sábado, 4 de junio de 2016

EL PLAY-OFF

Muchos insensatos dicen que nos admiran a los que todo lo que preocupe al ser humano nos interesa.
No saben lo que salen ganando al ocuparse y preocuparse solo de lo que directamente les atañe a ellos e, indirectamente a sus familiares y amigos.
El deporte recreativo, el que llena estadios y congrega multitudes ante el televisor, si no obsesiona a toda la gente por lo menos les despierta curiosidad.
(El deporte funcional y utilitario ya ha desaparecido porque nadie corre cien metro más ràpido que el lobo que lo persiga ni le tira una lanza al que le haya arrojado la suya)
El deporte de entretenimiento lo inventaron los griegos, que nada de lo que idearon servía para nada útil, y lo universalizaron los ingleses, conocidos por “Hijos de la Gran Bretaña” sin ofender, claro.
Y es de la misma procedencia idiomática inglesa una expresión del deporte competitivo engañosa e inexacta.
Obviamente, me refiero a “play off”  que más o menos, y en el español directo, honesto y primitivo que hablamos los hispanohablantes, significaría “juego fuera” o”jugar para salir”
Y es mentira, porque cuando quedan dos aspirantes a un trofeo deportivo, ninguno de los dos juega para perder sino para ganar, para que el contrario pierda.
Así que cambiemos un término que induce a error en un asunto tan trascendental para la humanidad como lo es hoy el espectáculo deportivo de competición.
Propuestas  para reemplazar el engañoso “play-off” (jugar para salir): loser- off  (“el que pierda sale” o "winner- in" (“el que gane se queda”).

A ver si hablar sirve para que nos entendamos y no para que nos engañemos.

viernes, 3 de junio de 2016

LA VEGA VITA Y LA BATALLA DE MUNDA

Mire usted por donde, aunque como todos los reencuentros por un casual, me he topado despues de una vida con un viejo conocido, Julio Merino, al que conocí cuando yo era alumno y él fungía tareas administrativasm en la Escuela Oficial de Periodismo.
Julio nació en Nueva Carteya, lo que explica por qué se ha empeñado en defender que la batalla de Munda, en la que Julio César mandó a freir esparrágos a los niños de Pompeyo, se libró en las vecindades de su pueblo natal.
Y contra esa pretensión de Julio, y no contra Julio, me insurjo.
Y por las mismas razones, aunque opuestas, que las de mi viejo conocido.
Porque, digámoslo sin más rodeo, la batalla de Munda tuvo lugar en mi pueblo aunque no en Palma del Río, sino en terrenos del colindante municipio de Hornachuelos, tradicionalmente controlados y explotados por agricultores palmeños.
Concretamente en la Vega Vita (nombre de resonancias latinas cubiero ahora por verdinegros naranjales y que, antes, había sido una inhospita llanura casi permanentemente anegada, donde crecía espontáneamente el poleo, que se usaba para la elaboración de esencias cosméticas).
¿Qué hacian en la Vega Vita, si no fue el escenario de lo de Munda, los innumerables restos romanos encontrasdos?
Hay que tener en cuenta que Segida Augurina, el establecimiento romano auntenticado de la zona de donde se exportaba el aceite, según demuestran los restos de vasijas encontrados en Roma, está a treinta kilóometros de la Vega Vita y, para llegar alli, hay que atravesar el Genil, el Guadalquivir y vencer a los indómitos habitantes de entonces de mi actual pueblo.
Así que, querido Julio, discrepo de tu teoría y no por orgullo pueblerino sino porque, el pueblo que convenza a los europeos de que lo de Munda fue en sus dominios,  se llevará y manejará los cuantiosos fondos de la Unión Europea.

Y con el dinero no se juega porque por los fondos europeos, como Cervantes decía de la libertad, se puede y debe arriesgar la vida.

jueves, 2 de junio de 2016

AUTORIDAD

Imagínense lo inimaginable: que hubiera en España alguien cuya autoridad fuera reconocida por sus cualidades y no por el uniforme que vista ni por el cargo que detenta.
Y que, una noche cualquiera, las emisoras de radio y las estaciones de televisión interrumpieran sus programas habituales para que, en su lugar, apareciera esa persona de autoridad y dijera: “Señores, a partir de éste momento, en España se acabó el cachondeo”.
¿Haría falta que los comentaristas profesionales, que lo mismo explican la bondad de la pluralidad que la necesidad de la igualdad, aclararan lo que quiso decir?
¿Lo entenderían los que se creen con más derecho a violar la ley que que los encargados de hacerla cumplir?

Para confirmar o rechazar la duda, como para revalidar cualquier formulación teórica, sería imprescindible la experimentación práctica. 

miércoles, 1 de junio de 2016

MALVERSAR


Malversación, el delito del que se acusa a mis expresidentes Chaves y Griñán es “apropiarse  de dinero o de bienes públicos que tiene a su cargo o a su disposición por razón de sus funciones”.(públicas).
¿Y, si como repiten sus compañeros del Partido Socialista, ni Griñan ni Chaves se metieron en sus bolsillos ni un céntimo de lo malversado,¿fueron tan tontos que delinquieron sin provecho?
Los romanos, que inventaron los inventos útiles (al contrario de los griegos, que nada de lo que inventaron sirve para nada), se preguntaban ”Cui prodest? (¿a quien beneficia?), cuando se proponían descubrir al culpable de un delito.
Si ni Chaves ni Griñán se aprovecharon del dineral que quitaron de en medio, ¿a quien benefició lo malversado?
Comprueben qué partido político gobierna en Andalucía ininterrumpidamente desde que se inventó ese sinsentido de las autonomías.

Se equivocan los que hayan adelantado que el dinero malversado se usó para comprar votos. No lo he dicho,  pero estoy convencido de que los dineros distraidos por los dos presidentes de la Junta se usaron para comprar las voluntades de los votantes. Que es parecido, pero no lo mismo.  
CUMPLEAÑOS
Llaman Grande al Guadalquivir no por la anchura de su cauce ni por la abundancia de su caudal sino porque, comparativamente, es el de curso más largo, cauce más amplio y caudal más generoso de todos los ríos andaluces.
Frente al lugar donde se le une el Genil, el río Chico que trae de las cumbres de Granada aguas derretidas de la Sierra Nevada, en la orilla norte del Grande, sus aguas se esconden bajo las ramas de los tarajes, las apretadas púas de los juncos y el mantel ocre de las hojas caídas de los álamos.
Donde el Río termina empieza la sierra. Cerros armoniosamente redondeados como el vientre preñado de una adolescente se aúpan unos tras otros ocultando entre acebuches, encinas, jaras, retamas y esparragueras salvajes el sereno pulso de la vida.
Es sábado de una primavera tardía. Contra el blanco grisáceo de las nubes, las todavía torpes alas de las tórtolas jóvenes ejercitan su aprendizaje de vuelo.
Escondidos en las encinas, ensayan su concierto de permanente algarabía los gorriones adolescentes y tres urracas, turistas despistadas venidas seguramente de los lejanos campos manchegos, picotean el suelo sombreado de un viejo alcornoque.
Hasta una pandilla de humanos, llegados en mecánicos automóviles a ese escenario bucólico, se funden con el ambiente festivo de la naturaleza.
Llegaron, dejaron fuera los autos y entraron en el recinto urbano de una casa blanca, escondida tras la cerca vegetal de enredaderas, rosales y arizónicas.
Los llegados de la ciudad remota y vecina han llegado a la sierra pero no para interrumpir el sosiego colindante de arbustos, pájaros, encinas, jaras y acebuches sino a compartirlo sin alterarlo.
Han llegado para celebrar el cumpleaños de una especie de patriarca de todos ellos: un viejo patibracicorto, calvo, barrigón, vocinglero y desdentado.
Están allí porque el patriarca les importa tanto como al patriarca le importan todos. Ellos son lo que él ha atesorado en una vida de usurero selectivo, que conserva lo que le es imprescindible y descarta lo que, aunque le agradara, puede relegar.
La tribu reunida en clan con el patriarca incluye a dos de sus tres hijas, tres de sus nietos, la hermana y los hermanos del viejo, sus sobrinos y sus sobrinos-nietos.
Falta solamente su segunda hija y los otros tres nietos que, sabe y no se equivoca, lo llamarán desde Irlanda, desde la verde Erin, en la que la naturaleza es más sumisa al hombre que en ésta Andalucía todavía brava, rústica y libre.

martes, 31 de mayo de 2016

¿HABLA SANCHEZ A TONTAS Y A LOCAS?

Por fin, el ocurrente Pedro Sánchez se ha aclarado: ya sabemos que el estado federal que propone, y que en comparación con el actual de las autonomías sería un desatino todavía mayor, consistiría en una confederación limitada de dos estados españoles: Cataluña y España, en el que tendría que encajarse el resto de los actuales estados federados en autonomías.
(Uno, se maliciaba que a Sanchez le gusta hablar a tontas y a locas, al contrario que a don Jucinto Benavente, y que no es más que un ocurrente parlanchín: dice lo que se le ocurre y después matiza o desmiente lo dicho).
Hoy dicen los periódicos que “Los socialistas ofrecen una reforma constitucional hacia un estado federal que reconozca la singularidad catalana”.
Un Estado así, por mucho que lo ignoren los cuates de Pedro Sanchez en El Pais, sería más complejo e inoperante que el actual y ya fracasado de las autonomías porque sería:
a)Una Confederación de Estados entre España (menos Cataluña) con el Estado Catalán y,
 b) Una federación del resto de España, que se relacionaría con el Estado Catalán a través del Estado Español (sin Cataluña).
Y, a efectos prácticos, ¿qué supondría?
Que un peluquero de, pongamos Secuéllamos, tendría que rotular su barbería de acuerdo a las normas de su  comunidad autónoma, que debería conciliarlas con las de las otras autonomías (excepto Cataluña) y, posteriormente, el Estado Federal Español (o autonómico) conciliarlas con las del Estado Confederado Catalán.
¿Qué consecuencias cabe esperar de la ingeniosa propuesta de Sánchez?
1.- Que después de que entrara en práctica los españoles nos entenderíamos menos que ahora, que ya no nos entendemos nada.
2.-Que dentro de cien años se podrán hacer películas como las que los americanos hacen de su guerra civil que,(a ver si nos enteramos), no empezó por la liberación de los esclavos negros que ocurrió al tercer año de la guerra.
El cañoneo de Fort Sumter, con que empezó aquella guerra, lo provocó que hubiera estados partidarios de su propia soberanía particular y otros que defendían una única soberanía nacional para todos los estados de la Unión.
Así que Pedro Sánchez seguramente habrá hablado nuevamente sin saber lo que dice, o quiere que la guerra dialéctica en la que llevamos desde poco antes de que se muriera el Invicto suene más fuerte que las tracas de las Fallas de Valencia.

Algo queda claro: que Sanchez, callaíto, mete menos la pata que cuando habla.

lunes, 30 de mayo de 2016

FUMAR

Había tiempos ahora olvidados en los que fumar era un rito tan celebrado en España como en toda reunión entre indios y jefes de la caballería americana, en la que todos acababan fumando la pipa de la paz.
Ser concesionario de un estanco era un privilegio porque eran monopolistas en la venta de tabaco y timbres del Estado.
Isabel II, aquella reina opulenta y de costumbres liberales, solía conceder estancos a los amables guardias y servidores cuya atención la hubiera hecho ver las estrellas y oír el canto de ruiseñores apasionados.
 El estanco pasaba en herencia a los familiares de los que tanto y tan bien habían servido a la soberana.
Se recomendaba por aquellos tiempos ya idos que “el mejor regalo que a un viejo se le puede hacer es un cigarrito después de comer”.
Lo mismo que ahora…. Le tiene más cuenta a una joven dejar en libertad su bamboleante pechera en lugar sagrado que encender un cigarro, porque lo primero sería considerado ejercicio de su libertad y lo segundo desacato a la ley.
Es por eso el concepto de libertad ambiguo y caprichoso. Hay veces en las que tienes libertad para pegarle a una preñada porque no ha cerrado su bar en período de huelga y no la hay para fumarte un cigarrito en el mismo bar, después de haberte tomado un café cortado.

Las cosas….