ninguno se percatará de que las cosas en Andalucía son como son por inercia y gracias a la principal virtud (quizás la única) de los andaluces: la indolencia.
Por inercia, si hasta ahora todo ha ido bien, ¿para qué cambiarlo y que empeore?
Por indolencia: Si Andalucía, como es ahora,  es lo mejon der mundo, ¿pa qué molestarse en cambiarla?

martes, 3 de marzo de 2015

LO QUE IMPORTA



Se conoce por opinión pública ese ruido ambiental que enmascara lo que como a individuos nos resulta irrelevante porque no condiciona lo que cada uno aprovecha de la oportunidad de vivir.
No solo es un beso distinto para los dos que lo comparten ni un suspiro significa lo mismo para cada uno que lo exhale.
Todas las sensaciones provocadas por lo inesperado en el ánimo de cada uno son diferentes de las que despierte en otros.
Todos reaccionamos de manera distinta ante un estímulo semejante porque todos los seres humanos somos diferentes.
La llamada opinión pública no es más que la manipulación interesada  de quien quiera aprovecharse de englobar unidades dispares en un todo.
¿Es el asunto del que más se hable el que más preocupe al que lo oiga, o el que interesa más al que lo diga?
¿Le importan esas liturgias electorales tanto a los electores como a los elegibles?
¿Es cierto que los crímenes de las guerras actuales son más execrables que los de las guerras pasadas, o es que de los crímenes antiguos ya no pueden obtenerse beneficios al condenarlos?
Todo ello, ruido abstracto de emociones ajenas que, al intentar conmover a la mayoría, a nadie  perturban.
Solo lo que pellizca la intimidad de cada uno se filtra en la esencia individual: el sarcoma de Ewing en un niño de ocho años al que has visto reír o el primer trino del gorrión anunciando la primavera.

domingo, 1 de marzo de 2015

ANDALUCIA: SEGUIRA EL PSOE



Que los más listos del mundo se encierren en cónclave deliberativo para  que, antes de las nueve de la mañana del 22 de marzo, aclaren las angustias de los andaluces, tan inclinados al reconcomio existencial y a las trivialidades de los celos, la muerte y la pasión.
Tiene que ser antes de las nueve de la mañana de ese fatídico día porque, a ese hora, las urnas abrirán sus voraces ranuras para engullir los votos en los que los andaluces trazarán su futuro para los siguientes cuatro años.
Es decir, que seguramente se pondrán de acuerdo en que más vale que sigan gobernando los socialistas que, por mucho que los acusen de que se quedan con todo lo que pueden, reparten el botín con quienes no se metan con ellos.
Eso seguramente será lo que pase porque eso es, además, lo que las encuestas predicen y, como es normal, las elecciones se limitarán a confirmar lo que pronostiquen las encuestas.
Como fatalmente concluyó el andaluz Lorca, el resultado de la reyerta electoral del 22 de marzo está escrito: morirán cuatro romanos y cinco cartagineses o, lo que es lo mismo, ganará el PSOE y, al que le ayude, lo dejará meter mano en la cazuela.
Como serán unas elecciones libres en una tierra en la que la libertad impera, los perdedores podrán quejarse, protestar y extrañarse.
--“Pero, cómo es posible”-.-dirán—“que siga gobernando un partido en el que sus anteriores gobernantes están acusados de haber faltado a la ley”.
Esa contradicción la tiene resuelta la letra del mirabrás de hace dos siglos:
“A mí que me importa                                 
que un rey me culpe
si el pueblo es grande y me abona
voz del pueblo, voz  del cielo”.
Y es verdad porque, el mismo pueblo en cuyo nombre se imparte la ley es el que elige a los que la interpretan y aplican.
Ya no tienen que apresurarse los sabios del mundo y, si no quieren reunirse en ese cónclave deliberativo, que no lo hagan: El pueblo andaluz soberano para aprobar y aplicar sus leyes, si decide que el mejor para gobernar es alguien al que malas lenguas envidiosas culpan de quedarse con lo que no es suyo, punto en boca. Voz del pueblo, voz del cielo.

viernes, 27 de febrero de 2015

DIA DE ANDALUCIA



Como la gente de todas las tierras, los andaluces marcan un  día del año para autoafirmarse en su identidad diferencial de las de sus vecinos: es el 28 de Febrero, día de Andalucía.
Como los de cualquier otro territorio, los andaluces son la síntesis de gentes y pueblos más o menos vecinos, que se asentaron temporalmente en Andalucía como escala en su permanente peregrinaje.
Los habitantes de Andalucía evolucionan permanentemente y la impronta más reciente en su carácter, la que marcaron sus últimos invasores, evolucionará cuando una oleada posterior deje sus genes, sus costumbres y sus frustraciones.
Es un cambio pausadamente gradual en la manera de ser de las gentes que parece tan inmutable como su orografía, su clima o su vegetación.
La benignidad del clima, la fertilidad del suelo y la prodigalidad del subsuelo fijaban indefinidamente en Andalucía a los inmigrantes, hasta que otros más menesterosos y aguerridos los reemplazaran.
Solo los que aspiraban a ser nuevos andaluces demostraron capacidad bélica para lograrlo. Nunca, en los tres mil años de historia documentada de Andalucía, sus habitantes ofrecieron al invasor una resistencia tan determinante que hiciera fracasar la invasión.
Los mestizos de esas invasiones superpuestas son los que el 28 de febrero echan discursos, se visten de limpio y se admiran al sentirse andaluces: distintos de los otros porque son la consecuencia de lo que todos los otros fueron.
Y como antes, como desde hace más de tres mil años, los andaluces se quejan de los que los mandan, con la misma boca con la que les sonríen.

jueves, 26 de febrero de 2015

PATETICO



Hay que ver el lío que se lió en España: los 350 varones y matronas más preclaros del país, sus amanuenses, guardianes, palafreneros y sirvientes de cámara pendientes del gesto de cada uno para satisfacerlo antes de que lo pidiera, y todo ¿para qué?
Para que el señorito que manda le dijera al que quiere mandar que es “patético”.
¿Y eso qué es?
Pues patético es el que exagera su dolor o su tristeza, nada menos.
A eso ha llegado ésta España que empezó concordiándose después de 40 años de opresión de la mayoría de la población por parte de una minoría que había ganado una guerra civil.
Que seguramente empezaría porque el que mandaba entonces llamó patético al que quería mandar.
Es que este país no tiene arreglo: ya dijo un turista italiano que vino a España hace más de veinte siglos que los españoles, cuando no tienen enemigos fuera, lo encuentran dentro.

domingo, 22 de febrero de 2015

PARCIAL IMPARCIALIDAD EN ANDALUCIA





Para impedir que influyan en el resultado de las elecciones de Andalucía, el tribunal supremo ha aplazado hasta después de los comicios las declaraciones como imputados de Manuel Chaves, José Antonio Griñán, Gaspar Zarrias y Mar Moreno.
Los dos primeros fueron presidentes del gobierno andaluz y, los otros, sus más directos colaboradores durante los años en los que partidas multimillonarias de euros fueron desviadas a destinatarios para los que no fueron aprobadas.
La razón que motivó la demora fue la obligada imparcialidad de la Justicia en la tramitación de casos, para evitar que alguno de los litigantes se considere  perjudicado en beneficio de la parte contraria.
Pero, ¿puede considerarse imparcialidad privar del conocimiento necesario a los votantes,  para que sólo dispongan de elementos de juicio cuando el resultado sólo pueda revisarse cuatro años más tarde?
El aplazamiento de las declaraciones de los cuatro imputados supone una parcialidad judicial más dañina que el intento de conciliar los tiempos de la justicia y la política para evitar que uno interfiera en el otro.
Es indudable que el aplazamiento de las declaraciones condicionará el sentido del voto, tanto para los simpatizantes políticos de los imputados como para sus adversarios.
Si de lo que declaren después de los comicios se deduce que nada tuvieron que ver en el desvío de fondos públicos, algunos votantes que carecen de esa información se pronunciarán contra el partido de los imputados.
Por el contrario, si de las declaraciones de Chaves, Griñán, Zarrias y Moreno se deduce que influyeron en el escamoteo delictivo de fondos públicos, los que les concedieron el beneficio de la duda y votaron a favor del partido de los cuatro tendrán motivo de queja por haber sido inducidos a engaño.
Por eso, lo que la justicia debería haber hecho para ser imparcial habría sido ignorar que el 22 de Marzo de 2015 se celebran elecciones al Parlamento Andaluz, para que la fecha de las declaraciones hubiera respondido solamente al calendario judicial.