domingo, 21 de mayo de 2017

SUSANIZANDO ESPAÑA



Esta tierra mía es la más sabia de España porque en la británica roca de Gibraltar se guarecieron los últimos neandertales del continente cuando ya los invasores homo sapiens señoreaban todo lo demás, después de haberse ventilado a los habitantes previos.
El malamente  conocido por homo sapiens apareció por la península unos 65.000 después que los neandertales.
Después de que los recién llegados se cargaron a los que llegaron antes que ellos a España, los españoles de ahora son, hasta los tontos, homo sapiens, pero con teléfono móvil.
Menos en el caso de los moros que subieron de Sur a Norte de España, todos los invasores han llegado del Norte al sur, hasta los turistas actuales.
Todos no porque hubo una excepción y puede que pronto haya otra:
La de 1982, cuando las hordas capitaneadas por Felipe González tomaron Madrid, dejó en la capital y en el resto de España una herencia espectacular aunque pasajera: los españoles se pusieron como locos a bailar sevillanas.
¿Qué aportación sureña-sevillana arrastrará como cola de bata flamenca Susana cuando, y si llega a Madrid?
Porque el sistema clientelar de la política, que los romanos inventaron y los andaluces socialistas han perfeccionado, ya se aplica desde Cataluña a Murcia, Valencia o en el propio Madrid.
Somos muchos los andaluces a los que nos intriga cual será la aportación reseñable de Susana al imparable deterioro de España.
Dos sentimientos opuestos luchan enconadamente en el interior de nuestras atribuladas almas:
a) que toda España acabe pareciéndose a Andalucía
b) que Andalucía se parezca a España porque sus ocho provincias empiecen a pugnar unas contra las otras, como las autonomías españoles pelean entre ellas contra el gobierno de Madrid.

sábado, 20 de mayo de 2017

COBSERVADORES Y PROGRESISTAS








Cuando alguien se percata de que no hace nada, puede:
a) Sentirse satisfecho y seguir perpetuamente como ha venido estando, o
b) hacer algo para estar mejor que cuando, sin la tentación de mejorar, estaba bien.
A los primeros, en esta ciencia alquímica que es la política, se les conoce por conservadores.
De los segundos se dice que son progresistas que, si intentan cambiar todo de golpe, ascienden a la categoría de revolucionarios.
(Los que no son ni lo uno ni lo otro porque solo cambian lo que se ha demostrado en la practica que lo nuevo es mejor que lo antiguo, se merecen que se les conozca por sabios, gente de talento).
Aquel sabio que se admiró de que otro más pobre recogía las hierbas que él había despreciado personifica el ideal político: calificar lo que es bueno o malo solo en términos relativos al punto de partida.
Habría coincidencia en el juicio: ayer fue peor que hoy por lo mismo por lo que mañana será mejor que hoy, (hecha abstracción del handicap progresivo del peso de la edad, naturalmente).
¿Y no es bueno y esperanzador que en cada época haya individuos que quieran acelerar la historia para que el bienestar previsible del futuro sea presente cuanto antes mejor?
Pero con cuidadito porque acelerar excesivamente el motor puede griparlo, con el desenlace de que, por ir demasiado deprisa, haya que reiniciar la marcha en alpargatas.

viernes, 19 de mayo de 2017

CATALANIDAD ANIMAL



Como fue hace setenta años el destino de los que la mecanización del campo dejó sin trabajo en la España suroriental, Cataluña será pronto refugio y amparo no solo de todos los animales de España, sino hasta de los de fuera de la península ibérica.
Una hormiga a la que hoy iba a pisar voluntariamente en el patio de mi casa (que es particular), me preguntó ansiosa: "¿cuando?"
“Cuando y si se proclama Cataluña república independiente de España”.

Y le expliqué a la impaciente hormiga que ya se ha redactado un artículo de la constitución de la nueva república que proclamará:
"Los animales son seres que sienten y, como tales, con el alcance que de manera motivada legal y científicamente se determine, la República catalana los protegerá y defenderá, respetando sus necesidades como especie y como individuo, mediante las pertinentes medidas legislativas, ejecutivas, judiciales y educativas".
Ese artículo todavía no se ha aprobado, como todavía no se ha proclamado la república  pero su simple anuncio ya ha despertado una dura controversia entre partidarios y críticos.
Los primeros arguyen que, concediéndoles a los bichos los mismos derechos que a los ciudadanos-personas, el número de catalanes se multiplicará y convertirá a la nación catalana en una de las más pobladas del mundo, casi como China.
Los disconformes están encabezados por los butifarrófagos, que tienen miedo de que se les prohiba comer butifarras por estar elaboradas con carne de ciudadanos catalanes.
Ya hay una asociación de independentistas que apuntan a una medida para eludir esos escrúpulos: que las salchichas se elaboren exclusivamente con carne de cerdos no catalanes que, por no tener la nacionalidad catalana, siguen siendo bichos y no personas.

jueves, 18 de mayo de 2017

¿ES TAN MALO RUFIAN COMO APARENTA?



El ser humano conocido por hombre o mujer debería sentirse condicionado por el nombre o el apellido por el que se le conoce y debería adecuar su comportamiento a lo que significa el nombre y el apellido por los que se le identifique.
Así, un ciudadano que se apellide Bueno debería serlo y no tan malo como la quina, esa corteza de árbol buena para nada.
Hay un caso en el zoológico que es la política española en el que alguien se esmera y casi ha conseguido esa congruencia: el del diputado Rufián.
Pero la contumacia con la que el diputado se esmera para que su comportamiento haga honor a su apellido nos hace temer a los suspicaces que hay trampa.
No es posible que haya nadie tan perfecto que sea capaz de ser malo sin mezcla de ninguna bondad.
Bueno y perfecto, nos enseñaron en el franquismo, solo existe Dios y su antítesis, el Diablo, es el único malo sin contaminación de bondad ninguna.
¿Es tan malo el diputado Rufian como se empecina en parecer?
¿Sus intervenciones parlamentarias exteriorizan lo que su corazón siente o encubren una bondad, de la que se avergüenza?
La manera de despejar esa incógnita es permitirle que sus excesivamente limitadas intervenciones  parlamentarias duren tanto como duraban las del Fidel Castro: por lo menos dia y medio.

miércoles, 17 de mayo de 2017

LO QUE VALE UN PEINE



Andan los españoles últimamente la mar de preocupados con lo que llaman la corrupción política, que consiste en que alguien que puede facilitar desde la administración que un particular haga algo, le cobra unos dineros para evitarle pegas.
Es dinero que cambia de manos tiempo antes de que el negocio en trámites administrativos empiece a dar dinero.
El que evita la ocasión evita el peligro, se decía antiguamente.
Si de verdad quieren los políticos acabar con la corrupción administrativa, lo que dudo porque de ella son los principales beneficiarios,
a) que simplifiquen o supriman los requisitos administrativos para que los ciudadanos abran tiendas y negocios.
b) que, en el caso improbable de que merezca la pena no cerrar una empresa que no sea rentable, la ayuda  administrativa no pase de reducir parcial y temporalmente sus obligaciones tributarias.

Así, además de entorpecer la corrupción administrativa, los compradores sabrán lo que les cuesta realmente los que compran.
Ahora, además de lo que le paguen al vendedor, el comprador paga con sus impuestos lo que la administraciones subvencionan por todos y cada uno de los eslabones de la interminable que se inicia con la idea del que proyecto y acaban con la retirada de los desperdicios sobrantes.
Sin subvenciones administrativas, los que lo compren sabrán lo que les cuesta un peine.

martes, 16 de mayo de 2017

SORPRESA: SANCHEZ PEDIRA QUE DIMITA RAJOYresa




Aquí el que no comente lo del debate de los dos candidatos y una candidata socialistas a mandamases de su partido no es comentarista. Ni siquiera es humano, categoría que también engloba, aunque por los pelos, a los que se dedican a comentar lo que ignoran (ignoramos).
Servidor, que tiene más interés en ver cómo los indios y los vaqueros se matan, vio en un noticiero lo bastante como para poder enjuiciar todo el debate.
Se trataba de una frase de Pedro  Sánchez en la que anunciaba que, si lo hacían secretario general socialista, su primera medida sería exigir la dimisión de Rajoy.
Por esa ley de probabilidades que solo falla cuando no acierta, un observador distraído de la cosa pública en España puede pronosticar sin miedo a errar que esa exigencia que Sánchez viene repitiendo cuando era secretario general, cuando lo echaron del cargo y cuando lo recupere, si es que lo recupera, tendrá resultado idéntico.
Porque Rajoy, que aunque parezca tonto no lo es, sabe por experiencia que el mejor remedio contra el vicio de pedir es la virtud de no dar.
Soy tan reacio a dar consejos a otros como rebelde a aceptar los que otros me den sin habérselos solicitado.
Pero a Pedro Sánchez, del que admiro su empecinamiento en recaer en el error, le quiero advertir para que no se equivoque:
Si Mariano Rajoy hizo oidos sordos a sus reiteradas exigencias del pasado para que dimita, también lo hará en las que anuncia para un futuro improbable.
Así que, en el caso de que lo repongan en su cargo perdido, que no pierda el tiempo en el futuro como ya lo perdió en el pasado.
Porque el tiempo que los dioses dan al hombre con generosa prodigalidad se lo conceden para que no lo derroche en gilipolleces.

lunes, 15 de mayo de 2017

NUESTRO MACRON



Ese iluso contumaz que es el hombre que aparenta ser hombre, la mujer que aparenta ser mujer, los que sienten como hombres y aparentemente son mujeres, y los que sienten como mujeres y aparentemente son hombres, coinciden en que el futuro será diferente del presente.
¿Por qué?
¿Porque se adaptará cada uno de ellos a lo que los diferencia de los demás o porque los demás se adaptarán a la forma de ser de ellos?
Más lógico sería lo primero, pero más cómodo lo segundo.
Pero, como el que se siente diferente de la mayoría está convencido de que los raros son los demás y ellos los normales, se echan una revolución para que los otros hagan, digan y piensen lo que ellos piensan digan y hagan.
Algo así está pasando con ese alumno permanente de su mujer, que es el nuevo presidente de Francia.
Mire usted que Francia está lejos de España…
Pues no hay español—individuo arregostado a que otros solucionen sus problemas personales—que no confíe en que el Presidente francés Macrón le resuelva los contratiempos que como español lo agobian.
¿Y eso cómo se arregla?
Malamente.
Porque cuando medio mundo de entonces llegó a la conclusión de que cada uno debe responsabilizarse de resolver el principal desafío de entonces, la salvación de su propia alma, los españoles cedieron esa tarea personal a la jerarquía eclesiástica.
El que obedece y no decide por si mismo nunca se equivoca.
Lo hace el que decida por él y al que sufre las consecuencias le queda el consuelo de protestar y culpar al que voluntariamente obedeció.