viernes, 23 de octubre de 2015

LO QUE VALE UN PEINE



Como buen rojo que es, el socialista Pedro Sánchez ha presentado su proyecto económico, que amenaza aplicar en caso de que presida el próximo gobierno.
Fundamentalmente consiste en detraer fondos de la economía productiva para dedicarlos a la economía burocratizada.
Su objetivo es el habitual de los rojos: cambiar una sociedad de empresas y ciudadanos libres por otra en la que el estado y su burocracia impidan que el distinto esfuerzo, talento, audacia y suerte de cada uno provoque desigualdades sociales.
La fórmula de Sanchez es la de todos los rojos que lo antecedieron en el gobierno de cualquier país, desde la corrupta Unión Soviética a las tiránicas Albania y Corea del Norte: como todo es del gobierno del Partido del Estado, la supervivencia del ciudadano depende del grado de fidelidad al Partido-Gobierno-Estado.
Lo que se produzca será lo que el Partido-Gobierno-Estado decida, no lo que la antigua sociedad libre en una economía libre demande.
Recién inaugurada esta cosa que a los españoles nos han dicho que es la democracia, uno tuvo ocasión de comprobar “in situ” cómo se vivía en bastantes de los países todavía rojos.
En la forzosa comparación, era inevitable llegar a la conclusión de que el franquismo no había sido la tiranía que sus adversarios decían que había sido, ni el socialismo igualitario el paraíso que quienes lo desconocían decían que era.
Cuando formen gobierno, si lo hacen, Pedro Sanchez, Iglesias y otros del mismo pelaje, nos vamos enterar de lo que vale un peine y, ya demasiado tarde, lamentaremos el día que lo compramos.

jueves, 22 de octubre de 2015

DINERO Y SEGURIDAD



Solo el avaro avejentado, desaliñado y enfebrecido de placer mientras acaricia al contarlos sus centenarios de oro es feliz por tener dinero, porque sus columnas de monedas se levanten sin parar.
Para los que el dinero sea un bien de trueque, tener mucho le permite cambiarlo por bienes de consumo, servicios y caprichos que hagan más placentera la engorrosa tarea de vivir.
A esas personas normales, el dinero les da seguridad de que, en imprevistas situaciones de necesidad, podrán cambiar sus billetes o monedas guardados para acceder a los satisfactores que necesite.
Por eso, el que tiene dinero prioriza tenerlo a buen recaudo por encima de emplearlo para aumentar su fortuna.
En situaciones normales el que tiene dinero suele depositarlo en un banco que, además de custodiarlo con menos riesgos que en el propio domicilio, suele pagar un porcentaje por negociarlo mientras lo guarda.
Pero, ¿y si los gobiernos encargados de garantizar la seguridad que los bancos ofrecen, titubean al anunciar planes que podrían poner en peligro la seguridad de que el ahorrador dejará de disponer libremente de sus ahorros?
Llega a la conclusión de que la disponibilidad de sus fondos está más garantizada en su casa que en el banco.
Lo que pasó en Grecia y antes en otros países, en los que los ahorradores retiraron sus depósitos bancarios antes de que la amenaza del gobierno de modificar las condiciones en las que fueron depositados cambien para alterar su disponibilidad.
Si un probable gobierno futuro anuncia medidas que modificarán las condiciones bajo las que los fondos fueron depositados en los bancos, dejarlos en ellos no es temeridad. Es insensatez.

miércoles, 21 de octubre de 2015

TORMENTA OTOÑAL EN PALA DEL RIO



El negro carbón del cielo
llega desde Montealto
al cerro de Los Cabezos,
allí,  donde, arranca el llano.
Chisporrotea la lumbre
que han encendido los rayos.
Ya la llana Vegavita
es un páramo encharcado.
Cruza la tormenta el río
como una banda de grajos
y se cuela entre los puentes
para lavar los naranjos.
Ya sus hojas de obsidiana,
marchitas por el verano,  
brillan como sol temprano
y frutas verdiamarillas
casi en sazón, secretando
el almíbar de su jugo
de la pulpa de sus gajos.
aguardan la mano diestra
que sepa que han madurado.
En el pueblo ya se apagan
las luces del alumbrado.
Y la tormenta, implacable,
cruza el Genil, Pedro Díaz,
y el Judío, enfilando
hacia las torres de Écija
que marcan el altiplano.

martes, 20 de octubre de 2015

PABLO IGLESIAS Y EL IGUALITARISMO



Si uno, por patriotismo, hiciera más la vista gorda con los rojos españoles que con los rojos extranjeros, ratificaría su incondicional amor a la Patria.
Pero eso no sería patriotismo porque exigir a un compatriota lo mismo que se requiere de un extranjero sería desconocer que la Patria propia es mejor que la patria de los demás.
La Patria, como el amor conyugal, requiere exclusividad y, en consecuencia, menospreciar a todas y a todos los ajenos a la pareja.
Por eso, el internacionalismo proletario, que cimenta la ideología roja, es necesariamente antipatriótico y el patriotismo es la seña de identidad de los no rojos.
Esos infelices a los que descarría la rojez de sus convicciones contradictorias incumplen ese principio antinatural conocido por igualdad, que menosprecia el hecho cierto de que cada ser humano es irrepetible.
Uno de los más conspicuos de nuestros rojos, el inventor de Podemos Pablo Iglesias, recriminó el otro día al Ciudadano Albert Rivera que lo apoyaran Alfonso Rojo, Isabel San Sebastián y Arrcadi Espada.
Blasfemia contra el dogma de fé del igualitarismo rojo. ¿es que esos tres periodistas son menos iguales que los que inciensan ritualmente a Iglesias?
Es menester ver…

lunes, 19 de octubre de 2015

LA ESPAÑA DE SIEMPREs



La gente se extraña de las cosas más extrañas: de que Ciudadanos le arree más candela al PP que al PSOE.
Y es que están acostumbrados a que  los líderes de los sindicatos UGT y Comisiones, supuestos rivales en la disputa por la misma clientela, no intenten quitarse clientes el uno al otro.
En un país pretenciosamente democrático como España, la libre competencia y la persecución de monopolios y cárteles que se reparten el mercado amistosamente, en vez de arrebatárselo al otro  en libre competencia, está mal visto.
Aquí, lo lógico, es que los socialdemócratas del PP y los socialdemócratas del PSOE se repartan el pastel y se turnen en su paladeo.
Y, como eso es lo lógico,  parece inaudito que los que aspiran a heredar la clientela del PP (Ciudadanos), tenga que competir únicamente con los cada vez mas socialdemócratas de Podemos, herederos naturales del PSOE.
¿Y por qué Ciudadanos ataca más al PP que al PSOE? Porque mientras el PP tenga gente que lo vote, son votantes de los que priva a Ciudadanos.
¿Y qué pasa con Podemos? Que su tránsito de la radicalidad rojo-ácrata inicial a la moderación socialdemócrata es más lento y tiene que acompasarlo para que, al ganar votantes socialistas, no pierda electores ácratas.
Pero con el tiempo todo llegará y la España actual volverá a ser la España de siempre: moros y cristianos, borgoñas y trastámaras, austrias y borbones, patriotas y afrancesados, liberales y conservadores, monárquicos y republicanos, rojos y fascistas, PP-PSOE, madridistas y barcelonistas.
La España eterna,  eternamente disputada entre dos rivales irreconciliables, en la que los pocos neutrales siempre pagan el pato.

domingo, 18 de octubre de 2015

¿ES EL PSOE UNA DICTADURA?



A ver si los todavía españoles nos atrevemos a llamar  pan al pan y vino al vino.
Se trata de no confundir la parte con el todo, a las elecciones con la democracia y a aceptar lo que,  por si quedaban dudas, ha aclarado Pedro Sanchez, el del PSOE.
En la controversia que originó su capricho de meter como número 4 por Madrid a la hasta entonces bicha de los socialistas Irene Lozano, el secretario general  sentenció que “El PSOE no es patrimonio exclusivo de sus militantes”
Fue la admisión  del secretario general del PSOE de que su organización no es democrática ya que, si la democracia considera a todos iguales, es la mayoría  de los iguales la que decide la legalidad de las decisiones.
Y, si el PSOE  no es patrimonio exclusivo de sus militantes, ¿quiénes son los copropietarios?
Pueden ser los bancos, la internacional masónica, el fundador de Inditex que tiene todo lo habido y por haber o el secretario general del Partido.
Lo último sería lo peor porque indicaría que Pedro Sánchez, al ignorar la igualdad para colocarse por encima de ella, equipararía su gestión a la de  los nefandos dictadores y rebajaría la calidad del PSOE de la luminosa democracia  a la de la tenebrosa dictadura.
No sería una tragedia porque más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer y los españoles, que desde hace dos mil años y pico conocemos la dictadura, seguimos sin saber lo que es democracia.

sábado, 17 de octubre de 2015

EL PELOTAZO DE LOS ROJOS

 
¿Son inteligentes o listos los rojos?
Ante todo hay que aclarar que llamar rojos a socialistas, comunistas y sus epígonos de Podemos y similares es aceptar la definición ideológica que, de sí misma, hizo mi presidenta, la astuta Susana Daz.
Es inteligente el comerciante que, al hacer negocios con alguien, procura mantenerlo como clientes habitual.
Listo es el que da el pelotazo timando al comprador sin preocuparse por mantenerlo como cliente.
Lo rojos pertenecen a la segunda categoría porque no se les puede encuadrar en la primera.
Aparte de empecinarse en que la igualdad que todos tenemos al nacer se desequilibra posteriormente según el merecimiento y el esfuerzo de cada uno, los rojos coinciden en recomendar todos los procedimientos para que el placer sexual sea un fin en sí mismo.
Para los rojos solo es recomendable lo que el Partido recomiende porque hasta Dios (esa entelequia de la buegusía) están equivocados.
Y el Partido propone que, con cualquiera de los muchos sistemas (condones, aborto, píldoras, lesbianismo o sodomía) se puede conseguir el mismo placer y eludir sus consecuencias.
Por eso, consideran que el acto que Dios o la Naturaleza idearon para contrapesar las posibles consecuencias,  se puede garantizar la seguridad cierta del placer si se elimiman los riesgos de su disfrute.
¿No se dan cuenta esos rojos de que, recomendando lo que recomiendan, no tendrán hijos de sus actuales parroquianos a los que afiliar a su ideología?
Los rojos de entonces serán los hijos de padres que no fueron rojos, que eran personas libres y capaces de aceptar la responsabilidad de sus actos.
Hijos de padres no rojos, de comerciantes que prefieren conservar como clientes a los que compran en su negocio, en vez de dar el pelotazo.